Serena Williams intratable en Miami

Serena Williams se consagró campeona en Miami al vencer de forma clara a Na Li en dos sets. Séptimo título de su carrera en Miami para Williams.

Serena Williams se consagró campeona del Premier Mandatory de Miami al derrotar a la vigente campeona del Australian Open Na Li por 7-5 y 6-4. La número uno del mundo volvió a demostrar su poderío en las pistas de Crandon Park consiguiendo su séptimo título en Miami. La china fue de más a menos en el partido pero no logró aguantar el ritmo impuesto por la norteamericana. Serena, cuando se pone seria parece no tener rival en el circuito femenino.

Serena Williams jugaba en el patio de su casa y eso todavía la hacía más peligrosa. La número uno del mundo, que vive a escasos metros del recinto de tenis de Miami, era la gran favorita para llevarse uno de los títulos que más le gustan del circuito.

Pero no sería un trámite fácil de resolver. Chocaba, por primera vez en el 2014, ante la mejor jugadora del año. La china ejerciendo de número dos del mundo y la menor de las hermanas como la dominadora del tenis. Dos de las jugadoras más veteranas -32 años cada una- liderando el tenis femenino.

El partido antes de comenzar presentaba un particular balance de 11 encuentros disputados y 10 victorias para Serena. Un dominio abrumador para Williams que no pierde frente a Li desde Stuttgart de 2008, la única vez que torció el brazo frente a la actual campeona en Melbourne Park.

Pero a la mejor jugadora del 2014, la número uno de la Race, no le importaban las estadísticas. Se guiaba por las sensaciones y pensaba que podía poner en serios aprietos a Williams.

Así fue como salió decidida y a por el partido desde el vestuario. Mientras que Serena ya en el primer juego se quejaba de su raqueta, la china iba a lo suyo. No quería darle ni un centímetro de pista a su rival y la atosigaba a pura potencia, ángulos y velocidad.

Correctamente aconsejada por su entrenador argentino Carlos Rodríguez, intentaba que la menor de las hermanas Williams pegase en movimiento, que jamás lo hiciese cómoda. Siempre impactando a la carrera y con desplazamientos laterales si era posible.

La china proponía paralelos sorprendentes, ángulos envenenados y estaba firme atacando las bolas que quedaban a media pista. Entró a la cancha con la quinta marcha puesta y aprovechó que su rival estaba en tercera y con el freno de mano puesto.

Na Li agarró una ventaja de 5-2 y dispuso de su saque para cerrar el primer set. pero las dudas se apoderaron de ella. Desde el otro lado de la red, la norteamericana se empezaba a poner seria, comenzaba a encontrar su tenis y con un rostro que imponía respeto y disconformidad por su nivel de tenis, intentaba fallar menos y forzar más a la china.

En el momento de la verdad, con 5-4 y saque hubo de todo. Puntos de set salvados por Williams, puntos de break levantados por Na Li, gritos de un lado, más gritos del otro pero al final un revés cruzado de Serena que no alcanzaba a poner en pista Li y que hacía que el marcador se igualase a cinco. Partido nuevo pero ánimos encontrados.

Serena, que venía de menos a más, sabía que era momento de apretar aún más los dientes y quiso ir por la vía rápida. Ganó en cero su juego con tres tiros ganadores y una autoridad propia de la menor de las Williams. Quería dejar claro quién mandaba y por qué es la número uno del planeta. 6-5 para Serena y la presión del lado de Li.

Y ahí fue cuando Williams olió sangre y fue definitivamente a por el set. Atacó, presionó, mordió, salvo bolas de juego en contra, pidió Ojos de Halcón y gritó para finalmente meterse la primera manga en el bolsillo por 7-5.

El partido estaba finiquitado. A la china le pesó no haber podido cerrar el primer set y lo pagó caro. La segunda parte intentó volver a meterse pero Serena ya tenía el turbo en modo on. La quinta marcha puesta y la china, sin frenos, cuesta abajo.

Serena no perdió intensidad y no quiso complicaciones. Ganó un metro en la pista y empezó a repartir para terminar de aniquilar a la número dos del mundo. Por la vía rápida se adueñó del segundo set por 6-1 para sumar su séptimo título en Miami.

Con el triunfo de hoy la estadounidense consigue su trofeo número 59 y sigue demostrando que, cuando quiere y está enchufada, está un escalón por encima del resto.

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