David Ferrer, sin gasolina en Londres

David Ferrer eliminado de Londres con tres derrotas bajo el brazo. Al alicantino le pasó factura su cargado calendario y no dio la talla en la Copa de Maestros.

David Ferrer cayó en su último partido en Londres ante Stanislas Wawrinka por 7-6, 4-6, 6-1. El alicantino pone punto y final al 2013 con 3 derrotas consecutivas en la Copa de Maestros de Londres. Un sprint final de temporada con una alta carga de torneos en el cuerpo, condicionaron su semana negativa en el O2 Arena londinense. Por su parte, el suizo consiguió una trabajada victoria que le deja, a merced de lo que pase entre Nadal y Berdych, con buenas opciones para clasificarse a semifinales por vez primera en su carrera deportiva.

Siete semanas consecutivas compitiendo entre Asia y Europa cargan cuerpo y mente de David Ferrer. Kuala Lumpur, Pekín, Shanghái, Estocolmo, Valencia, París y Londres fueron la hoja de ruta del número tres del mundo. Un calendario inhumano que le hizo llegar en reserva a la gran cita tenística de final de año en la capital británica.

“Estoy reventado. Me equivoqué en la planificación de final de temporada” comentaba Ferrer días atrás. Una autocrítica sensata y de la que deberá tomar nota. Sorprende que un jugador de la experiencia del alicantino, con 13 años como profesional, haya planificado de manera tan empalagosa su calendario. Un esfuerzo inhumano al que somete a su cabeza y a su cuerpo innecesariamente.

Ferrer saltaba a la pista con el objetivo de sumar 200 puntos más para el ranking, de cerrar el 2013 con una dulce victoria, de irse de vacaciones con buenas sensaciones y de un ‘bonus extra’ de 120.000 € por ganar el partido. Con una actitud muy profesional empezaba su batalla tenística. Logró hacerse con la primer manga, pero no fue capaz de aguantar los tres sets. Comenzó el partido en reserva y lo acabó sin gasolina en el depósito.

David llegaba al último encuentro de 2013 con poca frescura mental y sin su fuerza característica en las piernas. No reunía dos de sus máximas virtudes por lo que el partido se antojaba, ya de entrada, complicado. Una batalla que no solo tendría contra su rival sino contra sí mismo. Si estaba cansado por las últimas 7 semanas, todavía el esfuerzo era mayor cuando en los últimos 8 días se enfrentó a 6 top ten.

Números de escándalo. Números que hacen llegar a cualquier jugador con la cabeza puesta en descansar y dejar apartados los aviones, aeropuertos, hoteles y raquetas por unas semanas. David se entregó, luchó y corrió durante todo el partido, pero esto, en una Copa de Maestros, no es suficiente.

Delante tuvo a un Wawrinka que está siendo la sensación del O2 Arena. El suizo, que plasmó dos grandes partidos frente a Berdych y Nadal, juega sin ningún tipo de presión en el cuerpo. Sabedor que los focos están direccionados siempre en sus oponentes, juega sin ponerse metas y disfrutando el momento. El simple hecho de estar compitiendo en Londres, para él, ya es un gran premio. Todo lo que venga, será extra y bienvenido, claro.

Hoy Wawrinka calibró bien su revés. Fue una de las armas capitales para abrir ángulos y cargar con todavía más kilómetros las piernas del alicantino. También, el saque fue un arma letal para el suizo ya que conectó 14 ‘aces’ por cero en el casillero de Ferrer.

La raqueta número dos de Suiza pudo haber acortado antes el partido pero los nervios se apoderaron de él cuando tuvo oportunidad de cerrar el primer set y dejó escapar una ventaja de 5 juegos a 2. Las dudas lo invadieron y el primer set se le escapó. Finalmente, en un segundo a toda entrega pudo arrebatárselo a Ferrer y en el tercer set ya no hubo resistencia por parte del alicantino.

David Ferrer deberá tomar nota de lo acontecido estas últimas semanas. Saber si merece la pena jugar dos torneos menores como Kuala Lumpur y Estocolmo y cargar las piernas y cabeza durante 7 semanas consecutivas, o dosificar el calendario y ahorrarse estos torneos para llegar fresco a las grandes citas. Un error que no solo se le tiene que achacar al alicantino sino también a su grupo de trabajo.

Ferrer termina el 2013 como uno de los mejores años de su vida donde consiguió dos finales en Masters 1000, su primera final en Grand Slam (Roland Garros) y alcanzar el ranking más alto de su vida. Ejemplo de entrega, compromiso, trabajo, lucha y dedicación. Recompensa al trabajo bien hecho. Ahora toca descansar y reiniciar esa mente para olvidarse del tenis durante semanas. El 2014 será otro año duro.

Por su parte, Wawrinka quedó bien posicionado para clasificarse a semifinales, pero no depende de él. Tiene que esperar que Rafa Nadal venza a Tomas Berdych. Cualquier victoria del checo, dejaría al suizo eliminado del torneo londinense. A las 21:00 horas se comenzará a saber el desenlace.

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