Ana Ivanovic elimina a Carla Suárez en un partido de infarto

Ana Ivanovic eliminó por 6-4, 3-6, 6-4 a Carla Suárez en un partido magnífico de tenis. La canaria compitió y tuvo sus posibilidades pero se le escapó.

Carla Suárez no pudo con Ana Ivanovic y se quedó a las puertas de las semifinales en Roma. La serbia la venció por 6-4,3-6, 6-4 en un encuentro muy disputado que se definió por pequeños detalles. La canaria disputó un auténtico partidazo jugándole de tú a tú a una de las mejores del mundo sobre tierra batida. Carla termina la aventura en el Foro Itálico con buenas sensaciones y siendo una de las rivales a batir en Roland Garros.

Jugaron un partido de los que hacen afición, de los que entran por los ojos. Suárez e Ivanovic dieron una lección de tenis en el foro Itálico. Tras más de dos horas de partido, la la serbia fue la que sacó billete para semifinales. Si el empate valiera en el tenis, este debería haber hecho uso de esta norma. Se vieron dejadas, ángulos, passing shots, tiros ganadores y globos estratosféricos. Un repertorio abrumador por parte de dos especialistas en polvo de ladrillo.

El partido comenzó a favor de la serbia que salió como un tren de los vestuarios. Convencida y con las ideas claras atosigó de entrada a la canaria. Metida en pista y repartiendo de derecha consiguió un quiebre de entrada y se puso con autoridad 2-0 en el marcador. Carla, con sus inicios más fríos, sufrió pero rápidamente decidió cambiar el rumbo del encuentro.

Puso dos marchas más y pasó por encima de la serbia. Se puso como una roca desde el fondo de pista, no cometió errores y empezó a encontrar ganadores tanto de derecha como de revés. El partido iba cogiendo color español gracias al dominio de la canaria por el lado de la derecha. Si tocaba 3 seguidas, Ivanovic sufría, pegaba en carrera y no hacía su juego. La serbia sufría y Carla se adelantaba con un parcial de cuatro juegos seguidos por 4-2.

Pero como el tenis es impredecible y los cambios de mando a lo largo de los encuentros son frecuentes, Ivanovic vio que era ocasión de tomar las riendas del set. Empezó a encontrar las sensaciones, su juego y a esto se le sumó que Carla entró en un bache. Una sucesión de errores hicieron que el partido se igualara y que tras cuatro bolas de set recién la serbia pudiera cerrarlo con 6-4 en el marcador.

El set se definió por pequeños detalles, estaba para cualquiera. Carla tenía la sensación de que había partido. No era una superioridad notoria la de la serbia, sino que pequeños desajustes a mejorar para ser más competitiva. Entre ello estaba apretar un poco más desde el fondo de pista. Poner una sexta marcha para que los golpes hicieran más daño. Nervio, garra y aceleración sobre todo en los intercambios largos de revés a revés. Los cruzados eran tónica del encuentro pero no había que estancarse en ese único patrón sino también variar direcciones. Probar de forma valiente ese paralelo que tanto daño llega a hacer.

Y Carla fue valiente. Salió decidida a igualar cuanto antes el encuentro. No solo puso una marcha más en su tenis sino también en sus piernas. Se activó, le puso la chispa que le había faltado en los últimos juegos del primer set y exigió al máximo nivel a la serbia. El partido iba emparejándose gracias a la constancia de Carla. Sólida desde el fondo de pista, con un revés paralelo que era un absoluto escándalo, y una derecha que marcaba la diferencia. Cuando la tocaba por este lado, la serbia estaba en aprietos.

Con este nervio, esta seguridad y agresividad el segundo set cayó del lado de la española por 6-3. Carla lo jugó convencida, con una pizca más de agresividad y tensión en los golpes. Más nervio, más potencia y mayor solidez se comieron a Ivanovic que no estuvo cómoda durante toda la manga. Una de las claves fue el revés paralelo. Encontraba el hueco, descolocaba a Ivanovic que esperaba siempre golpear sobre el lado del revés. La tribuna boquiabierta y Carla viendo que ese golpe que no termina de utilizar le estaba dando un rédito enorme.

El tercer set fue de infarto. Suárez comenzó con ventaja, puso algo de distancia en el marcador gracias a un break a favor pero la serbia no dejó de competir en ningún momento y apretó los dientes en el momento de la verdad. Carla cedió mínimamente terreno y esto hizo que Ivanovic quemara las pelotas con su derecha. No le entraron las dudas ni la ansiedad a la serbia que solventó con grandeza un encuentro en el que la mejor española jamás dio por perdido.

La victoria para la ex número uno del mundo fue por pequeños detalles pero se vio la mejora de Carla. Sigue progresando, sigue avanzando en los torneos, continúa con una línea ascendente de trabajo y está para competirle de tú a tú a cualquier jugadora del mundo sobre tierra batida. Próximo parada, Rpland Garros.

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