Nishikori, el triunfo del tenis inteligente

El talentoso Kei Nishikori progresa en el circuito con un tenis vistoso y cada vez menos habitual. Analizamos en profundidad al campeón del Conde de Godó

El éxito de Kei Nishikori en el Conde de Godó representa el triunfo de un tenis cada vez menos habitual en el circuito. El japonés tranquilo formado en Florida desborda a sus rivales con un juego creativo y preciso en el que el aspecto físico queda relegado a un segundo plano. Cada vez más cerca del top 10 mundial, ha dominado en Barcelona con la autoridad de un número uno.

En una era tenística donde se confunde habitualmente talento o potencial con pegarle fuerte a la pelota, Kei Nishikori progresa hacia la cima con un juego diferente. El tenista japonés es un maestro de la profundidad, de los ángulos, de golpes penetrantes que clavan a sus rivales, de raquetazos a bote pronto capaces de sorprender a cualquiera. Todo ello, con una precisión y fiabilidad de primera clase.

Nacido en Japón hace 24 años, Nishikori emigró con 14 a la academia IMG de Nick Bollettieri en Florida. Fiel a las señas de identidad de la “escuela Bollettieri”, allí desarrolló un gran resto y un letal revés a dos manos. Sin embargo, su carácter tranquilo y silencioso en la pista delata su origen japonés.

Nishikori.

Entrenado habitualmente por el argentino Dante Bottini, técnico de IMG, la aportación de Michael Chang como técnico a tiempo parcial ha tenido un efecto positivo en su juego y sus resultados. “Es una buena influencia, me da buenos consejos, sabe muchas cosas y me está ayudando mucho. Con él, quizá juego algo más dentro de la pista”, comentó Nishikori durante estos días en Barcelona.

Evidentemente, las comparaciones entre Nishikori y Chang son precipitadas. La diferencia entre ser campeón de Roland Garros con 17 años y ganar un torneo 500 con 24 hace innecesario cualquier comentario. Pero Nishikori sigue un camino en el que progresa adecuadamente. Tener en el currículum victorias contra Roger Federer, Novak Djokovic y David Ferrer es algo que refuerza su convicción.

La cuarta ronda en el Open de Australia, donde creó problemas a Rafael Nadal, las semifinales en Miami, y los títulos en Memphis y Barcelona marcan una línea ascendente. De hecho, Nishikori será este lunes el número 6 de la Race to London, que computa los resultados desde principio de año.

En su primer torneo de la temporada sobre tierra batida, el tenista japonés ha mostrado una superioridad propia de Nadal, ocho veces campeón en Barcelona. Tras una dura batalla contra Roberto Bautista Agut, Nishikori ha caminado hacia el trofeo con un balance de 48 juegos a favor y 18 en contra.

Nishikori.

“Esta victoria ha hecho que crezca mucho mi confianza en tierra batida. Mi próximo objetivo es ser top ten”, ha declarado Nishikori tras la final del Conde de Godó. Lograr este reto parece cuestión de tiempo. Cada vez más asentado en la élite, más regular y seguro de sí mismo, Kei se hace fuerte en la tierra rompiendo los estereotipos sobre los jugadores asiáticos.

Probablemente, su juego necesite una mejora atlética que le aporte mayor capacidad de recuperación en situaciones defensivas. Pero su distancia con los mejores es cada vez más corta. Desde Barcelona, Nishikori ha enviado un mensaje que el resto del circuito ya ha recibido.

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