Nadal estalla contra los jueces de línea

Rafael Nadal arremetió con dureza contra Pascal María y los jueces de silla tras las advertencias recibidas por pérdida de tiempo en Montecarlo.

Rafael Nadal estalló contra Pascal María
Rafael Nadal estalló contra Pascal María

Rafael Nadal se hartó de los jueces de línea, de sus decisiones y de la polémica normativa de los 25 segundos entre punto y punto. En el partido ante Teimuraz Gabashvili en la segunda ronda del Masters 1000 de Montecarlo. Tras superar al ruso, en declaraciones recogidas por la agencia dpa, explotó contra el gremio arbitrar y menospreció su labor dentro de la pista de tenis.

"Si ya no pueden comprender y leer un poco el juego, entonces ya no hay más trabajo para ellos" declaraba el número uno del mundo aún con la rabia en el cuerpo tras las discusiones en pista con Pascal María, el juez de silla que arbitró su debut en el Principado.

"A veces soy el primero en aceptar las cosas, pero hoy (por ayer) no puedo aceptarlo, porque ha sido un peloteo muy largo, era punto de 'break'. Creo que Pascal (Maria) es bueno, pero no tenía razón", comentó molesto Nadal que ve como el trabajo de un juez de línea, a medida que avanza la tecnología, se va volviendo cada vez más improductivo.

"Al final, si quieres hacer las cosas de esa manera, lo más fácil es colocar un cronómetro en la pista. Y entonces ya no necesitaríamos más a los jueces de silla, porque tenemos a los líneas. Podemos poner el Ojo de Halcón. ¿Para qué necesitaríamos seguir teniendo jueces de silla?", remató el mallorquín. Nadal es uno de los tenistas que más sufre con estas normativas tan estrictas de controlar segundo por segundo el tiempo entre cada punto.

Rafael no se quedó ahí y fue más allá, "podemos usar el marcador electrónico y así podemos saber si el partido va 15-30. No necesitamos a nadie que diga 15-30, 30 iguales, juego para Nadal o juego para Gabashvili. Esa es mi sensación".

Sin embargo no todo fueron críticas hacia el gremio arbitral sino que también pudo hacer una autorreflexión sobre la problemática de los ‘warnings’ y el tiempo perdido. "Sé que debo ser un poco más veloz a veces. Soy el primero en intentarlo, el primero en aceptar cuando me equivoco, cuando estoy jugando mal, cuando no estoy haciendo las cosas bien, cuando estoy muy lento. Pero al mismo tiempo, cuando las cosas no se hacen bien, no tengo problema en decir que las cosas no son así", admitía Nadal.

"Creo que hoy no debería haber recibido dos advertencias teniendo en cuenta cómo se estaba desarrollando el encuentro. Ocurrió porque el juez de silla realmente quería hacerlo", tiró el balear.

La lectura de Nadal podría tener una doble consideración. Por una parte, Rafael es uno de los jugadores que más tiempo pierde con sus tics y rutinas previas a cada punto.

Si se suman los segundos que invierte en todas las acciones que lleva a cabo antes de cada saque o resto, se observa que apenas tiene margen de tiempo para poder llegar con comodidad a los 25 segundos estipulados.

Entre el sudor, las toallas que utiliza en cada punto, el pelo, las orejas, la nariz, el pantalón y los botes de la pelota Nadal va al límite entre punto y punto.

Por otra parte, las críticas de Nadal podrían ser válidas si se tiene en cuenta el desgaste y la intensidad física de cada jugador y cada tanto disputado. A esto se le suma que los jueces de silla últimamente son menos propensos a arriesgar en las decisiones dudosas y quedan a expensas de lo que el ‘ojo de halcón’ decida a posteriori.

Vistas las dos posturas, las críticas de Rafael Nadal podrían tener un argumento de peso, sin embargo el tono empleado y la dureza de sus palabras parecen ser excesivas con Pascal María y todo el gremio del arbitraje.

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