Roberto Carballés, de los Futures a un ATP 500 en cuestión de semanas

Robero Carballés charló con Punto de Break para repasar su pasado, presente y futuro más cercano. Una entrevista para conocer mejor a esta joven promesa.

Roberto Carballés en un saque.
Roberto Carballés en un saque.

Robero Carballés Baena tiene una oportunidad de oro en el Conde de Godó de Barcelona. El tinerfeño, adoptado granadino, buscar lograr la primera victoria de su carrera en un ATP 500. A Carballés se le concedió una invitación para disputar el cuadro final del torneo y está ilusionado con sacarle provecho. En una charla con Punto de Break habló de su pasado, de su presente, y del futuro más próximo.

Roberto Carballés Baena (Tenerife, 1993) fue el hombre de moda la semana pasada al conseguir la mejor semana de su carrera alcanzando las semifinales en el ATP 250 de Casablanca tras superar la fase previa. Llegó a Marruecos con la intención de buscar sensaciones y objetivo de hacer un buen papel en la clasficiación y terminó colándose entre los cuatro mejores.

Roberto atendió a Punto de Break en la casa club del Real Club Tenis de Barcelona a tan solo unas horas de su debut en la pista central ante Daniel GImeno-Traver. Una entrevista profunda donde toca temas desconocidos y personales: la comparación con Pablo Carreño, el cambio de entrenador, el paso de jugar Futures a Challengers y ATP o sus sueños y metas entre otras cosas.

Hace unas semanas estaba jugando Futures y Challengers y de repente se cuela en semifinales del ATP de Casablanca…

Pues la verdad que no me lo esperaba todo esto. Empecé jugando Futures porque en Europa no había ni Challengers ni ATP y fui a Casablanca a probar y a soltarme un poquito y ver cómo estaba de nivel y cada día me fui encontrando mejor.

Antes de llegar al torneo ¿el objetivo era simplemente acceder al cuadro final superando la fase previa?

Pues sí, pasar previa o incluso ver el cuadro que me tocaba en la fase previa y a ver si tenía alguna opción de jugar un buen partido.

Se pasa ‘bruscamente’ de jugar Futures a estos ATP, ¿es para encontrar nuevas sensaciones ante jugadores mejores?

El año pasado ya lo hice. Ahora es cuando empieza la gira de tierra y es cuando se abren un poquito los ATP aquí en Europa. Luego empezaré con Challengers a no ser que vaya muy bien por aquí. Pero respondiendo a lo que me preguntas, dije que quería jugar Casablanca ya que, normalmente, la previa está más flojita, aunque este año estaba dura, y sobre todo es para coger esas sensaciones y ver cómo estaba de nivel.

¿Ve mucha diferencia de nivel entre este ATP y los Challengers?

Los top, los cabezas de serie, siempre tienen un nivel más alto pero a lo mejor te encuentras jugadores que son puros de pista rápida entonces en pista de tierra flojean un poquito más y ahí te puedes aprovechar.

Ese gran paso de Casablanca, ¿se debe a algo en especial o es que el trabajo va dando sus frutos?

El trabajo lo vengo haciendo desde antes. Cambié de entrenador, antes estaba con ‘Dudu’ (Duarte) y ahora estoy con Jose María (Arenas) y llevamos trabajando mucho desde noviembre. En cómo hay que jugar y en lo que tenemos que mejorar. Lo hemos estado haciendo en los Futures y lo seguimos haciendo en los ATP.

¿Por qué ese cambio de entrenador?

Pues porque no coincidía el proyecto que yo quería hacer junto con el de Dudu (Duarte) y Pablo (Carreño). No podíamos hacerlo.

Imagino que físicamente habrá quedado tocado después de esa semana en Casablanca…

Acabé muy cansado. Piensa que en los Futures juego como máximo cinco partidos y ahí jugué siete partidos y solamente descansé un día. Acabé muy cansado pero con la ilusión que tenía y las ganas de jugar se me quitaba todo.

