De gira por el Sudeste Asiático

Oscar Burrieza, entrenador de la FMT, analiza al detalle la gira de sus jugadores y da las claves a la hora de confeccionar el calendario.

Roberto Ortega (340º) y Carlos Boluda (629º) protagonizaron una final española en el ITF 15.000$ de Malasia en donde el primero se llevó el título. El equipo capitaneado por Oscar Burrieza busca en tierras asiáticas un nuevo horizonte para conseguir resultados y renovar la motivación de sus jugadores. El entrenador gallego charló para Punto de Break sobre la importancia de decidir estratégicamente el calendario e hizo una valoración de cómo está sucediendo la gira.

Parte del equipo de la Federación Madrileña de Tenis está de ruta por el mundo. Roberto Ortega, Carlos Boluda y Adam Sanjurjo se embarcaron en una travesía por diferentes países para seguir compitiendo en torneos Futures.

No es usual que jugadores españoles se desplacen hasta Asia a disputar torneos que pueden encontrar por Europa. Oscar Burrieza, encargado del grupo, explicó los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión.

“Elegí la gira de Asia por varios motivos. Primero, quería que mis jugadores siguiesen jugando en pista rápida (a excepción de Miguel Semmler que con 16 años está disputando los torneos Júniors de la Comunidad Valenciana). De los que había por Europa no me convencía ninguno. Turquia ya estuvimos este año y no quería repetir. Grecia era otra opción pero hace mucho viento y eran 10.000$ mientras que en el caso de Filipinas y Malasia eran 15.000$”.

Además jugaríamos contra jugadores diferentes a los habituales, algo muy importante para mejorar y para mantener la motivación. Tanto Rober (Ortega) como Carlos (Boluda) y Adam (Sanjurjo) entraban en el cuadro final y eso también es importante”.

Un dato vital, ya que dependiendo qué torneo hubieran escogido por Europa, probablemente alguno de los tres no hubiese entrado directamente al cuadro principal sino que tendría que haber disputado la fase previa.

Viajar rumbo a Asia no solo implica que optan a ganar un dinero extra al tratarse de torneos que reparten 15.000 dólares en premios y entran directamente a cuadro final, sino que también las ganancias no se reducen considerablemente en impuestos.

“Aquí no quitan impuestos de los premios. Esto es algo que también agradecen los jugadores si alguna semana sale bien” comenta Burrieza.

Las ventajas parecen ser evidentes si se tienen los medios para poder realizar estos viajes. El entrenador, además de por estas condiciones, creía que sus jugadores podían realizar un buen papel en Asia. “Confiaba en que era un buen lugar para que tanto Roberto (Ortega) como Carlos (Boluda) pudiesen jugar bien ya que les gusta el calor y se encontrarían con jugadores más blandos mentalmente que ellos”. Y así fue ya que ambos consiguieron llegar a la final en Malasia.

Sin embargo el coach gallego era consciente que no todos sus jugadores tendrían tan de cara las condiciones de juego. “Creía que para Adam (Sanjurjo) serían condiciones difíciles por el calor y la humedad pero que sería una buena experiencia para él”.

Pero había algo que hacía todavía más ilusionante la gira por Asia: la lista de inscritos confirmó que sus jugadores podían tener rondas iniciales asequibles si el sorteo les acompañaba.

“La mala suerte fue que Rober y Carlos se enfrentaron en la segunda ronda de Manila (Filipinas) y luego, Adam y Rober, en la primera ronda de Kuching (Malasia)”.



“Por último era una gira interesante para que Rober la combinase con otros dos Futures 15.000$ en China y dos Challengers explica Burrieza que prepara un calendario más ambicioso para Ortega que para el resto ya que goza de un ranking más alto.

Carlos y Adam podían jugar otros Futures 10.000$ Qatar a la vuelta ya que volamos vía Doha con Qatar Airways” sentencia Oscar. Un viaje redondo donde cada escala, cada tramo y cada decisión está pensada, consensuada y hablada entre todo el equipo.

Burrieza, preguntado sobre cómo podría valorar estas dos primeras semanas de gira por el Sudeste Asiático no lo duda. “La valoración es muy positiva. En Manila recién llegados costó adaptarse a las condiciones y nos afectó el jet lag. A Adam y a Rober de les escaparon dos partidos que les hubiesen dado mucha vida. Los dos perdieron contra un jugador local que dio un nivel mayor del que esperamos, muy motivado por su gente y conocedor de la pista y clima de Manila. Carlos como ya dije antes perdió contra Rober pero Adam se fue, a pesar de todo, con una buena victoria en el bolsillo ante un ex top 100 como el checo Minar.

“En Kuching, ya más acostumbrados a todo, pudimos hacer una final entre Rober y Carlos (Sanjurjo perdió contra Ortega en primera ronda) y no se puede pedir más. Ese resultado confirmó mis sospechas de que podían jugar bien en condiciones de calor y humedad, algo que me dejó muy tranquilo y feliz”.

Sus jugadores, en el segundo torneo, dieron el “doscientos por ciento” como indica Burrieza. Sin embargo comenta que la final no hizo honor al gran torneo de Boluda ya que Ortega se impuso con facilidad. “Quizás estaba más fresco ya que su semifinal fue mucho más fácil que la de Carlos”.

Pero a Burrieza le tranquiliza y le gusta ver a sus jugadores motivados y contentos. “Los dos están con ganas, trabajando lo que saben que deben mejorar y ganando regularidad en el día a día. Rober sabe que es un año para dar otro salto y acercarse a jugar las previas de los Grand Slam. Por su parte, Carlos sabe que sigue necesitando tiempo para hacerse más estable y completo. Hay que subir poco a poco en el ranking y trabajar partes de su juego que necesitará sobre todo más adelante en torneos de mayor categoría y en donde, además de luchar, hay que jugar bien para ganar partidos”.

“Adam por su parte sabe que con 18 años, lo más importante es mejorar el nivel de juego y acumular experiencia, los resultados llegan si lo anterior se hace y hasta ahora está mejorando mientras entrena pero falta trasladarlo a los partidos, algo que seguro poco a poco acabará pasando”.

El cuarto soldado que no viajó con sus compañeros es Miguel Semmler que está compitiendo en torneos Júniors por Valencia. “Al igual que Adam, Miguel, con 16 años tiene que pensar en crecer, aprender y poco a poco ir subiendo su nivel físico y mental para que su buen nivel de tenis le haga ganar mas partidos” expresa Burrieza.

“Es un grupo majo, con personalidades diferentes y que, aunque el roce del día a día provoca discusiones normales, en general goza de muy buen ambiente dentro y fuera de la pista. Es un trabajo bonito ayudar a estos cuatro jugadores, todos aprendemos de todos y seguro que seguiremos mejorando”.

"La clave es ser muy constantes en una idea clara de trabajo, no bajar los brazos en los malos momentos y saborear con humildad e ilusión los buenos. Son jóvenes y queda mucho camino por delante”.

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