Italia, campeona de Copa Federación 2013

El cuadro azzurro cierra con contundencia la final de Cagliari para alzar el cuarto título en ocho años

Sara Errani consiguió el punto definitivo al imponerse por la vía rápida a Alisa Kleybanova, 6-1 6-1 en apenas una hora. Impecable puesta en escena de la jugadora boloñesa, que mostró un altísimo nivel y una frescura impropia de una chica que ha disputado 129 partidos en esta temporada.

Tras un par de juegos iniciales donde Alisa fue capaz de mantener el altísimo ritmo de bola de la italiana, un par de inoportunas dobles faltas propiciaron que Errani se pusiera por delante y metiera la directa.

Jugando casi siempre con primeros saques, Sara golpeaba con profundidad buscando desplazar a la pesada jugadora rusa, que sufre cuando no puede pegar con los pies plantados en el suelo. El ritmo era altísimo y Kleybanova, falta del ritmo competitivo que se requiere para jugar a tan alto nivel, comenzó su particular calvario de errores.

Es cierto que le faltó un puntito de suerte a Alisa. Se le fueron bolas por apenas unos centímetros en momentos clave. Con Sara sirviendo para 4-1, la rusa se colocó con un esperanzador 15-40 pero encadenó cuatro errores no forzados que acabaron por minar su escasa confianza, mientras la de Errani crecía por momentos.

Sólo necesitó 26 minutos la jugadora local para hacerse con la primera manga.

Lejos de confiarse, la boloñesa comenzó el segundo set con la misma intensidad, jugando profundo y aprovechando el escaso porcentaje de primeros saques de la rusa para buscar restos ganadores sobre su segundo.

El único momento de duda para Errani llegó cuando ya disponía de un 2-0 a su favor y se colocaba con 0-30 tras jugarse un gran globo defensivo y una bonita dejada. Kleybanova reaccionó con tres buenos saques y un espectacular revés cruzado que dejó clavada a la italiana y se hizo con el juego.

Parecía que Alisa se animaba y podría plantar cara, pero Sara ganó en blanco su siguiente servicio, jugando con mucha velocidad y precisión, y la de Moscú claudicó definitivamente.

Entre aciertos de una y errores de otra, los juegos cayeron con facilidad del lado de la italiana y un nuevo 6-1, esta vez definitivo, subió al marcador.

Italia se hace así con la 50º edición de la Fed Cup, sumando su cuarto entorchado en 8 años y confirmando que es uno de los países más potentes del tenis femenino actual. La unión mostrada por todo el equipo, sin duda, ha sido un factor clave para la consecución del título.

Pese a la contundencia de la derrota, las jóvenes rusas han dejado una más que aceptable impresión.

Panova tuvo en sus manos el primer punto de la Final, sólo la falta de madurez le privó de la victoria y el equipo quedó tocado.

La zurdita Khromacheva mostró detalles de lo buena jugadora que puede llegar a ser, con un juego muy vistoso y esas sorprendentes dejadas que dejaron más de una vez al público con la boca abierta. Le falta regularidad, pero le sobra talento.

A Kleybanova se le ha notado mucho la falta de ritmo competitivo, pero sólo poder estar aquí ya supone motivo de alegría, teniendo en cuenta la grave enfermedad que ha tenido que superar.

La temporada, en cuanto a tenis femenino, llega a su fin con este gran éxito del combinado trasalpino. Sin duda, el descanso le va a venir bien a más de una, ¿verdad Roberta?

Por Fernando Arribas

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