¿Qué sintió cuando se dio cuenta que realmente estaba en semifinales de un ATP?

Estaba en la ducha y lo pensaba: ¡Ostras, mañana juego semifinales! Pero la verdad que casi no te das cuenta porque es todo muy rápido. Tal vez terminas de jugar a las 6 de la tarde pero ya estás pensando en el siguiente partido. No te da tiempo a asimilar todo.

¿Pasó más nervios de lo normal?

Como siempre porque al cerrar los partidos siempre te pones un poco nervioso. Siempre piensas eso de que si ganas ese saque, ganas el partido. Ahí siempre vienen las dudas.

¿Eso se piensa siempre?

Se piensa, sí. Al final, quieras o no, estás jugando suelto lo tienes para ganar y piensas que tienes aprovecharlo y ahí llegan los nervios.

¿Recibió más llamadas de lo habitual?

Sí. Siempre te vienen más cosas pero al final casi siempre los que están ahí cuando ganas y pierdes son los amigos más cercanos y la familia.

Con Pablo Carreño entrenó mucho tiempo…

Estuvimos en el CAR y hemos entrenado mucho juntos, no siempre pero mucho sí. Luego el año pasado estuvimos solos con Dudu.

¿Es Carreño como un espejo para usted?

No sé… cada uno explota de una forma, cada uno tiene un tipo de juego… él el año pasado hizo un año casi perfecto y la verdad que me alegro mucho porque lo hizo súper bien. Yo me centro en mejorar mi nivel e ir haciendo resultados.

¿Qué sentía cuando, entrenando día a día y estando a un nivel similar, él pegó ese salto tan grande y usted no?

Hombre al final en el tenis es mucho la confianza. De repente de una semana a otra no saber por qué pero pasas de perder en primera ronda de un torneo a ganar otro. En el tenis nunca sabes cuándo va a llegar tu momento. Tienes que estar todo el rato para aprovecharlo.

A Carreño le llegaban los resultados y a usted no. ¿Era difícil mentalmente esa situación?

Sí. Un poquito difícil sí que fue. También es cierto que tuve un año complicado por las lesiones. Pero la verdad que me preocupaba más por mi nivel que si él hacía resultados. Al contrario, me alegraba que hiciera buenos resultados.

Hay muchos jugadores que tienen nivel para estar arriba pero no terminan de creérselo. ¿Por qué cuesta tanto meterse entre los mejores?

Ahora los jugadores cada vez duran más. Están con treinta y pico de años y siguen jugando a un nivel altísimo, juegan casi todos los torneos y no descansan apenas. Encima ahora se van recortando torneos y los jugadores se apuntan en los mismos.

Cuesta codearse contra los de arriba...

Al final es complicado y tienes que hacer resultados en todos los torneos. Haces semis de un ATP y son 100 puntos. Estar en el top 100 son 500 y pico de puntos… tienes que seguir seguir y seguir.

Constancia.

¡Claro!

¿El resultado de Casablanca cambia el calendario planificado?

Algo cambia. Te da más ilusión y la posibilidad de jugar un poquito más por arriba. Con el 180º de ahora por ejemplo este mes voy a jugar los tres ATP que hay por aquí (Godó, Estoril y Madrid). Luego jugaré Challengers ya que entro en cuadro directo.

¿Se fija mucho en el ranking?

La verdad que no me gusta porque es una presión extra. Al final si vas mejorando poco a poco van llegando los resultados. Si subes el nivel el ranking llega.

¿Dónde acabará Carballés el 2014?

Puf… no sé. A principio de año tenía objetivo cerca del 150º y ahora mismo estoy cerca pero ojalá pueda terminar cerca de los 100 mejores…

¿No siente demasiada presión cuando le dan una invitación para un torneo como el Godó?

Más que presión porque me dan la invitación son los nervios por jugar en una pista tan grande. Viene tu familia y tus amigos pero al final lo afrontas con muchísima ilusión y ganas.

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