Djokovic accede a la final de Shanghái

El número dos del mundo, imbatido en Asia desde 2010, está a un solo partido de ganar su segundo Masters 1000 de la temporada

Novak Djokovic sigue a un nivel excelso. En Asia ha recuperado un nivel de juego acorde al de un gran campeón como él y hoy lo ha sufrido el francés Jo-Wilfriend Tsonga que cayó por 6-2 y 7-5 en las semifinales del Masters 1000 de Shanghai. El serbio, que se enfrentará mañana a la defensa del título, deberá también intentar mantener la corona de maestro en Londres y liderar a su equipo en la final de Copa Davis de Belgrado ante República Checa. Otro título en China -tras el conseguido hace una semana en Pekín- supondría una gran inyección de moral de cara a cuajar un gran final de temporada.

Djokovic ya no es el número pero ejerce como tal. Desde hace unos días el primer clasificado del ranking mundial es Rafael Nadal, que tras ganar dos Grand Slams y adjudicarse otros cinco Masters 1000 tiene a tiro acabar el año en la posición más alta de la ATP. Sin embargo, en Shanghái es Nole el que deslumbra con su juego. En Asia se siente muy querido, es sin duda el gran embajador del tenis en el continente asiático, y tras alcanzar su cuarto título en Pekín, quiere sumar su tercer título en Shanghái, el segundo en tal categoría ya que el primero lo consiguió en 2008 con formato aún de Copa Masters.

En el día de hoy Jo-Wilfried Tsonga no fue rival, y eso que el de Le Mans no paró de intentarlo. Sin embargo, Djokovic parece inquebrantable. El serbio, tras un año con altibajos, sobre todo en eventos de Masters 1000, está encontrando la confianza necesaria para desarrollar un gran nivel de tenis. Acabar número uno del año es un reto muy complicado ya que depende en gran medida de Nadal que lleva una gran ventaja. Sin embargo, sumar los máximos títulos posibles a final de curso es un golpe en la mesa que refrenda el espíritu del serbio: Nole no se va a rendir y va a luchar por recuperar el trono de la ATP.

El Djokovic que estamos viendo tanto en Pekín como en Shanghái es un Djokovic renovado. Parece que no ser ya el mejor jugador del mundo le ha quitado presión. Se le ve con menos estrés. Mentalmente más liberado, ahora el serbio se ha convertido en una precisa máquina que juega al tenis de maravilla. Reparte de un lado al otro de la pista. Recupera los espacios que su oponente gana en el intercambio y contraataca con eficacia. Un tenista impenetrable. En definitiva, un jugador que se empieza a parecer a ese que nos maravilló en 2011 protagonizando el mejor arranque de temporada en la historia de este deporte.

Algunas claves de ese cambios las pudimos ver en el día ante Gael Monfils. El galo, adalidad de la consistencia desde el fondo de pista cuando está enchufado, se anotó el primer set en el desempate. El Djokovic de hace unos meses hubiese tenido muchas más papeletas para perder el encuentro. Lo vimos por ejemplo en Miami durante esta temporada ante Tommy Haas. Un partido en el que el germano gana en dos sets y en el que se puede observar que el balcánico baja los brazos viéndose en desventaja. El Djokovic que estamos viendo en Asia no se rinde. Le da la vuelta al marcador.

Perder la primera posición de la ATP le ha servido como acicate. Para reivindicarse aunque su talento y calidad tenística estén ya a estas alturas fuera de toda duda. Djokovic quiere demostrar de nuevo que es el mejor jugador del mundo. Batió a Nadal en Pekín, y mañana podría de nuevo encontrarse con el de Manacor en la final de Shanghái, el penúltimo Masters 1000 del año. Si se enfrenta dentro de 24 horas, las posiciones que vimos en la capital china se habrán intercambiado. Y es que ahora Nole es el aspirante, el número dos.

Jo-Wilfried Tsonga ha sufrido en su propia piel cómo se las gasta el nuevo número dos del mundo. Imbatido en Asia desde el 2010, Novak quiere sumar su segundo título en el Masters 1000 de Shanghái, el tercero en la misma ciudad -ganó aquí la Copa Masters en 2008- y su séptimo cetro en el continente. A semejante nivel de juego: ¿Quién va a ser capaz de parar a Djokovic?

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