España quiere tomar Florianópolis

Carla Suárez y Garbiñe Muguruza buscan configurar una final individual española en Florianópolis, algo inédito desde 2002

Es un caminar en el desierto. Una circunstancia inédita durante más de una década. El tenis español busca en Florianópolis copar una final WTA por primera vez en doce temporadas. Desde 2002, con Ángeles Montolio y Magüi Serna disputando la corona del extinto Oporto, nunca se volvió a ver nombres bajo bandera rojigualda a ambos lados de la red con un título WTA en disputa. Carla Suárez y Garbiñe Muguruza, los dos principales exponentes de La Armada femenina caminan con paso decidido sobre el cemento de Brasil.

Sudando, peleando partidos con mil vueltas, pero avanzando. Haciendo bueno su estatus de favoritas, 15 y 34 del mundo ejercen de principales cabezas de serie y están respondiendo a la expectativa de esos números. Este viernes, bajo los cielos grises de Brasil, una oportunidad para tumbar una barrera del tenis español.

Dos mujeres que comparten rutinas de entrenamiento en Barcelona, que inmortalizan momentos antes de disputar sus encuentros y unidas por momentos de ocio entre torneos, quieren poner con fuerza un sello en Brasil. Una final 100% española. Sobre una pista de cemento. Una señal de que la élite femenina nacional empuja con cierta fuerza. Y va más allá del tradicional apego a la arcilla.

Durante la jornada del jueves se recogieron las llaves que dan opción a abrir esa puerta. Garbiñe debió sudar en un pulso que tenía cerrado ante la belga Van Uytvanck. Necesitó estirar fuerzas al tercer set (6-2 6-7 6-3) un pulso que tuvo en las manos (6-2 *5-3). Supo resolver con frialdad (apenas cuatro puntos cedidos al servicio en el parcial decisivo) un partido que se complicó más de lo debido. “Me puse nerviosa al ver el partido bajo control” explicaba Muguruza. “Aceleré demasiado. Pero me dije a mí misma que debía estar tranquila. Lo conseguí”.

Así, entre pulsaciones controladas va imponiendo Garbiñe ese juego de rompe y rasga, demoledor cuando está conectado. Con dos partidos estirados a parcial decisivo, con esa pausa en la agresión que le pide su técnico Alejo Mancisidor al abordar los partidos. Atacar cuando aparezca la oportunidad, nunca antes. Puliendo un saber estar y una selección de tiro tan importantes como el propio impacto definitivo.

La vuelta de Muguruza en 2014 va componiendo un cuadro prometedor. Tras seis meses de baja por lesión, a su primer título WTA le siguieron los octavos de final en Melbourne, con triunfo incluido ante la ex número 1 Caroline Wozniacki. Una nueva semifinal en Brasil, antes de abordar unos colosos de cemento (Indian Wells, Miami) donde protege una importante cantidad de puntos (octavos de final en ambos eventos), le coloca con protección en el ranking. Después de primavera afrontará unos meses para soñar con subir más alto, pues la tierra vio una versión cauta de Muguruza y no hubo Garbiñe en competición tras Wimbledon. En Brasil, inercia para trabajar el crecimiento. La kazaja Shvedova, el siguiente escollo.

Carla Suárez, por su parte, sigue puliendo esa madurez que le sitúa esta semana entre las 15 mejores. Asumiendo esos galones de principal raqueta en un evento WTA (4-6 6-0 4-1 ret'd ante Niculescu en los cuartos de final). En una muestra de compromiso y seriedad,. Ante la checa Zakopalova (a quien ya batió en Copa Federación semanas atrás sobre la arcila sevillana) buscará la final en el cemento brasileño. Con el objetivo último de dejar de ser la tenista mejor clasificada sin metal en las vitrinas. Ella, que sigue tiñendo de resultados sus molestias de codo, busca ese rendimiento semana a semana. Tras una actuación meritoria en Duba (triunfos sobre Petrova y Kvitova) persigue ese punto de regularidad irrenunciable. Ese ganar cada pulso donde acuda con galones de favorita. Esa responsabilidad descansará en sus hombros en la semifinal brasileña.

En Florianópolis se compite bajo cielos cubiertos, altos niveles de humedad y un objetivo en el frente: la primera final española en doce años.

En la final de dobles, colisión con sabor español: Anabel Medina, junto a Yaroslava Shvedova, buscará el título ante Silvia Soler, que une fuerzas con Francesca Schiavone.

Comentarios recientes