¿Por qué los grandes están pasando tantos apuros en este Masters 1000 de Roma?

Con los partidos de QF definidos en Roma, muchos de los grandes han caido por el camino y los que lograron seguir han sufrido lo indecible. ¿Por qué?

Me ha llamado mucho la atención ver lo que están sufriendo los primeros espadas en sacar sus partidos adelante en este Masters 1000 de Roma, donde muchos han caido por el camino, como Roger Federer o Stanislas Wawrinka, y otros están sufriendo terriblemente para seguir vivos como Rafael Nadal y un poco en menor medida Novak Djokovic. ¿A qué se debe esto?

Es una mezcla de factores que se unen y hace que las fuerzas se igualen entre un tenista top y otro de más bajo nivel. El que más está afectando a todos es el viento. Las condiciones climatológicas de estos primeros días en Roma están siendo malísimas y el viento reinante hace que sea muy difícil poder encontrar tu ritmo de juego.

Ya lo dijo el gran Tomás Carbonell durante la final de Indian Wells en 2009 entre Rafa Nadal y Andy Murray, encuentro en el que el fuerte viento fue protagonista y apenas dejó a los dos tenistas poder desarrollar su juego. "Cuando existe un viento así de fuerte sobre una pista de tenis, las fuerzas se igualan. No importa que uno sea el 100 y el otro el 1 del mundo. Sólo vencerá el que mejor se aclimate a este elemento". Algo del estilo es lo que está pasando estos días.

Esto está afectando sobremanera a Rafael Nadal, más allá del buen juego que ha desarrollado sus rivales (especialmente Gilles Simon), el hecho de que exista tanto viento está impidiendo que pueda golpear bien la bola y aplicarle ese efecto top spin que le hace tan peligroso. "Sólo hago que raspar la bola", comentaba Rafa durante su encuentro ante Simon, sin encontrar las sensaciones de golpeo. Ayer, tras su victoria ante Youzhny, en una entrevista para la ATP, el balear declaraba sobre el viento: "Es muy difícil poder jugar con este viento. Si no encuentras las sensaciones correctas, todo irá a peor".

Tan sólo hace falta echar una mirada al torneo de Roland Garros el año pasado. La primera semana en París hizo muy mal tiempo, con lluvias y viento bastante fuerte. En esos primeros partidos, Nadal sufrió bastante, no acababa de encontrarse con su juego y eso le hizo perder el primer set de sus partidos de primera y segunda ronda ante Daniel Brands y Martin Klizan. Después, el sol y el calor volvió a la ciudad del amor y todo volvió a su curso.

Novak Djokovic es otro que sufrió para sacar su partido adelante ante Philipp Kohlschreiber. En un abrir y cerrar de ojos se vio con un 0-4 abajo, nada más comenzar. "La pista está en muy malas condiciones, probablemente por la lluvia y el viento", declaraba el serbio nada más acabar el partido, y añadía: "Las pelotas botan de manera muy diferente... sé que los encargados están haciéndolo lo mejor que pueden pero jugar en estas condiciones no es fácil".

El viento, además de influir en la trayectoria de la bola, se lleva parte de la tierra que cubre las pistas, lo que provoca la existencia de varias calvas haciendo que el bote de la pelota sea muy irregular. Para muestra, una imagen de cómo estaba la pista durante el encuentro entre Federer y Chardy. Bien es cierto que las condiciones son para los dos tenistas, pero como dije antes, esto hace que las fuerzas se igualen y el partido se lo lleve el que mejor se aclimate a esto.

Realmente esperemos que el viento desaparezca y podamos ver tenis sin ningún invitado extra. Desde luego, si esto sigue así, muchas más sorpresas seguirán ocurriendo en este Masters 1000 de Roma. Si vais a apostar por algún ganador, tened cuidado por quién lo hacéis.

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