Bernard Tomic: Bola transparente

Una incógnita. De ahí el peligro. Indomable figura camaleónica, sí, pero juega en casa. Tras un 2013 decepcionante, Tomic es actualmente una raqueta por testar. Y puede despertar en cualquier momento. Hasta quizás convertirse en bola roja, en una primera ronda donde Bernard desperece su acomodado temperamento; en bola naranja si consigue salir victorioso de las dos primeras rondas. Si unimos que su estructura táctica de juego no es de las más oxigenadas y aparentes, hay que apuntar su nombre. Por lo que pueda pasar. Puede crecer inesperadamente.

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