El pasaporte biológico, plenamente efectivo en septiembre

Desde ITF se afirma que el próximo otoño estará plenamente implantado

El pasaporte biológico estará plenamente integrado en la élite del tenis profesional en el mes de septiembre. Eso es, al menos, lo indicado por ITF durante este Australian Open. La implantación del pasaporte biológico debiera llevar aparejado el incremento en el número de controles sanguíneos realizados a los tenistas, un campo de control bastante limitado hasta el momento en virtud de cifras oficiales publicadas por ITF. Asimismo, se pretende elevar la cantidad total de controles efectuados, siendo especialmente rigurosos en el incremento de test realizados fuera de competición.

El pasaporte, que emplea la sangre para detectar variaciones en sus componentes y así intuir posibles casos de dopaje en lugar de testar sustancias concretas, tuvo su implantación en el último cuarto de la temporada 2013. Cubre alrededor de 50 de los mejores tenistas del mundo.

El pasaporte biológico es un documento personal que registra los resultados de los análisis biológicos realizados a un deportista dado. En concreto, mide parámetros sanguíneos –como niveles de hematocrito o hemoglobina- así como el perfil esteroide en la orina. Todos estos datos, una vez agrupados, permiten determinar el perfil hematológico o urinario del atleta, y, por consiguiente, seguir con precisión la evolución de los diferentes parámetros de su organismo en relación a las constantes referidas.

De esta forma, el conjunto de resultado ofrece un seguimiento sobre los niveles de sustancias citadas en el organismo de cada competidor, teniendo en cuenta que los valores generados de forma natural difieran en función de cada persona, permitiendo detectar alteraciones anormales en las medidas. Con ello se evita el defecto de forma de medir a todos los atletas con los mismos parámetros

Se trata de un escrutinio más exhaustivo que el simple control puntual. Si los valores estándar en la sangre de un jugador se desvía de unos parámetros dados, que marca la Agencia Mundial Antidopaje, el deportista podría ser sancionado, incluso si no hubiera suspendido un test de sustancias prohibidas.

Dada la necesidad de estudiar estas variaciones, el pasaporte se considera efectivo una vez el jugador haya sido sometido a entre 3 y 5 controles. De ahí que su implantación total se estime para el próximo otoño. "Se basa en múltiples muestras recogidas durante tiempo, esta es la razón por la que su efectividad precisa de cierto margen para estar operativa" comentó el Dr Stuart Miller, jefe del Programa Antidopaje de ITF, a prensa desplazada en Melbourne según palabras recogidas por Reuters.

"Cuando esté plenamente implantado, su efectividad seguirá viéndose incrementada debido al número de muestras que hayan sido recogidas por cada jugador en el sistema de controles".

En los últimos tiempos, ITF ha recibido fuertes críticas por llevar a cabo un porcentaje sustancialmente bajo de controles sanguíneos, considerados la manera más efectiva de sorprender a competidores que hacen uso de sustancias prohibidas.

La reclamaciones por parte de jugadores estrella han sido numerosos en los últimos meses expresando la demanda de un mayor control jugadores como Andy Murray, Roger Federer y Novak Djokovic o la postura de Rafael Nadal alegando la necesidad de que todas las pruebas realizadas tengan un carácter público.

Las últimas estadísticas publicadas por el departamento de antidopaje de la Federación Internacional, relativos a la temporada 2012, mostraban que de los 2.185 controles llevados a cabo, únicamente 187 (8.5% del total) fueron test sanguíneos y sólo 63 (2.8%) de ellos tuvieron lugar fuera de competición.

Durante el mes de febrero deberían presentarse las cifras oficiales correspondientes a los controles ejecutados en 2013, donde ITF espera mostrar un incremento notable tanto en la cantidad de controles sanguíneos como en los llevados a cabo fuera de competición.

El músculo económico del programa antidopaje viene constituido por la ITF, los cuatro Grand Slam y los circuitos ATP y WTA. En total, durante el ejercicio 2012, la suma empleada para ello ascendía a 2 millones de dólares. Una cantidad que ha sido calificada de insuficiente en el pasado.

Miller indicó que los socios acordaron incrementar sus fondos destinados al programa en 2014. Pese a no desglosar las cantidades, el presidente de ITF Franceso Ricci Bitti indicó que cada entidad contribuiría de manera equitativa.

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