Copa Federación: Italia encarrila la final

Italia dejó casi sentenciada la final, tras poner el 2-0 en su casillero en una jornada mucho más emoc

Italia dejó casi sentenciada la Final, tras poner el 2-0 en su casillero en una jornada mucho más emocionante de lo esperado. El inexperto equipo ruso mostró un juego desenfadado que puso en apuros a las locales.

Gran ambiente de Copa Federación el que se vivió hoy en la primera jornada de la gran Final que se está disputando en Cagliari. El buen tiempo, alrededor de 20 grados de temperatura, y una grada repleta de gente deseosa de ver buen tenis, contribuyeron a crear esa atmósfera que solo se vive en este tipo de torneos por equipos.

Ambos capitanes nos habían sorprendido el viernes con la designación de sus jugadoras para la primera jornada. Barazzutti se decidió por Vinci, en detrimento de Pennetta, a pesar de la gran carga de partidos que ha soportado esta temporada y de haber jugado hace apenas unos días bajo techo, en Estambul; Tarpischev, por su parte, apostó por Khromacheva, dejando fuera a Kleybanova, la única jugadora con cierta experiencia de su equipo.

A punto estuvo Alexandra Panova de dar la gran sorpresa ante Roberta Vinci, pero la presión y los nervios le impidieron conseguir la que hubiera sido, con toda seguridad, la victoria más importante de su carrera.

En el segundo encuentro del día, Sara Errani cumplió con lo que se esperaba de ella y se deshizo en dos sets de la talentosísima Irina Khromacheva.

Vinci tira de épica para ganar a una durísima Panova

Increíble partido el que protagonizaron estas dos chicas. Nada menos que 3 horas y 13 minutos necesitó Roberta Vinci para superar a Alexandra Panova por 5-7 7-5 8-6, tras remontar un 5-2 adverso en el segundo set y salvar 4 match points.

Salió la rusa poniendo las cartas boca arriba desde el primer momento: con un fuerte derechazo paralelo inauguraba el marcador y ponía a la italiana sobre aviso. No iba a ser un paseo.

Aunque Roberta conseguía un break tempranero, no era capaz de tomar las riendas del partido. Demasiados errores no forzados y un juego defensivo poco habitual en ella, intentando responder a los continuos ataques de la jugadora rusa.

Con tres juegos consecutivos, Panova se puso por primera vez por delante en el marcador, demostrando haber estudiado a su rival a la perfección. Muy atenta a las dejadas y devolviendo con bastante precisión la multitud de reveses cortados que le llegaban desde el otro lado de la red, soltaba el brazo a la menor oportunidad.

Asumiendo riesgos, la rusa cometió bastantes errores en este tramo del partido que Vinci, muy falta de frescura, no acababa de aprovechar. Un constante “quiero y no puedo”.

Sufrió de lo lindo Panova para cerrar el set, desperdiciando una y otra vez las oportunidades que le ofrecía una desdibujada Vinci. Parecía que la presión iba a poder con ella cuando cedió su saque con 5-4 a su favor, pero se rehízo gracias a la mala toma de decisiones de su rival, con dejadas a destiempo y golpes de derecha que se le iban fuera constantemente. 7-5 final, ganando en blanco el último saque y dejando a su rival, aparentemente, muy tocada.

El lenguaje corporal de Vinci, que recibió masaje en la zona cervical en el descanso, no presagiaba nada bueno para sus intereses. La de Krasnodar, con la moral por las nubes tras la victoria en el primer parcial, pegaba con mayor agresividad aún y solo alguna bola magistralmente cortada por su rival, como sólo ella sabe hacerlo, le ponía en apuros.

Apoyándose en su revés, la italiana buscó la red con mayor asiduidad, pero sin éxito. Fallos de bulto y algunos buenos passings de su rival, colocaban un 5-2 en el marcador que se antojaba definitivo.

Hasta tres bolas de partido desperdició Panova en ese momento. La última de ellas, con un estrepitoso fallo en una fácil volea de revés. El público italiano reaccionó, con Schiavone, Pennetta y Knapp ejerciendo de “tifosi” número uno y la rusa pagó la novatada. Y de qué manera.

Jugando mal, pero entregándose al máximo, la italiana se benefició del escandaloso bajón anímico de su rival y ganó cinco juegos consecutivos para hacerse con el segundo parcial.

