US Open 2013: cinco partidos a seguir en el día 4

Señalamos cinco líneas de actividad a observar durante la cuarta jornada de competición en Flushing Meadows

Cinco partidos a seguir en el día 4 del US Open. Será una jornada que sirva para abrir la segunda ronda en el cuadro masculino y trata de culminar tal fase en la modalidad individual femenina. Tras un miércoles marcados por las lluvias, los retrasos y finalmente numerosas suspensiones de encuentros, este jueves ofrece una planificación sobrecargada de actividad.

La prueba de nivel de un referente, la digestión de una sorpresa, un bautizo de fuego ante un cañon, dos juventudes inquietas en busca de madurez o una colisión de altos vuelos son algunas de las narrativas más destacables del jueves. En Punto de Break apuntamos cinco encuentros a observar durante la cuarta jornada de competición en Flushing Meadows. Con el ánimo de facilitar el seguimiento, únicamente se proceden a destacar encuentros que cuya disputa esté programada en pistas con cobertura televisiva.


David Ferrer v Roberto Bautista (Louis Armstrong Stadium – segundo turno)

¿Borrará David las dudas que rodean su figura en Nueva York?

Compite Ferrer al calor de un cuadro que se desmenuza. Un sector que engulló amenazas como Gulbis o Janowicz, ofreciendo un horizonte descargado hasta los cuartos de final. Una circunstancia que puede atemperar la incertidumbre con que arribó a Nueva York. Es, no cabe duda, una oportunidad para dar un paso al frente. Y David no suele perdonar cuando se le presupone rendimiento. Antes de pensar en todo eso, sin embargo, encara una durísima piedra de toque. El castellonense Bautista, un hombre que adopta a la perfección las leyes del suelo duro. Todo un test de actualidad para el alicantino que tiene un aviso reciente marcado en la memoria. En Wimbledon, entre manotazo y manotazo, Roberto puso a correr a un David limitado por un tobillo maltrecho, exigiéndole sus mejores piernas y un notable agitar de pulmones. Apenas un puñado de puntos separó a ambos levantinos de jugarse la vida en un quinto set sobre la resbaladiza hierba de Londres. En un nuevo escenario de tempo elevado, sobre el raudo cemento neoyorquino, Roberto busca hacer valer su amenaza. Roberto escapa del arquetipo español de intercambio masticado y asunción de patrones liftados. No dudará en calentar la confrontación a través de acciones a quemarropa. En pista dura firma la única final de su carrera. Sobre pista dura, en una refriega con el checo Berdych, selló su primera victoria ante un top10. Y en suelo duro, a comienzo de temporada, logró su primer triunfo en un major. La experiencia puede ser determinante. Por cada victoria en Grand Slam de Bautista, Ferrer suma una semifinal en tales escenarios. Puede ser, también, una liberación. Ceder ante el cuatro del mundo en un estadio no sería una deshonra. Sin mucho que perder, licencia para soltar el brazo.

Paula Ormaechea v Sabine Lisicki (Court 17 – primer turno)

¿Será más fuerte la intensidad argentina o la potencia alemana?

Una mujer forjada sobre pista de tierra batida en plena transición al circuito WTA, Ormaechea afronta en Nueva York un desafío elevado: abordar a una especialista en superficies rápidas con firme experiencia en Grand Slam. Reciente finalista de Wimbledon y acreedora de incursiones en segunda semana en todos los grandes lejos de Roland Garros, enfrentará en la alemana a una de las competidoras con mayor violencia en el impacto del circuito femenino. Sobre una superficie rauda como la presente en Nueva York, eso es una invitación al infierno. En buena medida, sus opciones debieran pasar por la capacidad para exigir una pelota más a Sabine, forzando su arquetipo de juego de alto riesgo a los peligros de segundas terminaciones. Un patrón de juego agresivo es fundamental para evitar la iniciativa de la alemana, difícilmente parable al impactar con buenos apoyos. Semanas atrás, soltando el brazo en terreno americano, fue capaz de cuestionar el dominio de otra alemana como Petkovic hasta gobernar con soltura la manga de apertura. ¿Será capaz de hacer lo propio ante Sabine y resistir la intensidad que requiere el partido?

Bernard Tomic v Daniel Evans (Court 17 – cuarto turno)

¿Ofrecerán un pulso de hombres dos perfiles de juventud removida?

