Nadal: "Voy a pelear por algo que no tengo"

El balear, situado ante Djokovic, busca hacer suyo en Londres el trofeo más grande que falta en su frondosa vitrina

Es la búsqueda de la última llave. La culminación a una colección impresionante. Cuando Rafael Nadal salte a la pista dura de Londres y cruce la mirada con el serbio Novak Djokovic tendrá delante algo más que un partido. Es la oportunidad para completar un palmarés de difícil par histórico. Coronar la Copa de Maestros supondría haber puesto la pica en el gran torneo aún no abordado. El hombre con la plusmarca en Masters 1000, el tercer jugador de la historia con más Grand Slam, un deportista bañado en oro olímpico y múltiple campeón de Copa Davis, busca extender el abanico de conquistas.

Teniendo en cuenta salvedades evidentes para hacer comparaciones en ese sentido (el tenis no fue disciplina olímpica entre 1924 y 1988; la Copa de Maestros se celebra desde 1970), el balear estaría culminando una riqueza de conquistas de díficil par. Considerando los matices expuestos, tan sólo Andre Agassi logró en el pasado abordar una gama de entorchados tan diversificada.

El propio Nadal en rueda de prensa previa al torneo apuntó al evento londinense como la gran conquista nunca retenida durante su carrera profesional. "Se puede considerar Miami a París-Bercy como gran torneo, pero de la misma categoría he ganado" apuntó en palabras recogidas por TennisTopic en referencia a grandes torneos de Masters 1000 nunca coronados, pero subrayando su solvencia en eventos de tal categoría donde con 26 cetros domina la clasificación histórica de títulos.


"Éste es diferente y no lo he conseguido" apuntaba el balear antes de recordar a los organismos rectores su postura sobre la no rotación de superficies practicada por el evento. "También es verdad que la ATP no me ha ayudado a que lo pudiera ganar. No lo ha hecho al colocar este torneo siempre sobre la misma superficie. Pero yo tampoco he tenido la suficiente capacidad tenística como para poder ganarlo en este suelo" comentaba un Nadal que hasta este año presentaba un balance negativo (9 victorias, 10 derrotas) en el torneo final de temporada.

"Voy a intentarlo. Lo más importante es que en la superficie más dura para mí he sido capaz de ganar cuantro partidos ante tenistas top8. Son buenas noticia y una forma positiva de terminar el año. Queda el último partido y espero estar preparado para ello. Sé que va a ser difícil. Pero daré lo mejor de mí, porque necesito jugar a mi mejor nivel para tener una oportunidad.

"No cambia nada si gano o pierdo. El partido de mañana no me va a hacer empeorar lo que ha sido quizás la mejor temporada de mi carrera, si no con números sí con dificultad. Sería el colofón al año más inolvidable de mi carrera. Mi valoración personal no va a ser mejor o peor temporada después del partido. Esa es la sensación que a mí me va a quedar. Eso no quita para que yo vaya a pelear por algo que no tengo".

Djokovic defenderá el título con la voluntad de refugiarse en el período invernal con sensación de triunfo continuado. Un hombre que ha ganado sus últimos 21 encuentros quiere cerrar la temporada asestando un golpe moral sobre su máximo oponente. "Tras la final del US Open no he perdido ningún partido. Estoy tratando de extraer un montón de energía positiva de esta confianza y de esta racha. Le batí en la final de Pekín en dos mangas y jugué un buen partido".

El balear regresó al circuito hasta romper algunos de los grandes objetivos del serbio en 2013. Le impidió coronar Roland Garros al hacerle ceder en una semifinal dramática, le volvió a ganar sobre cemento al aire libre tres años después y le apartó en el US Open logró apartarlo en una final de Grand Slam. Novaj ha tomado nota de tales reveses, aprovechó para tumbar a Rafael en Pekín la semana que entregó el número 1 y quiere seguir en esa línea.

"Me gusta la manera en que he mejorado en nuestros partidos. Me gusta haber cambiado algunos aspectos que me han permitido ganarle. Eso es algo que trataré de usar" apuntó antes de valorar la evolución del mallorquín. "Ha mejorado inmensamente en pistas duras. Comparado con el resto de superficies en nuestro deporte, ésta probablemente sea su menos preferida, pero no este año. Esta temporada ha tenido un éxito increíble. Es más agresivo. Está empleando mejor su servicio".

"Por supuesto que no hay favoritos claros en una final. Eso queda a la elección de la gente. Yo no voy a salir aquí y decir que soy el favorito. Siempre es de esperar que sea un partido largo. Dejemos que gane el mejor. Es la mejor final posible".

"No importa en qué torneo nos enfrentemos. Siempre que jugamos el uno contra el otro, especialmente en los últimos años, hay muchísimo en juego. Es una gran motivación para ambos ganar a nuestro máximo rival. Hemos jugado cerca de 40 veces. Es realmente tenso. Nos llevamos al límite.

"Este es probablemente el torneo más competitivo que existe después de los Grand Slam. Ambos queremos terminar la temporada de la mejor manera posible, y significa llevarse el título".

Los pulsos en esos grandes escenarios (Roland Garros, US Open) cayeron del lado del balear. Un factor al que Novak quita importancia. "Creo que he superado esos momentos. Me he recuperado después del US Open ganando 21 partidos. Es algo que he dejado atrás sinceramente. Perdí un par de veces especialmente duras contra él este año, pero me encuentro en un papel diferente ahora.

El último pulso ATP de la temporada tiene nombre y apellidos. Los dos mejores jugadores del mundo cruzando la mirada. Noche importante en Londres.

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