Con la rusa completamente hundida, tras entregar en blanco sus dos últimos juegos al saque, se presumía un tercer parcial plácido para Roberta Vinci. Nada más lejos de la realidad.

A imagen y semejanza del primer set, Panova remontó un 2-0 adverso y consiguió romper el saque de su rival por dos veces consecutivas. A partir de ahí, pudimos asistir a los mejores momentos de juego de ambas, a pesar del cansancio. Panova recuperó la fe, se reencontró a si misma, y volvió a interpretar a la perfección su patrón de juego, directo y agresivo.

Las piernas ya no respondían como al principio y la presión se hacía notar de los dos lados de la red. Vinci tenía que recibir masajes en las piernas en cada descanso y la recuperada rusa conseguía lo que parecía imposible: volvería a servir para partido.

Tras salvar milagrosamente un 0-40 adverso, superó la subida a la red de la italiana con un magnífico passing que le colocaba en disposición de ganar este ajetreado encuentro. Una vez más, el miedo a ganar apareció, los nervios se apoderaron de ella y una terrorífica sucesión de errores no forzados puso la victoria en bandeja de plata a la persistente jugadora trasalpina.

Tras más de 3 horas, Vinci abrazaba a su capitán con lágrimas en los ojos mientras Panova se retiraba con una sonrisa irónica en los labios, preguntándose cómo demonios había dejado pasar una oportunidad única. Este partido no se le va a olvidar en muchísimo tiempo.

Como curiosidad, Panova ganó más puntos que Vinci, hizo más winners y menos errores no forzados. Está claro, lo perdió ella solita.

Errani cumple el expediente ante Khromacheva

La menuda jugadora boloñesa, sólo necesitó una hora y 25 minutos para deshacerse de la jovencita rusa Irina Khromacheva, por un tanteo de 6-1 6-4.

Partido sin mucha historia, donde la jugadora local hizo valer su superioridad ante una Khromacheva que aún está muy verde, pero que mostró pinceladas del enorme talento que atesora.

La moscovita saltó a la pista bastante suelta y dispuesta a divertirse. Tiene un juego muy vistoso, pega fuerte con la zurda y tiene un don a la hora de efectuar dejadas, sobre todo de derecha. Las esconde de maravilla y las usa con frecuencia para cortar el ritmo de su rival. Pero, para ganar en tierra batida a una jugadora como Errani, hace falta algo más que talento.

La de Boionia, pese a no estar en su mejor momento de forma, es un portento físico y muestra mucha seguridad en los peloteos largos. Su regularidad y un puntito de buena suerte a la hora de afrontar los momentos en que la rusa acertaba con sus golpes fuertes de derecha, le llevaron a adjudicarse la primera manga en tan sólo 39 minutos.

Con una sonrisa permanente en sus labios, la que fuera número 1 del mundo a nivel junior, con solo 15 añitos, salió dispuesta a dar más guerra en el segundo set. Buscando jugar a dos o tres golpes, la única manera de incomodar a Errani, buscó las líneas con precisión y empezó a encadenar una serie de winners que le dieron confianza.

A pesar de no convertir ninguno de las 5 bolas de quiebre de que dsipuso en el segundo juego del set, no se amedrentó y consiguió su objetivo poco después, pillando a Errani desprevenida con dos dejadas de derecha portentosas.

Sara le vio las orejas al lobo y empezó a buscar golpes más profundos, moviendo a la rusa de lado a lado y recuperó el break a las primeras de cambio. La situación se repetiría en los siguientes juegos, con breaks por uno y otro lado, hasta que Errani, que no quería pasar los mismos apuros que su amiga Vinci, puso una marcha más.

Consciente de que su rival estaba más acertada, aumentó el ritmo de bola y, ese puntito más de agresividad fue suficiente para desarbolar a una Khromacheva que, a la carrera, pierde mucha efectividad. Aun así, nos dejó alguna dejadita más de las suyas y la sensación de que estamos ante una jugadora con muchísimo futuro.

Con el 2-0 favorable a las locales, las esperanzas rusas pasan por la recuperación anímica de Panova, que abrirá la jornada del domingo frente a la número uno italiana. Visto lo visto, no sería de extrañar que Tarpischev optara por Kleybanova para este primer partido, ya que el golpe sufrido hoy puede pasar demasiada factura a Alexandra.

En cualquier caso, muy decantada la Final, pero muy buen sabor de boca el dejado por las rusas. El futuro es suyo.

Por Fernando Arribas.

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