WTA Championships 2013: semifinales definidas

Serena Williams y Na Li certificaron el pase a la final en el torneo broche de temporada

Na Li y Serena Williams disputarán la última final del año tras imponerse, respectivamente, a Petra Kvitova y Jelena Jankovic.

Desiguales partidos los disputados en la jornada del sábado en el Sinam Erdem Dome de Estambul. Mientras Li se impuso con solvencia a una desdibujada Kvitova, Williams tuvo que emplearse a fondo para deshacerse de una combativa Jankovic.

Na Li supera con contundencia a Kvitova

La jugadora china confirmó las buenas sensaciones que había mostrado en la fase previa y derrotó en dos sets, 6-4 6-2, a una intermitente Petra Kvitova.

A tenor de lo visto en duelos precedentes, el encuentro se antojaba emocionante y muy igualado. Si bien Na Li llegaba con cierto favoritismo tras su inmaculado Round Robin, la rubia checa había mostrado su mejor versión el día anterior en un bonito mano a mano con Angelique Kerber. Eso, sin olvidar que, hace apenas tres semanas, era Petra la que conseguía alzarse con la victoria en el encuentro entre ambas, en los cuartos de final de Beijing.

No comenzaron bien las cosas para la checa, bastante tensa. Cedió su saque ofreciendo muy poca oposición y, en apenas unos minutos, el marcador señalaba un 3-0 favorable a Li, con dos breaks por medio.

Con Kvitova en modo “escopeta de feria”, alternando algún winner con un montón de errores no forzados, Li se limitaba a hacer su trabajo, pasando bola e intentando mover lateralmente a su rival para que no pegase cómoda. La táctica funcionaba a la perfección.

La reacción de Petra vino, curiosamente, por su lado débil: el del revés. Un par de golpes cruzados ejecutados a la perfección y restos muy profundos al cuerpo de su rival, consiguieron meterla de nuevo en el partido y, a pesar de seguir jugando a tirones, devolver la igualdad al marcador.

No se descompuso la china, que siguió a lo suyo: nada de complicaciones, velocidad, abrir pista y esperar el error rival. Y Petra volvió a liarse. Sacaba para 5-4 pero su cara mostraba desesperación. A cada ventaja conseguida, le seguía un error no forzado que devolvía la igualdad. Otra doble falta y un puntazo de Li, que restó magníficamente un gran primer saque muy abierto, le pusieron en disposición de ganar el set con su saque. No perdonó.

La segunda manga comenzó exactamente igual que la primera: break fácil de salida para Li. Pero la checa apretó el acelerador y recuperó rápidamente el terreno perdido. ¿Estaba P3tra de vuelta?

La respuesta, obviamente, es no. A pesar de ganar su siguiente saque, comenzó el cuarto juego estrellando en la red una volea fácil y la angustia comenzó a apoderarse de ella. Li seguía fiel a su estilo y Kvitova hacía todo lo demás: winner por aquí, errores a mansalva por allá. A un globo espectacular que dejaba clavada a Li, le seguía una bola a la red en una derecha que se antojaba sencilla.

Imposible meterse en el partido de ese modo.

Otro dato a tener muy en cuenta y que ha desequilibrado por completo el match: Na Li ha leído a la perfección los primeros saques de su oponente. Petra ha jugado hoy con un 70% de primeros y apenas ha ganado la mitad de esos puntos, sin lograr un solo ace, por 5 de la jugadora china. 6 dobles faltas, algunas en momentos clave, le dieron la puntilla.

Li ha hecho gala hoy de una gran solidez. Juego muy práctico, golpes abiertos con mucho top spin para incomodar a la pegadora checa y paciencia en los momentos en que a Petra le entraban un par de palos y se crecía. La checa, irregular y fallona, hizo todo el trabajo.

Finalmente, el 6-4 6-2 coloca, con todo merecimiento, a la estupenda jugadora oriental en la final de un WTA Championships por primera vez en su carrera.

Serena sabe sufrir ante una gran Jankovic

La segunda semifinal, que se antojaba desigual, resultó ser mucho más emocionante de lo esperado. La actual número uno del ranking WTA sufrió lo indecible para superar a Jelena Jankovic por 6-4 2-6 6-4.

No esperaba Serena Williams el ímpetu con que la jugadora serbia saltó a la pista otomana. Haciendo gala de una gran intensidad, con movimientos rápidos y golpes muy precisos buscando las líneas, Jankovic mantenía su servicio con solvencia y buscaba restos muy profundos sobre el segundo saque de la norteamericana.

