Pospisil demuestra su madurez en Basilea

El tenista de Vernon batió a Karlovic en el torneo suizo y se encuentra a un solo partido de entrar en el top30

Vasek Pospisil sigue rompiendo barreras en este 2013. De luchar por mantener su estatus de top100 a estar a solo un par de puntos de disputar una final de todo un Masters 1000. El gran torneo realizado en Montreal le abrió las puertas de la élite al canadiense y no ha desaprovechado la oportunidad. Inmersos en la temporada de pista cubierta, llega una de las superficies que más favorecen a su juego. En Basilea, ya se encuentra en los cuartos de final. Robin Haase e Ivo Karlovic ya se encuentran en su nómina de víctimas. El próximo objetivo: entrar en el top30, y para ello debe acceder a semifinales batiendo a Dodig.

De apariencia tímida y con las mejillas rosadas. Así sale a la pista central del Masters 1000 de Toronto el protagonista de nuestro artículo de hoy. En aquella época, Vasek Pospisil era un completo desconocido. También lo era su pareja en el partido de dobles de esa noche: Milos Raonic. Tres años después, son los responsables de que Canadá pase por el mejor momento de su historia, haya disputado las semifinales de la Copa Davis y le discuta a los Estados Unidos la hegemonía del tenis norteamericano. Por aquel entonces, solo eran dos jugadores de nivel Future que se enfrentaban en un gran torneo a Novak Djokovic y Rafael Nadal, los dos mejores tenistas del mundo.

Contra todo pronóstico, la joven pareja canadiense consiguió llevarse la victoria y protagonizar una de las grandes sorpresas del torneo. Pospisil ya era por aquel entonces un jugador destacado en el circuito Challenger, sobre todo en la modalidad de dobles. Sus habilidades en la red y su gran servicio le hicieron ir creciendo poco a poco también en individuales. Mientras Raonic irrumpía a trompicones entre los grandes unos meses después en Melbourne, Vasek fue fajándose en torneos menores. En abril de 2012 consiguió meterse entre los cien mejores tras protagonizar alguna que otra victoria interesante como la que logró ante Isner en el Ágora de Valencia.

Sin haber cumplido los 22 años alcanzó el top100 este espigado canadiense de origen checo nacido en Vernon pero residente en Bahamas. Curiosa mezcolanza para un tipo que es capaz de aunar las virtudes del tenista moderno con habilidades propias de otra época. No es Rafter ni Llodra, pero tampoco es de esos cañoneros que suelen jugar mucho en el fondo de la pista como Sam Querrey o Kevin Anderson. Pospisil tiene una buena volea, pero también argumentos para mantener el tipo antes los mejores en intensos intercambios.

No pudo gozar de la regularidad necesaria para mantenerse entre los cien mejores de forma permanente hasta que llegó el pasado torneo de Canadá. En Montreal, Pospisil demostró que ya estaba preparado para retos mayores. Uno a uno, jugadores como Isner, Stepanek, Berdych o Stepanek fueron cayendo ante su raqueta. En la penúltima ronda esperaba Milos Raonic, su compañero y amigo, aquel junto al que ganó a Djokovic y a Nadal, que a su vez disputaban la otra semifinal. La ajustada derrota en el desempate final no desanimó al pupilo de Frederic Fontang, que salió como top40 la semana siguiente y lo celebró ganando en Cincinnati a Simon, decimoseptima raqueta del momento.

Desde su gran actuación en Montreal, los resultados del canadiense no han sido impresionantes. No ha podido volver a ganar dos partidos de forma consecutiva hasta llegar a Basilea. A pesar de ello, en Shanghai se vieron mejoras. Derrotó a Gasquet antes de ceder ante Monfils e iniciar la temporada de pista cubierta. En Viena pudo con Hewitt antes de hincar la rodilla ante Robin Haase en tres duros sets. En el debut del evento suizo, se vengó del holandés, inequívoco signo de fortaleza mental. La madurez en el juego de 'Pospa' es evidente.

En el día de hoy supo bloquear los servicios del cañonero Karlovic al que batió en dos sets en algo menos de una hora. Pospisil no tuvo que hacer frente a ninguna bola de break. Seguro al servicio y agresivo en la red, la rápida pista de Basilea favorece su tenis de ataque. Su duelo de cuartos de final ante Dodig se presenta como un festival de tenis ofensivo. Dos jugadores que combinan la potencia desde el fondo con la habilidad en la media pista. Todo ello aderezado con cañonazos desde el servicio. El premio por batir al croata: ingresar por primera vez en su carrera en el top30. Vasek está preparado para ello.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes