Íñigo Cervantes: "Pasé de estar 130 del mundo a ir en silla de ruedas"

Íñigo Cervantes vivió un auténtico calvario con las lesiones, pasó por cuatro operaciones en unos meses. Hoy, en plenó Godó, vuelve a sentirse tenista.

Íñigo Cervantes (Irún, 1989) está viendo la luz al final del túnel. El vasco, residente en Barcelona y jugador del Real Club Tenis Barcelona, estuvo más de un año fuera de las pistas de tenis debido por culpa de cuatro operaciones en ocho meses. Una doble operación de cadera, otra en el codo y una última en el tendón de Aquiles lo apartaron del circuito en el mejor momento de su carrera. Cervantes ganó su partido de primera ronda y estalló de alegría después de meses en la sombra. El vasco vuelve a sentirse profesional.

Todo son besos, aplausos, felicitaciones y muestras de cariño para Íñigo Cervantes cuando acaba de derrotar en primera ronda al kazajo Aleksander Nedovyseov. Cervantes está en su club y el Conde de Godó es uno de sus torneos preferidos. La gente le conoce, sabe por lo que vivió y que no es un simple partido ganado, hay una historia detrás. De esas que conmueven y que hace que la tribuna de pista uno esté absolutamente volcado con el jugador de casa.

Íñigo tras la euforia y la alegría del primer partido, se sienta en uno de los sofás de la Casa Club a charlar con Punto de Break. Atrás dejó las operaciones, la silla de ruedas, el sufrimiento y la incertidumbre. Hoy es tenista, y el Godó será el primer torneo en darle el empujón necesario para volver a verlo entre los mejores.

¿Se vuelve a sentir tenista?

Sí la verdad que sí. Llevo poco tiempo compitiendo, es mi quinto torneo después de más de un año parado. Las últimas semanas jugué Futures, torneos más bajos y ahí sumé y eso me dio un poco más de confianza tanto de sensaciones físicas, tenísticas y mentalmente.

Habiendo estado hace unas semanas jugando previas de Future, ¿no llega de manera un poco precipitada el Godó?

Quizá sí que me venía un pelín precipitado jugar este torneo tan pronto después de tanto tiempo lesionado. Pero sabía que jugando bien igual iba a tener mis posibilidades.

¿Qué significa poder volver a ganar aquí en Barcelona?

Muy contento por todo. No solo por estar en el club por el que juego, sino también porque es un ATP 500, porque es el Godó, porque quieres demostrar que puedes hacerlo bien y por la gente que me está mirando. Al final, con el hecho de haber estado tanto tiempo parado, me siento mucho más maduro.

Muchos compañeros suyos coincidían que jugar en Barcelona es un arma de doble filo porque esa presión puede volverse de forma negativa…

Sí. Siempre se siente un poco la presión. Hay más gente de la cuenta mirándote y se siente agarrotamiento sobre todo al principio. Ayer por ejemplo empecé un pelín tenso pero estoy contento porque le supe dar la vuelta que es de lo que se trata.

Si le nombro la palabra lesión que es lo primero que se le pasa por la cabeza…

Ufff no no… je. No lo sé… han sido ocho meses muy duros…

¡Más de un año!

Bueno sí, pero ¡cuatro operaciones en ocho meses! No me gusta oír la palabra lesión pero tengo que mirar la parte positiva…

¿Cuál es?

Yo creo que me va a dar ese plus mental y físico para ser más trabajador que antes y eso tengo que aprovecharlo. Y sobre todo mirar las cosas positivas que voy a ir encontrando a partir de ahora.

Tuvo doble operación de cadera…

Sí. En principio parecía ser solo una pero ya había casos de otros tenistas como Pere Riba que se habían tenido que operar las dos, y los médicos me recomendaron chequear la otra. Cuando lo hice apareció esa lesión importante en la derecha pero en la izquierda se estaba empezando a fastidiar.

Vaya noticia…

Sí, ahí miramos que a corto plazo quizá se iba a quedar igual de mal que la otra así que fueron las dos prácticamente a la vez.

Pero antes de las operaciones de cadera tuvo otra: la del codo.

Sí. Me lesioné en octubre o noviembre de 2012 pero intenté evitar el quirófano pero en febrero de 2013 me terminé operando porque no podía más.

Pero el calvario no termina en estas tres operaciones sino que quedaba una más…

En septiembre u octubre de 2013 fue la más leve de toda en la zona del tendón de Aquiles. Ya parecía una rutina pasar por el quirófano, je.

¿Le quedó alguna molestia o secuela?

Quizá alguna pequeña molestia noto todavía pero son todas muy soportables y van desapareciendo semana a semana. No les doy importancia.

¿Juega sin miedo?

Ahora mismo ya no tengo. Hace unas semanas me fui a jugar Futures a Croacia y la primera semana era todo muy reciente e iba con el freno de mano puesto.

Pasó de jugar ATP y Grand Slams a hacerlo en previas de 128 jugadores en Futures. Eso no es fácil…

Hacía 6 o 7 años que no jugaba previas de Future. Todas las condiciones son peores que en un ATP o Challenger. Pero el hecho de estar en un partido por suerte te hace olvidarte, te obliga a ir a muerte y esto también ayuda a olvidar un poco de todo.

¿Qué le decían compañeros tenistas?

¡Vaya huevos de ir a jugar ahí! Pero es el paso que hay que dar para tirar hacia delante. Lo único que pienso es pasarlo rápido para ya empezar a jugar torneos grandes.

¿Qué le hacía seguir para adelante y pensar que realmente quería ser tenista en esos momentos de recuperación de las lesiones?

Sobre todo la gente que te apoya, que está a tu lado en esos momentos es una gran ayuda para mirar las cosas positivas pero sí es cierto que necesitas ver que cada semana o cada equis tiempo vas un poquito a mejor y la vuelta está más cerca.

El hecho de tener tantas lesiones seguidas aún duele más…

A mi se me hizo dura el hecho de que la primera vez que me estaba recuperando del codo, me llegó una hostia más grande con una doble operación de cadera. Salía de una para meterme en otra.

No me quiero imaginar lo que habrá sufrido en ese momento…

Puff.. se sufre mucho. El hecho de ver que la lesión me vino en el mejor momento también hizo daño. Tenía 22 años, era joven, estaba 130 del mundo y tenía dos o tres meses para entrar entre los 100 mejores y estaba jugando muy bien. Y ahí me vino todo esto.

De estar a las puertas del top 100 a verse en silla de ruedas…

Sí, así fue. Estuve 7 semanas en silla de ruedas. No me quedaba otra que pensar cosas positivas como que hay gente que tiene que estar para toda la vida. Al final encontré esos pensamientos positivos que me hicieron tirar hacia delante.

¿De tenis cómo se encuentra ahora mismo?

Me dio confianza ganar en la tercera semana de los Futures en Croacia. Me hizo coger esa confianza que necesita siempre un tenista. Ganar partidos es lo que te da moral. Las sensaciones van a mejor y es lo que me hace estar más tranquilo?

¿Hay algo que tenga ahora que antes no tenía?

De momento no te sabría decir al haber jugado tan pocos torneos lo que sí creo es que soy más fuerte mentalmente y más positivo en los momentos malos dentro del partido.

¿Y algo que antes tenía pero ahora no lo tiene?

Igual esa tranquilidad que te da el ranking. También noto un poco la falta de competitividad y me veo que físicamente no estoy como hace un año y pico. No recupero bolas o jugadas como antes. Pero cada semana noto que estoy un pelín más rápido, que estoy un pelín mejor y eso me da placer.

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