US Open 2013: El nuevo horizonte de Carla Suárez

La canaria pudo con Kerber y se convierte en la primera española en quince años en llegar a cuartos del US Open

Carla Suárez Navarro sigue rompiendo barreras. A base de trabajo, humildad y sin marcarse grandes objetivos a largo plazo el tenis de la canaria va a más. Poco a poco y con buena letra. Así ha alcanzado la pupila de Xavier Budó los cuartos de final del US Open, el último Grand Slam de la temporada. Desde 1998 ninguna española había alcanzado la antepenúltima ronda de este major. Mucho ha llovido desde que lo hiciese Arantxa Sánchez Vicario, y ahora Carla ha igualado ese resultado tras batir a Angelique Kerber en tres apretados sets. La buena línea marcada en los primeros envites del torneo no era casualidad. Suárez sigue abriendo nuevos horizontes.

El tiro de Kerber se va largo, por la línea de fondo. En esos momentos Carla Suárez Navarro se lanza al suelo de la Lou Armstrong. Ya está, lo ha conseguido. Ha tumbado a una top-ten para acceder a sus primeros cuartos de final en la Gran Manzana. Es la tercera ocasión que logra llegar tan lejos en un evento de Grand Slam, y la primera desde enero de 2009. Con la experiencia aprendido de la cuarta ronda alcanzada hace dos temporadas, la mejor tenista española del momento llegaba a Flushing Meadows con el objetivo claro de llegar a la segunda semana.

Sorteado el cuadro, su camino era espinoso pero asumible. En primera ronda cayó Lauren Davis, una incómoda y joven jugadora local que no pudo ni robarle un juego a la canaria. En el segundo partido le tocó luchar ante otra tenista estadounidense con algo de más bagaje: Coco Vandeweghe. La española no cedió ni un parcial. Tampoco lo hizo ante la irregular Jie Zheng, que había eliminado previamente a Venus Williams. En la cuarta ronda y con los deberes hechos, el reto en el día de hoy era mucho mayor: Angelique Kerber, toda una top-ten.

En una siempre caliente Lou Armstrong disputaban un duelo de poder a poder dos pegadoras. Por un lado la española, con ese revés tan vistoso y con capacidad necesaria para domar la irregularidad que gobierna su golpe de drive. Por el otro la tenista alemana, una jugadora todoterreno capaz de rendir en cualquier superficie y que le pega a todo, tanto de derecha como de revés. Sus características físicas y técnicas, unidas a una regularidad adquirida en los dos últimos cursos, hacen que sea una tenista de ritmo constante y difícilmente batible para mujeres con peor ranking que ella. Precisamente lo que representa Suárez Navarro. Con el encuentro igualado, la española tiende a fallar y a ser inconsistente. Quizá sea eso lo que le aleja de ser una jugadora top.

Sin embargo, en el día de hoy, aunque los fantasmas amenazaron con aparecer de nuevo, la canaria no se arrugó. Si bien es cierto que sacando para el partido con 5-4 en el último acto se atenazó y perdió el servicio, supo mantener la compostura y mandar el encuentro al desempate definitiva. Una vez allí, mostró su cara más sólida. Sin cometer errores, pegando duro tanto de derecha como de revés, y defendiéndose con ahínco, terminó por desquiciar a una Kerber que se sintió acorralada entre tanto error.

La victoria otorga a Carla unos jugosos puntos que virtualmente, y a la espera de lo que hagan Halep e Ivanovic en sus partidos de mañana, la colocan en el top15 del ranking WTA por primera vez en su carrera. Pero lo más importante de todo es la inyección de moral que le puede dar a la española batir a toda una top-ten en una ronda tan avanzada de Grand Slam. El triunfo ante Errani en Melbourne también fue meritorio, pero en esta ocasión la empresa se considera más difícil al darse el enfrentamiento bien avanzado el major.

Con poco tiempo para disfrutar de la victoria, en solo dos días aparece el nuevo reto de la canaria. Se presenta gigantesco, eso sí. La figura de Serena Williams es lo que va a otear Carla en este nuevo horizonte que son los cuartos de final del US Open. La número uno del mundo despachó fácilmente a Sloane Stephens tras un primer set muy intenso. De fondo la inmensa panorámica de la Arthur Ashe y con todos los ojos puestos sobre ella se presentará Suárez Navarro con 25 años recién cumplidos para luchar por un puesto en semifinales. Parece una utopía pensar en la victoria pero si suelta el brazo y no se amilana ante lo que tiene delante la estadounidense deberá sudar para pasar de ronda.

Comentarios recientes