Jornada ATP: Roger y Grigor se verán las caras

Dimitrov y Federer se verán las caras mañana tras una jornada donde Almagro y Ferrer ganaron en Valencia

Nos vamos acercando al fin de semana y ello nos deja 16 supervivientes entre el Ágora valenciano y las elegantes pistas de Basilea. Despejadas las cábalas semanales que acompañan a la Copa de Maestros, con la eliminación de todos los implicados salvo Roger Federer, es tiempo de contemplar historias adyacentes de singular atractivo. Aunque una destaca por encima de todas, todas tienen su lectura.

En Valencia, David Ferrer defensor del título, está jugando francamente bien. La pista central se llena para ver a su compatriota y se observa en la energía que desprende el número 3 del mundo, más agresivo y motivado que en las última semanas. Con un ritmo muy alto y su habitual e inagotable juego de pies enfrentará mañana, en la reedición de la final del Masters de Paris-Bercy, a Jerzy Janowicz. El polaco parece jugar sin molestias y seguramente sea el rival más complicado que se encuentre David en todo el torneo.

Nico Almagro celebra con ímpetu sus dos victorias, porque vuelve a encontrarse cómodo con su juego y le salen las cosas que no hace tanto le eran esquivas. El murciano camina hacia los cuartos con el público empujando su mano, transparente y lúcida durante esta semana. Problemas de ánimo durante la gira norteamericana post-Wimbledon precipitaron un Nico dubitativo y pálido en su juego. Su confianza ha vuelto. Y su tenis también. Fognini mañana. Partidazo.

La gran historia sin embargo, está en Suiza. Y no porque jugara Roger Federer, que hoy descansaba. Tras las victorias de Pospisil o Del Potro, Grigor Dimitrov enfrenta a Dolgopolov. Una vez el búlgaro se alza con su primer título, en Estocolmo, deja en el camino a Stepanek y al ucraniano de manera muy cómoda. Con nuevo entrenador, alcanza su séptima victoria consecutiva en el circuito ATP, récord personal, para vérselas con Roger Federer, su ídolo de adolescencia.

(Le preguntan a Grigor Dimitrov por su comparación con Federer):

(Responde que es un halago, pero él quiere tener su propia reputación. Quiere ser Grigor)

Hay en el ambiente una sensación advenediza de ceder el testigo. No un cambio de poder, pero sí cierta simbología como pasó entre el propio Roger chocando con Sampras en los octavos de Wimbledon 2001 o Andy Roddick frente al propio Pistol Pete en Miami 2001. Una relación peculiar e icónica entre ambos jugadores que lleva a emparentar ciertos golpes y su manera de afrontar distintas situaciones dentro de los partidos.

Hubo varias ocasiones donde ambos pudieron encontrarse -Rotterdam donde Roger perdió con Benneteau- pero finalmente, como un triunfo del destino, será en Basilea, la tierra del maestro, donde el mismo revés y las mismas raquetas lucharán por las semifinales. Como lo era la hierba de Sampras que Roger hizo suya, o el gran duelo intergeneracional americano en suelo estadounidense entre Roddick y Sampras.

Tras un año tremendamente irregular, Federer tiene la posibilidad de revalidar la final que alcanzó en 2012 y encarar las dos últimas semanas de competición con mejores perspectivas. Grigor, en el mejor momento del año tras recuperarse de tres derrotas consecutivas entre US Open, Pekín y Shanghai, llega pletórico de confianza, con el plus que supone enfrentar al tantas veces comparado con él.

(Curioso video donde preguntan entre otros a Dimitrov qué les parece que "Federer haya anunciado su retirada". Video de Roland Garros 2013)

(Grigor comenta triste que nunca pudo jugar contra él)

Al igual que el suizo, el juego del búlgaro encuentra acomodo en las condiciones abovedas de este tramo de curso, donde se juega a pocos golpes, a bote pronto, y el revés se conecta más limpio y sobre la línea. Aún así, vistas las referencias que llevan a observar grandes semejanzas en sus repertorios, Dimitrov ya ha dejado claro en más de una ocasión, como no podía ser de otra forma, que es un honor ver su nombre emparentado al de semejante leyenda pero que su camino será distinto y original. En plena ascensión en el ránking y seguramente liberado a corto plazo tras ser campeón de un evento ATP, el alumno de Roger Rasheed buscará un triunfo emotivo; acicate para intentar colarse en la final del domingo, segunda consecutiva.

Roger, con las dudas en su juego vistas ante Mannarino y en el primer set ante Istomin, tuvo una notable reacción en los dos siguientes sets ante el uzbeko, dejando un tramo de juego de mayor fluidez, mucha versatilidad y movilidad para ponerse con su drive. Una de las recompensas a su juego y palmarés es crear referencias en futuras generaciones. Él no pudo vérselas con su ídolo Stefan Edberg. Dimitrov sí lo hará con Federer en una más que interesante cita para el mundo del tenis.

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