No tardó en conseguir el break que la colocaba con un esperanzador 3-1. Como si de una espoleta se tratase, el quiebre encajado hizo reaccionar a Serena que, a partir de ese momento, mostró una mejor actitud y empezó a repartir derechazos de lado a lado como en ella es habitual. Asumió que, para doblegar a la esforzada serbia, tendría que esforzarse mucho más de lo que estaba haciendo.

El saque ayudó lo suyo a la norteamericana, extremadamente efectiva con unos primeros potentes y, sobre todo, muy colocados. Y Jelena otra vez a la carrera, sin conseguir quitar la iniciativa a su rival, salvo en contadas ocasiones.

Otro break en blanco para la menor de las Williams, mucho más centrada, le ponía el set en bandeja de plata. Pero no lo iba a tener fácil, hay que pelear para doblegar a una chica tan combativa como Jankovic.

Vimos así el mejor juego del set: la balcánica corría a por una dejada y colocaba un golpe profundo al que Serena no podía responder, estrellando la bola en la red. Acto seguido, la americana se vengaba con un drive poderosísimo a la línea lateral y un ace que le daba la bola de set. Pero, de nuevo, Jelena soltaba el brazo y colocaba un resto ganador espectacular y obligaba a la Williams a sacar lo mejor de si misma en forma de revés paralelo a la esquina.

Momentos de gran juego los que pudimos ver en ese tramo final de la manga. Finalmente, Serena se llevó el gato al agua, apoyándose en un gran primer servicio y aprovechándose de los riesgos que tomaba Jelena buscando el resto ganador.

Volvía a repetirse más o menos el mismo guión al comienzo del segundo set: Jankovic, agresiva, presiona sobre el servicio de Serena y logra un break tempranero que le coloca 3-1 arriba. Pero, esta vez, sí consiguió confirmar la ruptura, con un juego ágil que Serena, muy parada de piernas, es incapaz de contrarrestar.

El resto de la manga fue coser y cantar para Jelena. Su rival, no sabemos si fruto del cansacio acumulado o de algún problema físico, dejó de correr, se limitó a intentar mandar desde el centro de la pista y mostró una actitud bastante negativa. Inlcluso recibió silbidos de parte de un sector de la grada que interpretó que no le estaba poniendo las ganas necesarias, sobre todo cuando tiró un par de dejadas a destiempo y renunció a buscar las devoluciones de su rival.

Un poco raro todo. No sabemos qué pasaría por la cabeza de Serena, pero parece que los silbidos le devolvieron a la realidad y consiguió romper el saque de Jankovic y colocarse 5-2. Un espejismo. Siguió errática, quieta… Y Jelena aceptó el regalo. 6-2 para ella.

Revivió la número uno del mundo en el tercer set. Es la mejor, es ultra competitiva y, a pesar de seguir mostrando una movilidad bastante limitada, tiene un brazo poderosísimo y una mente privilegiada.

Tras intercambiar sendos breaks, comenzó Serena a mandar con el primer saque, recuperando la efectividad perdida en el anterior parcial, y a abrir la pista con el drive. Sacó fuerzas de donde parecía no haber y volvió a erigirse en ese gigante inabordable e intimidador que tanto temen sus rivales.

Y es que Serena impone. Siguió algo errática, mostrando bastante irregularidad, pero sabiendo jugar los momentos cruciales de cada juego. Llegó al 5-2 y se dispuso a finiquitar el partido.

Pero el partido nos guardaba otra sorpresa, y es que Jankovic no se entrega así como así. Apurando sus últimos cartuchos, forzó la máquina y consiguió romper el servicio de su rival, después de salvar un match point.

Los nervios hicieron acto de presencia, Serena mostró debilidad otra vez y, Jelena siguió remando. Ganó su servicio con solvencia y buscó el imposible. Se quedó a las puertas. La número uno supo sufrir y, a pesar de desperdiciar un 40-15, no dejó que le venciera la ansiedad y demostró por qué está donde está. Dos buenos saques y a la final.

Nadie esperaba tanto sufrimiento. Pero la temporada ha sido muy larga, 80 partidos son muchos partidos y el cansancio pasa factura.

Va a necesitar recuperar bien físicamente Serena Williams para medirse a una Na Li que llega en un estupendo estado de forma. Nos espera una grandísima final.

Por Fernando Arribas.

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