US Open 2013: Nadal cumple expectativas

Nadal derrota a Kohlschreiber en cuatro mangas y se encontrará con Tommy Robredo en cuartos de final

Es un día poco apacible sobre Flushing Meadows. Las rondas pasan, los jugadores se cruzan con rivales de mayor entidad y algo se cuece en Nueva York. Muchísima lluvia. Tanta que se decide suspender algunos partidos y recolocar otros tantos para sortear al tiempo y su noche. Cuando el goteo para, aparece un crépusculo bochornoso y una humedad insana. Nadal, Federer y Ferrer juegan simultáneamente. Rafa comienza en la Arthur Ashe cuando Roger batalla en la Louis Armistrong con dos sets a cero de desventaja frente a Robredo y David Ferrer empieza a cerrar su tercer set para iniciar la cuarta manga ante Tipsarevic.

Termina Robredo de completar su hazaña y de romper sus propias barreras para dejar al suizo sin opciones. Ferrer vence a Tipsarevic. Y Nadal que tiene tarea ante Kohlschreiber se queda solo en la inmensidad de un coliseo de casi 25000 espectadores. Los dos primeros juegos engañan con respecto a su posterior desarrollo y coinciden con el plan orquestado por el Nadal de la primera semana. Bueno, a medias. Porque Nadal sigue restando lejos de la línea cuando, aún pudiendo permítirselo ante estos contendientes, ha de manejar con firmeza tal circunstancia. Y engañan esos juegos porque Nadal pega el primer drive paralelo. No se cuestiona nada. Tras resto o saque su siguiente golpe va a ser con la pelota aún respingona y con dirección opuesta al anterior, buscando ganar el centro y ganarle tiempo y espacio a la posición del alemán.

Kohlschreiber responde. Es un buen tenista. Un jugador que tiene que salirse de sus bordes para ganar a este Nadal pero que si toma punto a la pelota, reparte juego con mucha clase. Con doble apoyo sobre la derecha, con ángulos hilarantemente cortos por momentos cuando abre la mano con su revés. Un arsenal de golpes que llevan la pista a un tablero de ping-pong y el marcador al tie-break, desaprovechando el español un 6-5 y 0-40 sobre el servicio alemán. En la muerte súbita, Nadal decide mal varios puntos y pierde su primer set del torneo. Phillipp termina seguro al saque donde Rafael sólo puede conectar un 41% de primeros servicios en un primer parcial donde aún así no concede el balear bolas de rotura.

A partir de ahí, Nadal continua con el plan de juego posterior a los dos-tres juegos iniciales. No tan demoledor, pero de plenas garantías. Decía Rafa que “tengo que aclimatarme a las pistas, a las pelotas. Todo es diferente” en relación a su posición al resto. No la varío demasiado, con excepción en momentos del tercer set para forzar al germano a jugar sobre la línea. Entre tanto Kohlschreiber ve como Nadal sube el % de primeros, sigue sin ceder break points y el pistón sube de revoluciones. Nadal, que juega con más combas de lo habitual y con el swing más amplio, lo que le hace moverse más, liftar más, aceptar rallies de mucho más golpes que su versión ante Dodig, por ejemplo, domina el partido sin apenas oposición.

En el tercer set, Kohlschreiber fuerza la primera bola de break del partido, desbaratada por el número 2 del mundo, que la salva y pone tierra de por medio con autoridad. Nueva York se derrite mientras tanto: un 91 % de humedad forma charcos sobre el cemento verde que queda fuera de los límites. Y deja claro que era una cuestión de tiempo, tenis y estatus que Nadal pusiera de cara el choque. También de físico, donde los grandes y Rafa más todavía, amplían ventajas. Aún así sabe Nadal que su oponente tenía más de una bala preparada, pues en los últimos seis enfrentamientos sobre pista dura, Kohlschreiber siempre le sacó un set al mallorquín, tal y como afirmaba nuestro compañero Álvaro Rama en Twitter.

Termina el español encontrando mejores sensaciones. Culmina en positivo su porcentaje al saque (41%, 78%, 76%, 77%) sumando los mismos golpes ganadores que su rival y casi veinte no forzados menos. Nadal, como afirma él mismo días atrás, está para competir por cada punto. Por todo. Sabe que perderá, si le toca, no porque no sea inferior a nadie. No habrá Federer-Nadal. Sí Robredo-Nadal y Ferrer contra el ganador Raonic-Gasquet aún jugándose mientras se cierra este artículo. Mañana Djokovic, Murray, Youzhny, Hewitt… US Open precipitándose hacia el final.

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