Andy Murray avanza entre dudas

Andy Murray se coló entre los 16 mejores jugadores de Miami al derrotar a Feliciano López en un partido muy discreto. Andy avanza pero su tenis genera dudas.

Andy Murray en conferencia de prensa.
Andy Murray en conferencia de prensa.

Andy Murray venció a Feliciano López por 6-4, 6-1 en poco más de una hora de partido. El escocés mostró una discreta versión de juego pero, del otro lado, Feliciano exhibió todavía una más dubitativa. El toledano con visibles problemas físicos no encontró su tenis y le allanó el camino al campeón defensor que en octavos de final chocará con Jo-Wilfried Tsonga.

Después de ser foco de atención gracias la sorprendente ruptura con Ivan Lendl, el británico reaparecía en las canchas para que se hablara de su tenis. Murray le reclamaba más semanas y mayor compromiso a su coach pero éste no podía combinarlo con sus otros intereses y objetivos.

Hoy ante Feliciano iba a ser el primer partido sin el hombre junto al que consiguió sus mayores éxitos de su carrera. Pero no fue así. Las separaciones siempre son dolorosas y, sorprendentemente, Lendl se dejó caer por el box de su ya ex pupilo para seguir de cerca el partido.

El cara a cara era contundente para el escocés. Ocho partidos jugados, ocho victorias. Cuatro de los últimos cinco, habían sido en sets corridos. La superioridad de Murray era notable y hoy, dadas las dudas con las que inició el año el escocés, podría haber sido una buena chance para que el toledano pusiese en serios aprietos a su oponente.

El partido empezó extraño. De hecho así comenzó, transcurrió y terminó. Porque fue un encuentro para el olvido. Con destellos aislados de tenis pero donde los errores no forzados reinaron y fueron los actores principales en la central de Crandom Park.

Algo no funcionaba en el cuerpo de Feliciano. Los más de 32º grados, la insufrible humedad y la potencia con la que pegaba el sol en Miami iban lastrando las aptitudes de los tenistas que sufrían en la pista. Cabizbajos, con problemas de movilidad y malas caras iban sacando game a game y padeciendo sobre el terreno de juego.

Feli arrancó muy a merced del juego de Murray. Jugando al error del escocés. Especulativo. Corría, metía la pelota pero no desbordaba a Andy. No aceleraba la pelota, con tiros tímidos y sin imponerle velocidad esperaba el fallo del rival.

López sabía que una de las claves era, como en cada partido, su servicio. Su arma principal y más temida. Un buen porcentaje de primeros saques para llevar la iniciativa de los puntos y hacerse con estos gratis, era vital. Sin embargo en el primer set no funcionó. Un discreto 39% de primeros dentro eran muestra de que Feliciano estaba sufriendo tanto al saque como al resto.

El partido comenzó parejo pero un parcial de 11 puntos seguidos de Murray le dieron la ventaja, el break a favor y confianza suficiente para encarrilar el partido a su lado.

Desplegando un tenis muy discreto, el vigente campeón de Wimbledon, lograba hacerse con el primer set con unos números que reflejaban el flojo nivel de tenis que se estaba viendo en la central de Crandom Park, nueve ganadores y el doble (18) de errores no forzados.

Al otro lado de la red, las cifras de Feli eran preocupantes. Algo no iba bien. Solo conectó cuatro tiros ganadores y cuajó 17 fallos. Pero lo que más llamaba la atención era su cara. Parecía que estaba sufriendo.

Y así fue como Murray sin generar mucho tenis se llevó el primer set por 6-4. En la segunda manga apenas hubo partido. Las dudas de Feliciano crecían y el partido entró en un callejón sin salida.

Por la vía rápida clavó un 6-1 en el marcador y firmó el pase a los octavos de final donde tendrá un choque de altura ante el francés Tsonga.

Las cifras hablaban por sí solas. Feliciano conectó solo dos aces, nueve ganadores y 32 errores no forzados. Por su parte, Murray que se aprovechó del mal encuentro del toledano mejoró ligeramente sus números haciendo 14 winners, 22 fallos, estando firme en la red con 100% de efectividad en las siete ocasiones que subió a la cinta y concretando cinco de las seis oportunidad de bolas de rotura que dispuso.

El campeón defensor sigue avanzando pero las dudas que genera en su juego lo hacen una presa vulnerable para las mejores raquetas del circuito. Esos 1000 puntos parecen un reto realmente complicado de cumplir ya que sus sensaciones no son las del año pasado.

Ahora Murray está metido entre los 16 mejores del torneo y cada partido será una auténtica batalla. No hay margen de error y cada pequeño detalle se pagará caro. Si el escocés no sube su nivel, ante un Tsonga enchufado puede decir adiós al torneo. Tiene margen de mejora, pero no de tiempo. Toca subir una marcha más para seguir avanzando en Miami.

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