Roger Federer: el Brasil del tenis

Revisando la leyenda viviente del tenis que es Federer, realizamos un sencillo paralelismo con otro ícono deportivo, el Brasil Pentacampeón Mundial

Roger Federer tiene su paralelismo con el Brasil Pentacampeón Mundial de fútbol. En su máximo nivel de tenis, cuando ganaba y destrozaba rivales desde el 2003 hasta el 2007, era como ver a esa selección brazuca de México 70 que era una sinfonía, con Pelé a la cabeza, dicho por muchos expertos como la selección más poética de la historia. Luego, el nivel del suizo fue decayendo lentamente, sumado a la aparición de los monstros de Rafael Nadal y Novak Djokovic, pero aun así siguió ganando, sumando y siempre gustando, como ocurrió con el Brasil campeón en USA 94 Y Corea-Japón 2002.

Pero llego el declive físico y mental esperado, debido al inexorable tiempo, siendo el 2013 el máximo exponente del estancamiento de su leyenda. Momento comparable con el Brasil de España 82, de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, todos ellos mundiales donde nadie dudaba del talento del equipo sudamericano, pero que varios factores externos e internos eclipsaron su participación.

Pero Roger Federer regresó en el 2014 manteniendo su clase innata y única (algo que todo jugador actual y retirado confirman y aceptan), con varios retoques en su juego, donde el corazón y orgullo toman la posta y sigue deleitando a sus seguidores y detractores con sus pinceladas en la pista y el hambre de querer todavía más. Una “resurrección” que experimenta el Brasil del actual mundial, a quien todos dan como candidato, y pese a no ser la fiera de décadas pasadas, sigue estando ahí, siempre entre los mejores, con un juego más aguerrido que vistoso.

Roger y Brasil 2014, proyectan el temor en el adversario de ser un eterno campeón. Ante su próximo e inevitable retiro, comienza una vez más a pulular la pregunta, "¿Quién releva a Roger?". Algo parecido a lo que muchos cronistas de fútbol aún se cuestionan: "¿Quién releva al Brasil del 70?". En los dos casos, yo creo que nadie. Hay construcciones de juego fantasía que realmente se dan una sola vez. La versión actua, luchadora de Federer, comparado con este Brasil, es más fácil de calcar, pero el hechizo no se pierde, sigue siendo intacto y personal. Cuando se retire Roger, el tenis perderá al más mágico exponente de su historia, a quien enamoró al planeta con su raqueta. Igual como ocurrió con Pelé, pieza angular de la verdeamarela setentera.

Los dos son personajes que marcaron sus deportes y crean un antes y después, por técnica, juego, clase, triunfos, copas y sobre todo, una empatía con el público mundial. Claro que aparecerán excelsos jugadores. Rafael Nadal, Novak Djokovic, Andy Murray, todos en condiciones de considerarse con el pasar de los años, mejores que Roger en cuestión resultados. Lo mismo le pasa a Pelé con Maradona, Crufy, Zidane o Messi. Pero algo es claro, el relevo en el término exacto y literal del apelativo “Majestad” pienso es imposible.

El amor y respeto profeso este domingo por el público, por los periodistas, por los fans de redes sociales y por el mismo Novak, ante aquel jugador de 33 años que estaba en pista con lágrimas furiosas por haber perdido, demuestra que ya está más allá del bien o mal, de perder o ganar. Ya es otra cosa señores. Así como Pelé y compañía en estadio Azteca, alcanzó la gloria eterna, y no tardará en salir alzado en brazos. Toca disfrutar mientras dure. Luego llorar su partida y contar su leyenda a quienes vienen. Veremos tal vez a Rafa o Nole sobrepasar sus logros, pero sin dudas, allá en el Olimpo del tenis su relevo es descabellado. Los Dioses no regresan, no pueden ser mortales.

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