Historia del día 4 en el US Open

Repasamos algunas de las narrativas más destacables de la quinta jornada de competición en Nueva York

Repasamos algunas de las narrativas más destacadas de la cuarta jornada en el US Open, acompañando a algunos de los principales protagonistas sobre el cemento de Nueva York. Un día que sirvió para completar la segunda ronda en el cuadro femenino y perfilar dicha fase en la parte baja del cuadro masculino.

Un Federer minimalista – Es el Roger del manotazo preciso y las piernas frescas. Cuando trota sobre el cemento neoyorquino parece tener el mensaje codificado en el interior. Tenis a dos-tres golpes. Directo, arriesgo y certero. Eléctrico en el movimiento. Nuclear en la ejecución. Anudado a un combo servicio-derecha de altos vuelos, se contempla al helvético con alegría de espíritu. Pisando azul. Pisando dentro. Federer cabalga en la primera semana con dos objetivos. Primero, llenarse el alma de confianza. Segundo, emplear pocos minutos en la empresa. Así camina hacia delante desde el primer impacto. A un medio paso entre el juego de fondo y el saque/volea. Cerrando multitud de acciones en mitad de pista y abordando la iniciativa desde la raíz de los intercambios. Puntos cortos. Intermitencia. Partidos ganados a base de pelota sentida. Se ubica el suizo a un paso de la segunda semana con un partido clínico ante Berlocq, entregando apenas seis juegos.

La revolución de Pennetta – En la pista central, una insurrección entre compatriotas. Flavia comiéndole el terreno a Errani. La primera italiana capaz de entrar entre las diez mejores del mundo, Pennetta abordó la máquina del tiempo para restablecer una jerarquía extinta en el tenis azzurro. Dejados atrás unos problemas en la muñeca derecha que le mandaron al quirófano la de Brindisi, aprovechando el tempo alegre del suelo pisado, ofreció un recital ofensivo para desarbolar el parapeto de Errani. Voló sobre la quinta tenista del mundo, tercera favorita en La Gran Manzana. Tres veces cuartofinalista en Nueva York, la más reciente apenas dos años atrás durante su última comparecencia competitiva, Pennetta hizo saltar las alarmas en una Errani resignada. ¿Tiene energías la pupila de Salva Navarro para volver a tocar su techo en Estados Unidos?

La opción Kuznetsova – Por momentos parece la Svetlana vintage, múltiple campeona de grandes que coqueteó con la opción del #1. Potente de piernas, soltando la mano. Haciendo el tenis realmente sencillo. Pero Svetlana tiene dentro el factor Kuznetsova, capaz de pasar del cielo al infierno de repente. No ya de un partido a otro. Entre una pelota y la siguiente. Así, pasar de arrollar a Peng a verse inmersa en una maratón ante la china. Tanto que la asiática termina el partido con las rodillas machacadas a calambres, incapaz de mantener la vertical. Kuznetsova, fuera del grueso de quinielas, va desbrozando un bosque interesante. La tenista rusa ha alcanzado estatus de cuartofinalista en los dos grandes disputados en la presente temporada. Sabe lo que es ganar en Nueva York y no se va a acobardar por el gran escenario. En un sector realmente abierto, agudizado este factor con la baja de Errani, una certeza para Svetlana: no encontrará hasta unas potenciales semifinales ninguna tenista de su experiencia en Grand Slam. La antigua campeona del major norteamericano afirmó meses atrás tener un Grand Slam en las piernas. Nueva York puede ofrecerle el beneficio de la duda.

El oxígeno de Kerber – Dos años atrás Angelique se destapaba al mundo alcanzando las semifinales atada a un ranking próximo a las tres cifras. Lejos de representar un despunte puntual, la zurda de Bremen logró mantener una regularidad asombrosa en 2012 para respaldar tal resultado. Una consistencia que, incluso, le permitió tocar el top5 WTA. Parte de ese crecimiento lo obtuvo mostrando una fiabilidad tremenda en terceras mangas. En partidos decididos en el parcial definitivo. Un factor que había perdido enteros en su expediente, ahora deshinchada en forma de octava cabeza de serie. No obstante, respondió en un encuentro de los bravos prevaleciendo en un pulso ajustado ante Bouchard. En su escenario de eclosión y en las tesituras donde brilló. Volvió a sacar Kerber el instinto competitivo en el momento preciso. Se encuentra a un paso de la segunda semana en Nueva York. Busca cruzar el ecuador por sexta vez en los últimos siete grandes. Tiende a responder en citas nobles. La tortura ante Eugenie puede haber vigorizado su hambre deportiva.

La firmeza de Azarenka – Victoria continúa su planteamiento de rompe y rasga. El inicio más arrollaador del cuadro femenino pertenece a la número 2 del mundo. Tras pasar por encima de la canadiense Wozniak, la de Minsk apenas ha cedido cuatro juegos en cuatro sets. Es un mensaje desde el primer partido. Paso a paso pero pisando fuerte. La alternativa más firme a Serena Williams va tomando impulso de manera acelerada. Con un revés que es fuego en un trigal seco y una velocidad de piernas acorde al tempo del suelo, la actual subcampeona quiere subir el listón. Presente en las últimas tres finales en Grand Slam sobre pista dura, la bielorrusa parece decidida a extender el historial. El único objetivo en Nueva York, según confirmó antes de impactar la primera pelota en La Gran Manzana, es el título de campeona. Por ahora, antes de proceder a dinamitar el evento, ha quemado con notable solvencia las dos primeras mechas.

Menciones especiales:

La suficiencia de Serena – Lejos de su mejor nivel, menos enfocada que en el arranque ante Schiavone, la estadounidense tuvo suficiente para secar en tres juegos a la kazaja Voskoboeva. Es la sensación permanente de que con mucho sobra y con poco basta. Saber calibrar el nivel de exigencia en los encuentros será importante para revalidar la corona.

El andar de Evans – El británico, un tipo que jamás había ganado partidos en Grand Slam, se encuentra a un paso de la segunda semana en Nueva York. Lejos de complacerse en su victoria ante Nishikori, levantó el pulso a Bernard Tomic. Dar continuidad al triunfo más importante de su carrera es signo de madurez.

El traspié de Cirstea – Quizá el resultado más sorprendente de la jornada, la rumana se entregó dócilmente ante la japonesa Nara. Después de una ilusionante gira preliminar de cemento, la finalista de Toronto encarna una de las salidas prematuras más inesperadas. Otro capítulo en la intermitente carrera de Sorana.

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