2014: La odisea de Janowicz

La temporada 2014 está siendo muy complicada para Janowicz. Tras su derrota ayer en Roma, Jerzy acumula seis derrotas consecutivas en R1

El Masters 1000 que se está disputando en Roma, en el que se han sorteado primeras rondas como el Tsonga-Dolgopolov o el Nishikori-Gulbis (el japonés se ha dado de baja finalmente por su lesión en Madrid) ha arrancado con una nueva derrota de Jerzy Janowicz. El polaco, que sigue dentro de las 25 primeras raquetas del mundo –Nº22-, presenta en estos momentos seis derrotas en primeras rondas de manera consecutiva. Sus niveles de confianza han descendido sobremanera desde que una lesión de codo mermara su rendimiento desde el pasado US Open. Un momento ciertamente complicado para Jerzy.

Con un record de 8-12 en estos primeros casi cinco meses, la que podría ser la temporada de confirmación del espigado tenista centroeuropeo está resultando francamente decepcionante. La lógica evolución que se presume tras llegar a posiciones de prestigio se ha esfumado hasta nueva orden. Inmerso en la gira menos propicia para sus intereses, Janowicz tampoco pudo conseguir buenos resultados en Australia y Masters norteamericanos, alcanzado únicamente las semifinales en la cubierta de Montpellier y los cuartos de final en Marsella, también bajo techo, su hasta ahora hábitat natural.

Y es que los usuarios de Punto de Break han comentado en multitud de ocasiones la falta de orden, táctica y variantes que aún necesita el polaco para encontrar equilibrio. A su falta de estrategia sólida y constructiva, que se aleje de esa cultura del golpe ganador que frustra y castiga su codo, su empuñadura y su naturaleza se han demostrado complicadas para madurar hacia planteamientos más estables, duraderos en pista. Ser capaz de jugar muchas más pelotas transitorias, buscar más paciencia, abrir más la mano. A pesar de su buen ranking actual, Janowicz depende en exceso de un resultado puntual, ya sea defendiéndolo, volviendo a brillar en otro Grand Slam o enlazar una segunda mitad de temporada de mucho mejor nivel.

Uno de los aspectos que marcan una transición más rápida en el paso hacia la élite es la regularidad de no encadenar derrotas consecutivas. Ser capaz de superar semana a semana la primera ronda. Se entra en contacto permanente con la victoria y se progresa competitivamente. En eso no ha ayudado sus molestias recurrentes en el codo. Con R3 en Australia y cinco R1 en todos los Masters 1000 disputados hasta el momento, incluida la primera ronda del Masters de Roma, con derrota ante Phillip Kohslchreiber, el 2014 para el de Lodz está resultando muy duro, especialmente en los últimos dos meses y medio.

En un texto más o menos reciente, comentábamos que Janowicz, a base de dos resultados absolutamente extraordinarios –final en Bercy 2012 y semifinales en Wimbledon 2013-, de alguna manera había podido escapar de unas expectativas previas que le produjeran ansiedad en el camino hacia la élite. Cuando el polaco charló para Punto de Break en octubre pasado, durante el Open Valencia, afirmaba sentirse cada vez mejor. Era 15 del mundo y afrontaba una temporada de despegue y progresión en canchas al aire libre y de superficies más lentas, donde se exige un tenis más completo, su asignatura pendiente.

Uno de los puntos de inflexión en este tramo actual de dudas surgió en Copa Davis, cuando cayó derrotado por el croata de 17 años, y promesa del tenis futuro, Borna Coric. Desde entonces, las derrotas son las úncias compañeras de un viaje por un circuito que no perdona nada. Mucho camino por recorrer para el gigante Janowicz.

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