El dolor de una ruptura

Andy Murray explicó cómo se siente tras haber roto relaciones con Ivan Lendl                                        

Murray y Lendl
Murray y Lendl

Las rupturas nunca son fáciles. Esto es lo que debe pensar Andy Murray tras haber roto su relación con su hasta ahora entrenador Ivan Lendl. Al escocés se le puede ver visiblemente tocado tras haberse conocido que el checo no acompañará más al tenista escocés.

La relación jugador-entrenador no se dista mucho de la que puede llegar a tener una pareja normal en su vida diaria. Ellos también sufren momentos en los que se discute y no se llega a un acuerdo mutuo, lo que lleva a romper relaciones según el caso. Eso es lo que ha pasado con la pareja Murray-Lendl.

Andy charló con varios periodistas antes del torneo, según recoge la web tennis.com, y les contó con detalles qué fue lo que ocurrió exactamente. El escocés calificó su ruptura de "mutua" pero "dura".

"Llegamos a Miami el pasado Sábado y fuimos a cenar. Estuvimos charlando durante una hora sobre otras cosas y luego hablamos sobre nosotros dos". Esta conversación sobre planes futuros entre ellos no surgió de la nada sino que fue aplazada desde Indian Wells, donde Murray perdió en tres sets ante Milos Raonic.

El reciente ganador del pasado Wimbledon explicó la ruptura de la siguiente manera: "Si yo hablo con Rod Laver y le digo 'Oye, me gustaría que trabajases conmigo' y él me responde 'Vale, pero sólo podría una semana al año', yo le diría 'Bueno, pero en una semana no tenemos tiempo de nada'. No es que Ivan me dijera que sólo podía estar conmigo una semana, pero creo que para poder aportar algo al juego de otro y formar esa diferencia se necesita una cantidad decente de tiempo y él ahora no podía hacerlo. Lo hablamos y decidimos que lo mejor era que cada uno siguiera su propio camino por separado".

Lendl pasaba cada vez menos tiempo con su pupilo. Si echamos la vista atrás, podemos observar como Ivan pasó 25 semanas junto a Andy en su primera temporada juntos, en 2012. Esto se redujo en 2013, donde pasaron 20. El escocés sabía que en este 2014 esas semanas iban a ser incluso menos puesto que Lendl había mostrado especial interés en empezar a formar parte del circuito senior.

Para Andy, la noche de la ruptura fue "especialmente dura", y confiesa que le está resultando difícil volver a las pistas sin él. "Él ha sido muy importante en mi vida tenística. Me ayudó a dar un paso adelante en los grandes torneos. Pero bueno, ¿quién sabe? Lo mismo ésta es la chispa que necesito".

Desde luego, Andy necesita algo. Sea una chispa o como quieran llamarlo. La realidad es que el escocés no ha vuelto a ganar un título oficial desde que levantara la copa de ganador en Wimbledon 2013. Bien es cierto que pasó por el quirófano a finales de año para recuperarse de su espalda, pero en este 2014 no ha desplegado el tenis que le llevó a ser número 2 del mundo años atrás.

Murray sabe que necesita a alguien a su lado. Desde que uniera fuerzas con Lendl hace dos años, pareció poner de moda en el circuito el contratar asesores de prestigio. Véase el caso de Djokovic con Becker, Federer con Edberg o la propia Maria Sharapova con Jimmy Connors, por un breve espacio de tiempo. Pero el escocés reconoce que no será sencillo. "Es muy difícil reemplazar a alguien de la experiencia de Ivan. De todas formas, estar libre por un par de semanas puede ayudar un poco".

"He estado en peores situaciones en el pasado y pude salir adelante", concluía un Murray intentando autoconvencerse al igual que lo hace esa persona a la que le deja el amor de su vida. Él sabe que existen otros peces en el mar aunque ahora sea difícil mirar más allá.

Como se suele decir: "El tiempo todo lo cura". Eso es en lo que tiene que pensar un Andy Murray que ahora deberá curar las heridas producidas en su corazón tras la marcha de Lendl. Unas heridas que aunque no se ven, duelen más y dejan más huella que las producidas por esa cuchilla que le recortó un trozo de vértebra en septiembre del año pasado.

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