US Open 2013: Valoración del torneo de dobles

Repasamosahora lo acontecido en el evento por parejas que finalizó con la victoria del tándem formado por Paes y Stepanek

Radek Stepanek y Leander Paes vuelven a sonreír tras hacerse en el US Open con su segundo major como pareja. La lesión en el cuello que mantuvo fuera del circuito al tenista checo en la primera parte de la temporada parecía truncar la trayectoria de la única pareja capaz de hacer frente a los hermanos Bryan en cemento. Presentes en tres de las últimas cuatro finales de Grand Slam disputadas sobre superficie dura, este veterano tándem demostró todo su talento desarbolando el juego de Alexander Peya y Bruno Soares, que a pesar de encontrarse en la segunda posición mundial de la modalidad poco pudieron hacer ante la experiencia de sus oponentes.

La castigada modalidad de dobles parecía ganar adeptos según avanzaba el curso 2013. Los hermanos Bryan, ganadores de los tres primeros Grand Slam del año y también de cuatro Masters 1000, acaparaban todos los récords y llegaban a Flushing Meadows con el firme objetivo de convertirse en la primera pareja de dobles de la Era Abierta en conseguir ganar los cuatro grandes títulos del curso en una misma temporada. Sin embargo, unos secundarios de lujo se iban a interponer en el camino de los tejanos.

Radek Stepanek y Leander Paes llegaban al US Open sin apenas rodaje. El indio se había hecho con el titulo en Winston Salem junto a Daniel Nestor pero con el checo los resultados no habían sido positivos. Las semifinales alcanzadas en Wimbledon parecieron ser un oasis en el desierto y en los dos Masters 1000 veraniegos solo sumaron una victoria. La poca continuidad del tándem por culpa de los problemas físicos del tenista de Karvina propiciaba en cierta manera esa falta de éxitos. Éxitos que sí tuvieron en 2012. Campeones en Australia, Miami y Shanghai y finalistas en Nueva York. En cemento no parecían tener muchos rivales si se encontraban en buena forma.

Sin embargo, en esta temporada todo parecía distinto. Aunque con Stepanek totalmente sano el panorama cambiaba. Si conseguía mantener la regularidad necesaria durantes los partidos, los chispazos de talento de Paes harían el resto. Dos genios con una enorme clase en una pista de tenis. Prácticamente imposible que no triunfen. Los comienzos fueron dubitativos y tras remontar un set adverso en la segunda ronda ante Brands y Oswald llegó la exhibición de Radek y Leander. Llodra y Mahut, finalistas en Roland Garros, caían en tres sets en los octavos de final. Una ronda después sucumbieron Qureshi y Rojer, los campeones del Masters 1000 de Miami. Y en semifinales la gran prueba, la final anticipada: los hermanos Bryan.

El partido del torneo. Los Bryan, que ya habían sufrido para ganar a Pospisil-Nestor y a Fleming-Marray en los anteriores encuentros, plantearon un partido muy duro desde el inicio. Apoyados en un gran porcentaje de primeros saques, se aprovecharon de varios errores de Stepanek al servicio para hacerse con el primer set. Y ahí, con medio pie fuera, en el segundo set, Paes levantó a su compañero y le hizo reaccionar. Leander ya lo hacía en su día con Dlouhy, con Bhupathi, con Zimonjic. Sabe cómo motivar a un compañero, cómo hacerle sacar su talento. Si su pareja juega al nivel que sabe, las ráfagos de talento del tenista de Calcuta pueden hacer la diferencia. Y la hicieron ante los Bryan. Privaron a la pareja más grande de todos los tiempos de hacerse con el Golden Grand Slam. Y en Estados Unidos. Dinamitaron el torneo.

En el día de hoy no dieron opciones a Peya-Soares. La lesión en el costado que arrastraba el austriaco desde su partido de semifinales tampoco ayudó en exceso a que fuese una gran final. 6-1 y 6-3 para la pareja formada por el indio y por el checo. Octavo título de Grand Slam para Paes, o decimoquinto si sumamos los siete que ha logrado en dobles mixtos. Los finalistas por su parte, se afianzan a pesar de la derrota en la segunda plaza de la Carrera de Campeones y siguen con su fantástico año. Hoy sin embargo, pagaron su falta de experiencia en estas lides. También es de elogio el gran torneo de Dodig-Melo. Los finalistas de Wimbledon parecen acabar con su irregularidad en los Grand Slams y el alcanzar semifinales en Nueva York les aúpa a la quinta plaza de la clasificación anual de parejas, justo por detrás de los flamantes campeones del US Open.

En tercera ronda se quedaron y en tercera posición de la Race se encuentran Granollers y López, la primera pareja española de la modalidad de dobles. Tras una gran temporada 2012 que culminó con el título de maestros parece que todo lo que hagan este curso sabe a poco. A pesar de estar cuajando un año algo irregular, la ausencia de grandes tándems les asegurará su presencia en la Copa Masters con casi toda seguridad. Más difícil lo tendrán Marrero-Verdasco, que hace tiempo que no consiguen grandes resultados. Se fueron de Nueva York sin sumar puntos y ya en la octava plaza de la Carrera de Campeones, con los experimentados Benneteau/Zimonjic a solo treinta puntos de alcanzarles y teniendo por delante a otros clásicos como Qureshi-Rojer -cuartofinalistas este año en Flushing Meadows- o Fyrstenberg-Matkowski, especialistas estos últimos en protagonizar grandes finales de temporada. El US Open ha terminado y todos tienen ya un mismo objetivo entre ceja y ceja, y ese no es otro que estar en Londres con los mejores. Es hora de mirar hacia delante. Empieza la cuenta atrás.

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