La victoria de Djokovic en cinco claves

Repasamos en cinco puntos las claves que han llevado a Novak Djokovic a coronar el Masters de Miami ante Rafa Nadal

Las dudas que pudiera ofrecer Novak en Australia y Dubai han quedado enterradas entre California y Florida. El cemento norteamericano ha hecho aterrizar a Novak en la lucha por el número 1, venciendo esta vez a Rafa Nadal en la final de Crandon Park. Repasamos en cinco claves el triunfo del jugador balcánico.

- Lectura de partido: Novak Djokovic, como cualquier jugador dominante sobre su superficie predilecta, posee y conoce los códigos para acelerar, templar, interpretar y disfrutar finalmente de un partido. Su arquitectura mental funciona con mucha más claridad, como la de Rafa en arcilla o la de Roger en hierba. Por eso, cuando en los dos primeros turnos de saque el partido aún está por desabrocharse, salvando Nole un breakpoint en contra, sale de la silla con 3-2 y saque de Rafa dispuesto a embragar. Y desde ahí se procura el primer y definitivo punto de inflexión y confianza, sobre los segundos servicios del mallorquín. Rafa juega todo el juego con segundos –salvo un punto- y Nole se avalanza a conectar restos definitivos. Con ese break insufla seguridad y descodifica el laberinto de la final.

- El primer set: ambos jugadores se conocen al detalle. Eso implica que en pocos minutos conozcan las claves en cada momento. Novak nunca ha sido remontado por Rafa en pista dura tras ganar el primer set. Una vez se produce el hecho de conseguir el primer parcial, Novak juega con la tensión justa y adecuada en la mano y sus piernas se vuelven líquidas sobre la pista. Todo fluye lo que en el rival se atasca.

- Orden y precisión en todo su juego: siendo prócer de la superficie y con la confianza de su lado tras el quiebre, Novak comienza a conectar todos sus golpes mucho más que en un punto óptimo, anticipando movimientos largos en el swing, ganando tiempo, abriendo ángulos liftados y cruzando tiros planos; abriendo paralelos, iluminando la pista con una precisión inabordable. A Rafa hasta le suenan peor los golpes, a merced de la claridad del número 2, inspirado al máximo.

- La inactividad de Rafa Nadal: lo que hace que el balear no termine de consolidar un plan de juego. Rafa compite con un plan intimidado y asustadizo, sin atacar de frente y hacia delante los tiros, con la defensa en sus piernas muy bloqueada en cada tiro abierto. No jugar ante Berdych o no tener ritmo continuo ante Fognini le han creado al español una discontinuidad y desconfianza en sus tiros que Nole aprovecha para jugar mentalmente con ventaja. Novak juega más concentrado, dominante posicionalmente. Los golpes le obedecen y él ordena todo lo que se le antoja.

- La tranquilidad de ver a Wajda en la grada: más allá de que Becker esté o no, Novak entra en su particular pasillo de seguridad cuando el partido es exigente y en la grada está el mentor que lo moldeó táctica y espiritualmente. El serbio ha entrado en una zona de confort necesaria para recuperar lo perdido en Melbourne y Dubai. Si su cabeza está en orden, en pista dura sigue siendo el hombre a batir.

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