Reyes sin corona

A raíz de la retirada de Nalbandian repasamos algunos de los grandes jugadores que marcharon sin conquistar Slams

Al hilo de la retirada de “El Rey” David Nalbandian, buscamos a otros grandes de la raqueta que, como él, no consiguieron levantar ningún trofeo de Grand Slam a lo largo de su carrera. Son muchos los que sueñan con hacerlo pero pocos los que lo consiguen. Ganar un título de Grand Slam, pese a que algunos fueras de serie como Sampras, Federer o Nadal hayan hecho que parezca fácil, no está al alcance de cualquiera.

Un jugador del talento de Nalbandian no lo consiguió, como tampoco consiguió la ansiada Copa Davis para su país, a pesar de haber rozado ambos con la punta de los dedos. Pero no ha sido el único, muchos jugadorazos se quedaron con la miel en los labios por una u otra razón.

Aún a riesgo de olvidar a muchos, no es fácil confeccionar una lista reducida habiendo visto jugar a tantísimos cracks durante muchos años, nos quedamos con estos:

Marcelo Ríos

Polémico y talentoso a partes iguales, como tantos y tantos genios, El Chino Ríos siempre será recordado como el único número uno del tenis mundial que jamás ganó un Grand Slam. Y no solo ocupó el lugar más alto del escalafón a nivel profesional, también lo logró en categoría junior y, tras su retirada, en la senior.

Finalista en Australia y ganador de 18 torneos ATP, fue el primero en conseguir alzarse con los tres Masters 1000 que se disputaban sobre tierra batida: Montecarlo, Roma y Hamburgo.

Problemas crónicos de espalda le privaron de una carrera larga; tuvo que colgar la raqueta a los 28 años pero su zurda dejó golpes espectaculares, casi imposibles, que permanecen en la retina de cualquier amante del tenis.

Guillermo Coria

El Mago, fue uno de los mejores jugadores de tierra batida de la historia hasta que, claro, topó con Rafael Nadal. Top 10 entre 2003 y 2005, alcanzó el puesto número 3 del ranking mundial en mayo de 2004, poco antes de perder ante Gastón Gaudio aquella fatídica final de Roland Garros.

Tras remontar dos sets adeversos, Coria se quedó a tan solo dos puntos del ansiado trofeo, que fue a parar a manos de su compatriota tras un increíble 8-6 en el último parcial.

Aquél partido significó el principio del fin para el argentino. Aún conseguiría jugar buenos partidos después, pero Nadal acababa con sus esperanzas de ganar de nuevo un torneo importante al derrotarle en las finales de Montecarlo y Roma en 2005.

A pesar de su juventud, la pérdida total de confianza en su juego y los malos resultados, le sumieron en una crisis de la que ya no conseguiría salir. Alguna inoportuna lesión y un positivo por nandrolona tampoco ayudaron.

No volvimos a disfrutar de su magia. Aunque lo intentó, no consiguió volver a jugar al tenis a un nivel digno e incluso llegó a pensar en enrolarse en las filas del River Plate para dedicarse al fútbol, su otra gran pasión.

Ojo, de tal palo tal astilla. Estos días hemos podido ver lo bien que se las apaña su pequeñín, de apenas año y medio, con una raqueta casi más grande que él. ¿Futuro crack?

Àlex Corretja

No podía faltar aquí nuestro actual capitán de Copa Davis, un habitual de los puestos altos del ranking a finales de los 90 y que alcanzó la segunda posición en febrero de 1999. Su idilio con Roland Garros no llegó a materializarse en forma de título a pesar de que lo intentaba año tras año. En 1998 y 2001 alcanzó la final, pero Carlos Moyá y Guga Kuerten le privaron de la gloria.

Su carrera estuvo jalonada de éxitos: sumó 17 títulos; colaboró en la consecución de la primera Copa Davis para España; logró el bronce olímpico en Sydney 2000, formando pareja con Albert Costa, y obtuvo el rango de Maestro al imponerse a Carlos Moyá en la final de la Copa Master disputada en Hannover en noviembre de 1998. Vengó así su derrota de Roland Garros y logró una gesta que ningún español ha logrado repetir.

Miloslav Mecir

En la segunda mitad de la década de los 80, este espigado eslovaco consiguió jugar las semifinales de los cuatro grandes, logrando pasar a la final en dos ocasiones. Pero se encontró con Ivan Lendl, que lo sometió sobre las pistas de Australia y Estados Unidos.

Con el número 4 mundial como su mejor ranking, su palmarés abarca 9 títulos ATP y un histórico oro olímpico para su país en Seúl 88.

