El regreso de Novak Djokovic en Dubai

El serbio Novak Djokovic regresa a competición en el cemento de Dubai tras verse destronado en el Australian Open

Es el regreso de un hombre hambriento. Un número 1 desposeído de algunas de sus propiedades. Novak Djokovic regresa a competición después de ver asaltada su guarida de Melbourne. Nole el temible, el guardián del cemento a cinco mangas, lleva marcados en la espalda fuertes latigazos en los últimos meses. Primero en Nueva York, donde entregarse ante Rafael Nadal supuso ceder de manera oficiosa la primera plaza. Tras aquello reaccionó sin volver a ceder un pulso en toda la temporada. Después, la inclinación en Melbourne. Campeón en los últimos tres años, vio quebrada su autoridad. Y ahora, ¿qué?

Quiere Nole volver a ser ese competidor desmemoriado. Ese que no se arruga tras un traspié, por fuerte que este haya sido. El mismo que respondió a la final cedida en Flushing Meadows sin volver a pestañear en todo 2013, ganando cada encuentro tras el amargo trago en La Gran Manzana. Para ello, más de 40 días de cautiverio. Alejado del circuito, para sanar el interior, ajustando cuerpo y mente.

Comprometido como el que más con la Copa Davis, renunció a la eliminatoria estrella a competir ante Suiza en terreno serbio. Antes que acudir en auxilio de un grupo quebrado a ausencias, prefirió empapar el cuerpo de sensaciones en el lugar que dio comienzo a todo. Un retorno a Kopaonik, la cadena montañosa que le vio florecer. Allí, un encuentro cara a cara con un muro marcado por la metralla y los horrores de la guerra. Su primera pista, hoy convertida en un desconchado reflejo de barbarie. Con los ojos clavados en una pared agujereada por los proyectiles, la misma donde él estrellaba sus primeras pelotas, buscaba Novak esa mística que le depurase el interior.

“No es que no haya hecho nada, he hecho muchas otras cosas. Simplemente no he disputado torneos oficiales” afirma el único top10 sin firmar acta de presencia desde Melbourne. “Tengo otras cosas en la vida al margen del tenis que me hacen feliz y me llenan. Regresé a las montañas donde empecé a jugar al tenis, por mí mismo, por mi alma” estima un Djokovic profundo, que empleó parte de su tiempo en recuperar sensaciones de antaño, ayudando a limpiar de nieve las montañas donde pasó parte de su infancia.

Para Djokovic el retorno a Dubai es pisar un terreno casi tan autoritario como Melbourne. Campeón en cuatro de las últimas cinco temporadas, no ha movido un ápice su calendario, muy similar al de campañas recientes. “Estoy contento por volver a competición y este un buen torneo donde empezar”.

“He tenido un calendario similar durante los últimos 4 años. Normalmente he tenido bastante éxito en Australia y no he vuelto a jugar nada hasta Dubai. He mantenido esa ruta esta temporada. Obviamente perder en los cuartos de final fue duro para mí pero perdí ante un gran jugador que ganó su primer Grand Slam allí. Le felicitó, fue un partido impresionante a cinco sets”.

Pese al tropiezo australiano, quizá una muestra de debilidad en un tipo implacable durante los últimos años en Melbourne, el serbio fija una lectura positiva del arranque de curso. Repitiéndose en su cabeza la reacción de 2013.

“Pero fue un comienzo de temporada bueno, unido a un increíble cierre de año. Entonces debo mirar con confianza a ese grupo de partidos que jugué” recalca un jugador que, aunque aparentemente herido, hizo suyos 28 de los últimos 29 partidos.

Junto a eso, el cambio en su grupo de preparación es visto como otro pilar al que apoyarse. “Poco a poco estoy entrando en esta temporada, construyendo mi relación con Boris (Becker), entendiéndonos en pista y todo está yendo de una manera bastante positiva para nosotros.

Novak acude a Dubai con la responsabilidad de proteger su corona. Todo lo que no sea alzar el barco de plata significará perder más terreno respecto al número 1, cuya brecha ya se ha estirado hasta los 4.000 puntos. Dos Grand Slam de desventaja tiene Novak frente a Rafael Nadal. En el emirato, Roger Federer tiene el récord con cinco títulos. Novak, cuatro veces campeón en el último lustro, tiene la opción de igualar ese legado.

Para Djokovic, la misión de blindar la mente, olvidar Australia y ceñirse los galones de campeón. ¿Se ve capacitado? “Puedo pero prefiero centrarme en la primera ronda”. Allí le espera este martes el uzbeko Istomin. Vuelve Nole, el hambriento.

Comentarios recientes