La peligrosa decadencia del circuito de dobles

El tenis por parejas se encuentra en una situación realmente complicada

17 de diciembre de 1984, un Scandinavium a reventar de espectadores es testigo de uno de los más grandes partidos de dobles de todos los tiempos. A un lado de la red McEnroe y Fleming, al otro lado, Edberg y Jarryd. Los suecos infringen en cuatro espectaculares mangas la única derrota de la pareja americana en la historia de la Davis que a la postre les daría la Ensaladera al país nórdico. En la pista se enfrentaban los únicos dos jugadores que llegaron al nº1 de del mundo en individuales y dobles, con sus secundarios de lujo que alcanzaron el top10 en individuales.

La compenetración, los duros intercambios de fondo entre jugadores con mucho peso de bola se alternaban con las magistrales voleas en la red. Nos encontrábamos en la era dorada del dobles en la era Open, donde los grandes tenistas del circuito disputaban los más importantes torneos tanto en la modalidad de individual como en la de dobles Tres décadas después el panorama del circuito de dobles ha cambiado radicalmente.

Las grandes figuras del tenis actual no disputan el circuito de dobles y sus apariciones se limitan a torneos puntuales para coger puntos de forma tras ausencias por lesiones. El escenario actual nos muestra un ranking envejecido con jugadores que no alcanzaron un ranking individual notable o bien venidos a menos en cuanto a resultados en singles.

Los impertérritos hermanos Bryan, con 35 años, siguen coleccionando títulos y records sin que aparezca en el horizonte pareja alguna capaz de romper su hegemonía en el circuito. Bob no alcanzó nunca el top100 individual, mientras que Mike ni siquiera ingreso en el top 200. A la dupla americana le sigue el brasileño Bruno Soares, con 31 años y cuyo mejor ranking individual fue el 221. La cuarta raqueta mundial es el austriaco Alexander Peya, con 33 años y un mejor ranking individual del puesto 92.

El top5 mundial lo completa el actual maestro español David Marrero, con 33 años y que tuvo como techo individual el puesto 143. Si bien es cierto que en el top10 podemos encontrar a jugadores como Dodig, Verdasco y Stepanek que saben lo que son las mieles del triunfo en individuales pero que ya no se encuentran en su mejor momento individual, también podemos ver a un Leander Paes, que con 40 años acaba de vencer recientemente el US Open. El jugador promedio del top10 del ranking de dobles 2013 se trata de un tenista de 33 años y cuyo mejor ranking individual fue 121.

Esta situación ha producido un descenso exponencial del interés por el circuito de dobles entre los aficionados, descenso del número de espectadores así como de los operadores televisivos interesados en comprar los derechos televisivos de los torneos con unas audiencias poco rentables.

La ATP y la ITF no es ajena al desinterés generalizado en la última década y en su momento decidió hacer modificaciones en la normativa con un doble objetivo, por un lado tratar de hacer el juego más atractivo al aficionado, con partidos más cortos y de mayor intensidad y por otro lado minimizar el esfuerzo físico para el jugador, tratando de atraer al circuito de dobles al jugador singlista, muy centrado en sus carrera individual y con un ya cargado calendario. Estas modificaciones suponen un gran atractivo para el espectador, con una dinámica muy intensa y puntos decisivos cada poco tiempo, sin embargo no ha logrado conseguir el objetivo principal, que las grandes figuras se apunten al cuadro de dobles de los torneos del circuito, que de una manera indirecta, es la manera de enganchar al espectador.

Compaginar los dos cuadros durante la temporada, como se hacía en la década de los 80 o de los 90 parece inviable en el tenis actual. Buena parte de culpa la tiene la propia ATP y su obligación a los jugadores top 30 a disputar un cargadísimo calendario, más los torneos de preparación que eligen para apurar su puesta a punto cara a los momentos claves de la temporada.

La intensidad y la potencia que marcan el tenis actual, unido al número de semanas de competición imposibilita a los grandes jugadores que luchan por los primeros puestos del ranking individual cargar aún más un físico que llega muy justo a fin de temporada. El factor económico es otro inconveniente que tiene los dobles.

Los patrocinadores y las grandes bolsas de premios se encuentran en los cuadros individuales y los jugosos “bonus” por ranking solo se consiguen luchando durante toda una temporada por conseguir un buen ranking individual. Varias son las voces que están criticando el mal estado de salud que goza la especialidad del dobles, entre ellas recientemente se ha unido el gran McEnroe.

El dobles está herido gravemente desde hace años , y parece que con la idiosincrasia actual de este deporte y las normas de los organismos que rigen el tenis cualquier tiempo pasado, sí fue mejor.

Comentarios recientes