Su hijo, llamado Miloslav, como él, también se didicó al tenis: a sus 25 años, es el actual número 242 mundial y un habitual del circuito challenger .

Andrei Medvedev

Probablemente, el máximo exponente del tenis ucraniano. Se mantuvo en el top 50 entre 1992 y 1998, llegando al puesto número 4 en mayo de 1994.

Gran jugador de tierra batida, se alzó con 11 títulos ATP, 4 de ellos de categoría Masters 1000, y rozó la gloria en la final de Roland Garros que disputó ante Andre Agassi en 1999.

En una final un tanto inesperada, ya que el bueno de Andrei había bajado bastante su nivel y no había ganado ningún título en los dos años precedentes, consiguió imponerse en los dos primeros sets y acercarse al que hubiera sido su mayor éxito profesional. Como podemos imaginar, Agassi remontó y propició la aceleración del declive del ucraniano, que acabaría retirándose un par de años después.

Tim Henman

Principal sustento del tenis británico durante la década de los 90, este especialista en pistas rápidas que llegó a ser el número 4 mundial, atesora 17 títulos ATP, entre ellos, 2 Masters 1000.

Su vistoso juego de saque y volea le llevaba a desenvolverse de maravilla en las pistas de hierba, como lo avalan las cuatro semifinales de Wimbledon que disputó entre 1998 y 2002. Cada año, el Reino Unido depositaba en él todas sus esperanzas de volver a ganar Wimbledon; quizá le pesó esa responsabilidad y siempre se atascó al llegar a semis.

En 2004, también caería en esa misma ronda en Roland Garros y en el US Open. Está claro que el destino nunca quiso que jugase la final de un Grande pero era un tenista al que daba gusto ver sobre cachas de césped, uno de los últimos vestigios de ese juego de saque y red que tiende a desaparecer.

Fernando González

Gonzo, El Feña, Mano de Piedra, El Bombardero de la Reina….. muchos apodos para el poseedor de una de las derechas más potentes que hemos visto jamás sobre una pista de tenis.

Este chileno jugó en Australia, en 2007, su única final de Grand Slam. Federer no tuvo piedad y le derrotó en tres sets pero queda para la historia su victoria ante Haas en semis, el mejor partido de su carrera, según el propio Fernando.

En sus vitrinas cuenta con 11 títulos y es el único deportista chileno capaz de lograr tres medallas olímpicas: en Atenas 2004 logró el oro en dobles y el bronce en individual y, cuatro años después, se hizo con la plata en Pekín tras perder ante Nadal en la final.

Thomas Enqvist

Quería incluir también a algún representante del tenis sueco, que tantas y tantas glorias cosechó hace unas décadas pero que, últimamente, está de capa caída.

Quizá Magnus Norman también merecía figurar en esta lista, pero me quedo con Enqvist, todo un especialista en pista rápida, ex número 1 junior, que se alzó con 19 títulos ATP y disputó la final del Abierto de Australia en 1999, siendo derrotado por el ruso Yevgeny Kafelnikov.

Su mejor ranking lo logró en diciembre de 1999, cuando alcanzó el cuarto escalón, después de permanecer varios años entre los 20 mejores.

Mario Ancic

A muchos les sorprenderá la inclusión en la lista de Super Mario, ya que solo conquistó 3 títulos en su carrera, todos ellos de categoría 250, pero creo que lo merece porque estaba destinado a ser uno de los mejores. Diversas lesiones de rodilla y espalda, amén de una mononucleosis que le debilitó notablemente, le obligaron a colgar la raqueta a la prematura edad de 26 años.

En su corta carrera, este grandísimo sacador, llegó a ocupar el puesto número 7 del ranking mundial, alcanzó las semifinales de Wimbledon en 2004 y conquistó el bronce olímpico en Atenas ese mismo año en la modalidad de dobles. Un año después, colaboraría decisivamente en la consecución de la Ensaladera para su país, en estrecha colaboración con Ivan Ljubicic, otro que podría figurar perfectamente entre los elegidos para este artículo.

De no ser por los problemas físicos, este chaval que ganó a Federer el año que debutó en Wimbledon, probablemente contaría hoy algún Grande en su palmarés. O no, quién sabe.

Obviamente, muchos otros cracks de la raqueta vienen a la memoria: Mark Philippousis, Todd Martin, Sebastien Grosjean, Wayne Ferreira, Brad Gilbert, Cedric Pioline….. No cabían todos.

¿Cuál incluiríais vosotros? ¿A quién echaríais de la lista? El debate está abierto.

Por Fernando Arribas

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