World Tour Finals 2013: partidos del día 5

Abordamos los encuentros que conforman la quinta jornada de competición en Londres: quedará completado el Grupo A

La quinta jornada de competición de las ATP World Tour Finals servirá para decidir el Grupo A. Con Rafael Nadal como único clasificado, la pelea está repleta de alicientes. El mallorquín, aunque certificado su pase a las semifinales, no tiene garantizada la primera plaza en la fase preliminar. Y puede necesitar apretar los dientes para alcanzar esa condición.

Por otro lado, Stanislas Wawrinka y Tomas Berdych buscarán el billete restante para acceder a la penúltima ronda. Al suizo solamente le sirve la victoria. El checo necesitará hacer lo propio si el de Lausana acomente su propósito. No hay momento para el respiro entre las mejroes raquetas del mundo.

En Punto de Break abordamos los dos encuentros que compondrán la quinta jornada de competición bajo el indoor londinense.

David Ferrer v Stanislas Wawrinka (O2 Arena - 15.00h*)

Arroja el pulso unas circunstancias especiales, de probable incidencia en su evolución. Wawrinka saltará al indoor británico con la imperiosa necesidad de batir al valenciano. Ni siquiera la victoria asegura su pase a las semifinales de la Copa de Maestros, pero es un requisito imprescindible para mantener abiertas sus opciones. De manera que el estímulo competitivo se encontrarse a pleno fuego en su interior. ¿Qué sucede con el valenciano? El primer eliminado en la competición acude al último partido de la temporada con las piernas cocidas. Con el horizonte de descanso esperando tras el apretón de manos, la predisposición psicológica puede estar alojada en el subconsciente de forma atenuada. No obstante, ganar el partido favorecería su deseo de terminar número 3 el año: obligaría a Del Potro a ganar el título para desbancarle.

Una versión raída de Ferrer recorre Londres. Siete semanas consecutivas compitiendo y el sexto partido en ocho días ante un top10 se antojan factor de saturación incluso para un deportista del carácter alcalino del de Jávea. Durante sus dos primeros partidos, inclinado a manos de Nadal y Berdych sin sumar un parcial, se ha contemplado a un David voluntarioso pero condenado en clave de fatiga.

El tercer hombre con más victorias de la temporada ante el top10 (8), solamente por detrás de Rafael Nadal (22) y Novak Djokovic (19), está mostrando un sentido de pertenencia en la competición. No se está dejando impresionar por un escenario jamás pisado, sino que mantiene la estela desafiante mostrada ante la élite durante toda la temporada. Llegar es una evidencia de crecimiento. Pasar la fase de grupos sería un espaldarazo psicológico importante en el fuero interno del tenista de Lausana.

El historial de pulsos directos muestra el endurecimiento competitivo de Wawrinka. Dominado en el global de cruces (4-7) y habiendo cedido el único precedente bajo techo (París 2012), el suizo ha logrado equilibrar la balance en los últimos cuatro pulsos (2-2), habiendo arañado sets en todos estos duelos y haciendo suyo el balance más cercano sobre la arcilla de Oeiras. Es decir, aunque Ferrer sacara el orgullo antes de refugiarse en modo off-season, Wawrinka no encarará un horizonte de sometimiento. Si salió contestatario ante Nadal, exigiendo dos tiebreaks a un jugador al que jamás arrebató un set, que no hará al retomar una rivalidad equilibrada.

La gestión del revés de Wawrinka se antoja capital en el partido. Porque su capacidad de abrir pista irá en relación a los metros que deberá correr un recalentado Ferrer. Ahí, el revés cruzado de Stan abre el abanico. ¿Tiene David las piernas para rodearse el revés y lanzar derechas inside-out? Elemento de duda. Acotado por circunstancias en desplazamiento lateral David, quizá no exija en Stanislas el riesgo de buscar las líneas como sucedió ante Nadal. Un planteamiento de ubicación sin llegar a la agresión desenfrenada podría bastar para hacer efectiva la propuesta. Estar decidido con el paralelo para atacar la pista abierta puede ser un puñal.

Wawrinka depende de terceras partes. Pero contemplar la supervivencia a la fase de grupos no representa una utopía para el único debutante. Derrotar a un rival gravemente desgastado, ya eliminado, y esperar una victoria de Rafael Nadal es una combinación con papeletas para resultar agraciada. Al menos, podría haber escenarios mucho más enrevesados. ¿Dará David un último golpe de orgullo? ¿Le podrá la presión a Wawrinka en un momento importante de su carrera?

Rafael Nadal v Tomas Berdych (O2 Arena - 21.00h*)

Un encuentro muy condicionado por el resultado del anterior. Berdych puede saltar clasificado a pista (en caso de que Wawrinka pierda) o con necesidad ineludible de victoria (si Stanislas bate a Ferrer). En cualquier caso, tendrá en su mano cerrar como primero el Grupo A (evitar a Djokovic en semifinales) en caso de ganar en dos sets a Nadal. Rafael sabe que con una victoria se evita cualquier opción de terminar segundo esta fase preliminar. De manera que el estímulo competitivo estará presente independientemente de lo que pase en el partido que abrirá el día.

Rafael acude al encuentro tras caminar por la senda del sufrimiento ante Wawrinka, sacando adelante un encuentro gris. Ganando el partido a base de coraje por encima del juego. El único hombre que no ha cedido sets en la competición

Vuelve a contar Nadal con una brida mental sobre el rival derivada del historial de enfrentamientos. Berdych acumula catorce inclinaciones consecutivas a manos del balear, jugador al que no bate desde la temporada 2006. Su experiencia bajo techo, no obstante, está equilibrada (1-1) teniendo lugar en tal entorno su última victoria y el último pulso a tres mangas en que logró forzar un tiebreak en el set de apertura.

La velocidad de pista, algo más ralentizada que otros años, puede suponer una salvaguarda para contener la puntual potencia de golpeo del checo. Rafael ha indicado que la pista permite ver buen tenis por el tempo más calmado que presenta. SI el mallorquín es capaz de dictar con la derecha, negará el apoyo de un Berdych solvente en movimiento pero claramente degradado respecto al golpeo en equilibrio. Precisamente ese carácter ofensivo es una tarea a pulir por un Nadal aún carente del automatismo necesario en un entorno no controlado, con cierta tendencia al patrón defensivo en Londres.

Es realmente importante para Berdych mostrar un nivel contundente al servicio, para evitar que un restador del calibre del mallorquín le muerda en la primera pelota. Vital para el checo separar a Rafael del fondo, hacerle perder metros hacia el muro, para controlar el centro de pista y tomar la iniciativa. En puntos largos va a entregar puntos con frecuencia. Variar los servicios, evitando patrones previsibles obviamente es un elemento a presentar por el centroeuropeo.

Un hombre con un flanco de revés muy seguro, algo menos contundente pero más solvente que la derecha, debe guardar especial cuidado en construir excesivas repeticiones con la variante cruzada, que aterrizará directamente en el forehand de Nadal. Tomas suele construir sus puntos con ese golpe, de manera que al acoplarse a Rafael camina habitualmente con necesidad de asumir riesgos o salirse del patrón tradicional.

Rafael está logrando elevar la esfera con el efecto liftado –Wawrinka golpeó numerosas veces a la altura del hombro- pudiendo quedar ésta en una posición cercana al área de golpeo de un hombre como el checo que roza el segundo metro. Quizá el partido le oriente a una predisposición más terminal. ¿Podrá Rafael superar invicto por segunda vez en su carrera la fase de grupos? ¿Logrará Berdych quebrar un dominio de siete años?

*hora española

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