Nishikori, primer japonés que gana el Conde de Godó

Kei Nishikori derrotó con facilidad a Santiago Giraldo en la final del Conde de Godó y se convirtió en el primer asiático en reinar en la ciudad condal.

Kei Nishikori festeja el título con la grada de Barcelona
Kei Nishikori festeja el título con la grada de Barcelona

Kei Nishikori se consagró campeón del Barcelona Open Banc Sabadell al derrotar por 6-2, 6-2 a Santiago Giraldo en una final descafeinada. El japonés consiguió su primer título ATP 500 sobre tierra batida en el debut oficial de Michael Chang en el banquillo. Giraldo no encontró su tenis ni tampoco puso en apuros a Nishikori.

La pista central del Real Club Tenis Barcelona veía como al acabar el encuentro no se hablaba español sino japonés e ingles. Nishikori cumplió pronósticos y levantó uno de los trofeos más codiciados del circuito sobre tierra batida.

Había ambiente de final antes del encuentro. Gradas a rebosar, gente de tenis, expectación por ver un nuevo triunfador en Barcelona y un día de sol radiante en la ciudad condal. Todos los ingredientes para un domingo de tenis que pintaba grande y se quedó pequeño.

La final no estuvo a la altura esperada. Giraldo no le encontró hueco al tenis de NIshikori. Empezó el partido con fuerza, rompiendo el saque del japonés pero pronto se pinchó. Cuando estaba con 2-0 en el marcador llegó una jugada polémica que condicionó el humor y los nervios del colombiano.

Bola de Nishikori sobre el revés de Giraldo que el juez de línea canta fuera. Baja Mohammed Layani de la silla, la da por buena y le concede el punto al japonés argumentando que el colombiano no llegaba a impactar. Error de uno de los mejores árbitros del circuito que incendió de cabeza del colombiano.

Pasó del 2-0 a su favor a un parcial de ocho juegos conseguidos de manera consecutiva por Nishikori, 6-2 y 2-0. Giraldo estaba fuera del partido. No encontraba los golpes y seguía pensando en la polémica bola. “Hiciste un error muy grande, muy grande” le soltaba en cada cambio de lado al juez de silla.

“¡Juega alto, alto!” se recriminaba al dejar una buena dosis de bolas a media pista que le facilitaban el trabajo a Nishikori. El japonés repartía a placer tanto de derecha como de revés. Movía por todos lados al colombiano que iba a remolque.

Giraldo no conectaba buenos golpes desde la base ni con el saque. Una de las armas que más puntos le había concedido durante la semana, hoy estaba fallando. A la red, largas o anchas pero pocos primeros saques al cuadrado que le encaminaran los puntos. “El saque hoy… ¡carajo!” explotó tras una nueva doble falta. Las cosas no le salían y el japonés se escapaba en el marcador.

6-2 por la vía rápida el primer set y el público empezaba a murmurar. Querían ver más tenis, sabían del potencial de Giraldo. El colombiano quería olvidar ese maldito punto que tanto daño le hizo en la cabeza pero se le hacía cuesta arriba.

“Vamos, venga, va” se animaba a grito potente antes del saque. Las gradas comenzaron a volcarse con Giraldo que necesitaba el calor de la gente y un game en el marcador para volver a empezar.

Lo consiguió para romper la racha de ocho juegos de manera consecutiva pero el partido ya estaba visto para sentencia. Doble break del japonés que estaba a gusto en la central del Godó y partido para que Nishikori se convirtiera en el primer asiático en reinar en Barcelona.

Con el primer triunfo en un ATP 500 sobre tierra batida, el pupilo de Dante Bottini y Michael Chang da un salto grande en el ranking para quedarse a las puertas del top ten.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes