La espalda de Rafael Nadal enciende las alarmas

Mientras entrenaba ayer, el español tuvo que parar y mostró gestos intensos de dolor que han hecho saltar las alarmas sobre su estado

Nadal, con gestos de dolor. Fotos: Getty
Nadal, con gestos de dolor. Fotos: Getty

Que la espalda de Rafa Nadal no estaba al 100% lo sabemos todos después de que él mismo lo reconociera hace unos días en rueda de prensa pero tras su exhibición ante David Ferrer todos pensamos que quizás ese problema se hubiera solventado o minimizado y nada más lejos de la realidad. Durante su entrenamiento de ayer, ante unas pocas miradas, allá donde creía que no muchas cámaras le grababan, Nadal llegó a parar el entrenamiento y mostrar unos gestos de dolor a los que estamos poco habituados a verle.

Las fotos no mienten. La espalda de Rafa le está trayendo muchos problemas desde aquella final del Open de Australia y aunque haya días que pueda estar mejor, el tipo de lesión que tiene le hace tener que ir con extremo cuidado ya que un mal gesto le puede hacer tirar por la borda todo el trabajo de dos semanas, como pasó en el primer major del año. Prestad atención a las fotos.

En ellas vemos a un Nadal encogido y apoyado en su raqueta, soportando el dolor y esperando que se pase para continuar. Su tío Toni pasa por delante tras observar la escena y mira hacia el suelo contrariado. Ellos saben lo que pasa realmente y están preocupados de que pueda pasarle durante los partidos que le puedan quedar en este Roland Garros. Pero existe una foto que muestra una toma más clara del dolor de Rafa.

La verdad es que impacta ver a Nadal así, apoyado contra la pared y con las manos en la cara. Recordemos que el tipo de lesión que tiene Nadal (según comentaron sus propios médicos), es un edema óseo en una de sus vértebras y que este tipo de lesión sólo se cura con reposo. Tal y como informamos hace tres meses en PuntoDeBreak, según comenta la Clínica Meds sobre los edemas óseos: "El reposo de la actividad física resultará imprescindible para no favorecer la reaparición del edema y es necesario un adecuado tratamiento kinésico, pero lo fundamental es el descanso de la zona afectada. El edema de la zona ósea podrá disminuir en forma significativa en períodos que oscilan entre 4 y 6 semanas, pero no desaparecerá por completo, sino hasta largos meses después".

Nadal no sólo no ha parado sino que ha seguido jugando incluso cuando el dolor que le produce el edema ha vuelto a aparecer. Y lo peor para él es que sin apenas descanso, en un par de semanas tenemos Wimbledon a la vuelta de la esquina por lo que no podrá hacer mucho reposo. Estamos justo en mitad de la temporada y es cuando más torneos se concentran en esta época del año. Malo para el mallorquín.

Hoy juega su semifinal ante Andy Murray justo después del partido entre Djokovic y Gulbis. Cómo responderá su espalda y si esos dolores de ayer han remitido, lo veremos hoy.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes