Nadal vence en Brasil

Rafael Nadal vence al ucraniano Alexandr Dolgopolov, 6-3 7-6, y consigue su 2º título del año, 62º de su carrera deportiva

Sobre el atardecer de Rio de Janeiro, con Kuerten, tricampeón de Roland Garros, viéndolo todo desde una grada que lo venera, Rafa Nadal se alza con su título ATP número 62, 43º ya en arcilla, a tres de los 46 de Guillermo Vilas, tras apear a Alexandr Dolgopolov en dos mangas, 6-3, 7-6, en una final algo apagada y muy dominada por una más que correcta versión del balear. En su tercer torneo disputado en 2013, vuelve a llegar a la final –Doha, Australia, Rio-, obteniendo el 2º título del año.

Como alguna que otra vez, Nadal recuperó parte de su mejor tenis en una final, horas después de caer derrotado en un mal partido en la ronda anterior, o al menos, tras una gran batalla que dejara su físico mermado. Pablo Andujar hizo saltar todo el sistema de seguridad del número 1 del mundo, que parece aprender de cada cicatriz que le hiere pero de la que sale con vida. Con un discurso solvente y sólido, Nadal encauzó el partido desde el inicio, no sin algún altercado puntual.

Con 4-2, Dolgopolov se concede hasta tres bolas de break que Nadal salva con un punto soberbio y dos primeros servicios. En esta circunstancia, termómetro semanal de su catálogo, Nadal, lejos aún del mejor nivel, sirve con regularidad, sin porcentajes brillantes pero acariciando el 90% de puntos obtenidos con el primer servicio en la primera manga. El segundo punto de conflicto llega con 6-3 y 5-4 para el mallorquín, que tiene servicio para cerrar la final. Pero el ucraniano rompe y lleva la segunda manga al tie break.

Desde el punto de vista más táctico, Nadal jugó un partido más agresivo de lo que quizás dicten sus números: 1 winner en el primer parcial -4 no forzados-. Rafa jugó desde el comienzo con mucha altura y sin repetir apenas ninguna dirección, consiguiendo que la poca envergadura de su rival sufriera ante bolas tan envolventes, las cuales le sacaban de posiciones desde las que pegar plano. Con la variedad en los tiros, Rafa tuvo a Alexandr en constante movimiento lateral, abriéndose su número de errores no forzados cuando sus golpes eran desplazados y al contragolpe.

Dolgopolov, con uno de los swings más cortos del circuito, apenas podía cortarle tiempo a las jugadas. Sumándole que su juego proyecta la sensación de permanente discontinuidad, el ucraniano apenas produce errores en Rafa ni contiene la técnica para intercambiar con ritmo en tal superficie. Su planteamiento tendría que cumplir con un arranque satisfactorio y aguantar la respuesta del español ante un posible primer parcial cedido. Pero Rafa se puso rápidamente con break a favor, hasta consolidarlo con el 4-1 y salvo los momentos mencionados, la lógica se imponía sobre la pista central del complejo brasileño.

Con esta victoria, Rafa suma su título número 62, a dos de Pete Sampras, igualando al argentino Vilas en el séptimo lugar del palmarés ATP. Precocidad, vigencia y plenitud. En su tercer torneo jugado en 2014, y aquejado de unos dolores en la espalda que le hicieron bajarse del ATP Buenos Aires, Nadal, sin brillar, sale vencedor en su tercera final de otros tantos eventos disputados. Indian Wells y Miami obligan a Rafa a mejorar sus prestaciones en el servicio, para poder continuar su formidable racha de resultados en pista rápida.

Por su parte, Dolgopolov, que eliminó a tres grandes especialistas, Almagro, Fognini y Ferrer, deberá recuperar todo el terreno cedido en 2013, en el que comenzó como número 18 del ránking y terminó cayendo hasta el 57. A pesar de su peculiar estilo, su electricidad merece más de lo que es hoy día.

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