Un enfrentamiento con un destino similar: convencimiento personal, reafirmación deportiva. Entre los muros del Grand Slam neoyorquino, la oportunidad de encontrar un estímulo que puede relanzar sus carreras. En juego, nada menos, quedar a un paso de la segunda semana en La Gran Manzana. En sus duelos de apertura, lecturas interesantes. Bernard, un tipo de actitudes decadentes con tendencia a dejarse ir cuando vienen mal dadas, aprieta los dientes en los grandes escenarios. Sólo así se explica que ante Ramos, a priori un perfil menos virtuoso en cemento, decida no arrojar la toalla hasta cerrar el pulso en el quinto acto. Los extremos de un hombre tan capaz de despropósitos como de erigirse en el cuartofinalista más joven que vio Wimbledon en el último cuarto de siglo. Daniel, un hombre inexperto cuyo historial en Grand Slam se reduce a contadas invitaciones en major londinense, trota desatado en el cemento concediendo apenas diez juegos ante el undécimo favorito. Un tipo al que su federación le ha llegado a retirar ayudas por mala conducta, viene dispuesto a hacer propósito de enmienda. Un aditivo interesante para repartir la presión entre el contingente británico que cuenta con el vigente campeón en el cuadro masculino y la revelación de 2012 en la competición femenina. Un pulso entre dos amantes de los efectos cortados y la variedad en el juego prometen un espectáculo ‘al gato y al ratón. Elementos suficientes para configurar uno de los partidos de la jornada en Nueva York.

Daniela Hantuchova v Victoria Duval (Court 11 – cuarto turno)

¿Puede la gran sorpresa local seguir acrecentando su gesta?

¿Si con 17 años pudo batir a una reciente campeona, qué no podrá hacer Duval ante una mujer que jamás selló triunfos más allá de los octavos de final en Nueva York? Desafortunadamente o no, el deporte no suele regirse por leyes lógicas tan lineales. Sin apenas tiempo para digerir el revolcón emocional, la competición vuelve a oponerle ante una veterana de guerra. Sin embargo, el pulso librado por la adolescente de raíces haitianas ante Stosur abre un hueco a la esperanza. Al enfrentar a Hantuchova, competirá anudada por unos argumentos tácticos a tener en cuenta. Victoria mostró unas aptitudes valorables para responder a los intercambios de golpes desde el fondo de pista. También, un desparpajo increíble para soltar la mano generando ángulos prohibitivos. Ambas virtudes, cierta capacidad para sostener los intercambios y habilidad para virar las trayectorias son veneno en el esquema de Hantuchova, una tenista de limitada tolerancia mental al desgaste y alarmantemente lenta en el desplazamiento lateral. La protección de su servicio, claramente el aspecto más vulnerable de su repertorio, será vital ante una Daniela que no dudará en lanzarse a morir sobre sus entregas y que buscará ponerla en carrera más de lo que hizo Stosur. En los hombros de la eslovaca, no obstante habrá una presión considerable: cartel de favorita y saber que su oponente viene de inclinar a una vigente campeona. ¿Hubiera sido más cómodo encarar a Stosur? Difícil de afirmar, pero el encuentro no le ofrece una situación cómoda. La emboscada sobre la australiana tuvo lugar en una Louis Armstrong abarrotada. En este caso, la actividad se desatará en una pista secundaria con capacidad para apenas 1.000 butacas. Con la expectación desatada, ¿menos miradas a soportar serán escenario más propicio para levantar otra sorpresa?

John Isner v Gael Monfils (Louis Armstrong Stadium – quinto turno)

¿Será capaz el número 1 estadounidense de evitar el abismo?

El estadounidense hizo buena la inercia generada en la gira preliminar para protagonizar un arranque arrollador. En uno de los pulsos más cortos del torneo se llevó por delante a Volandri, firmando el primer rosco de su carrera en suelo duro. Difícil extraer conclusiones ante un jugador que ha visto pasar un lustro desde su última victoria en la superficie. La pendiente se inclina sobremanera en el segundo asalto neoyorquino. Una creciente tolerancia al galope tras la línea de fondo se antoja elemento capital para responder al desafío del galo Monfils, un portento anatómico presto al desgaste. Una incógnita rodeaba el desempeño del francés al desembarcar en La Gran Manzana. Compitiendo la semana previa a Nueva York, Gael abandonó en una final debido a problemas abdominales y de cadera. Sin embargo, apenas entregó tres juegos en su apertura neoyorquina, anticipando una remisión de las molestias. Su historial de enfrentamientos arroja una constante a considerar: en los seis precedentes fueron capaces de arañarse mangas el uno al otro, dotando a sus colisiones de permanentes idas y vueltas. El formato a cinco parciales ofrece un escenario explosivo para ambos perfiles. Isner tradicionalmente ha penado en Grand Slam, apenas tres veces alcanzó la segunda semana, debido a la acumulación de minutos en los primeros duelos. Monfils, un competidor con tendencia a la excentricidad, tiende a ver pronunciados sus altibajos en partidos que le ofrecen margen de error. Dos hombres luchando contra sus defectos. Es partido totalmente imrpevisible.

Queda por disputar el Eugenie Bouchard v Angelique Kerber destacado entre los partidos de la tercera jornada pero aplazado al cuarto día debido a las lluvias.

LA APUESTA del día

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