US Open 2013: españolas en Nueva York

Hablamos con algunas de las representantes de La Armada que competirán en el cuadro individual de Nueva York

Tenistas españolas en el US Open 2013: Carla Suárez, Silvia Soler, Lourdes Domínguez, Lara Arruabarrena, Tita Torró, Anabel Medina y Estrella Cabeza componen el contigente de tenistas españolas que competirán en Flushing Meadows durante la presente edición del Grand Slam neoyorquino, uno de los más numerosos de los últimos años. Una mezcla de juventud y veteranía que muestra fielmente el abanico generacional que atraviesa la disciplina en La Armada.

En Punto de Break hablamos con algunas de ellas antes de que las primeras esferas comiencen a surcar el aire bajo el cielo de Nueva York.

Con estatus reforzado desembarca Carla Suárez en la Costa Este estadounidense. La canaria actúa en Nueva York como primera raqueta del contingente español. Ubicada entre las 20 primeras, será la única cabeza de serie con la que cuenta La Armada en el cuadro femenino. Eso es una responsabilidad a asumir por una competidora ambiciosa de talante tranquilo.

“La verdad que afronto con muchas ganas este US open 2013. Llevo una buena línea este año y es un torneo que siempre apetece jugar. Es el último torneo de una gira bastante larga, es el mejor torneo que te puedes encontrar en esta gira y la ventaja que tiene respecto a los torneos previos es que ya vienes con partidos encima y eso es algo bastante bueno” afirma una Carla que ha competido las cuatro semanas previas a Nueva York acumulando siete pulsos en las piernas.

“Es el último Grand Slam del año y hacerlo bien puede representar un buen colchón de puntos”. No hay bolsa de unidades mayor que la ofrecida en los grandes. Hacer un buen US Open puede representar cerrar el año en lugares nobles, asegurando un otoño de cuadros más livianos y un estreno más sosegado en 2014. Eso, para una mujer que vive en un pañuelo donde la diferencia entre ser top10 o top20 está en apenas, y nada menos que, 1.000 puntos, es una oportunidad.

“¡Es un Grand Slam que se disfruta mucho por el ambiente del público! Los americanos disfrutan mucho con el deporte y les gusta mucho el show, en determinados momentos del partido te apoyan y te animan mucho a seguir luchando y disfrutando del partido”.

“Un Grand Slam siempre es un torneo especial” afirma una tenista que ha firmado segunda semana en los cuatro grandes, circunstancia nunca vista en el tenis español desde los tiempos de Conchita y Arantxa. “La ciudad de Nueva York lo hace aún más bonito, Manhattan es increíble y es muy acogedor a mí me encanta el poder desconectar por sus calles una vez que terminas la jornada. Te da esa desconexión que otras ciudades no tienen y eso para mí es muy positivo”.

Hablar de Carla Suárez es hablar de la única tenista española que ha logrado alcanzar la segunda semana en Nueva York en el siglo XXI. Nadie, al margen de la canaria, ha logrado poner las zapatillas más allá del ecuador de la prueba. Colocarse entre las 16 mejores implica ir más lejos de lo que corresponde a su ranking. Suárez lo ha hecho anteriormente. Unida a un patrón de juego más directo, el camino está marcado.

El haber podido llegar a la segunda semana aquí me ayuda a confiar más en mí, saber que aquí puedo jugar bien y desarrollar un buen tenis, espero poder disfrutar este 2013 del US Open.

La verdad es que lo importante para mí es seguir integrando la agresividad y la intensidad en mi juego durante todos los partidos posibles. Es cierto que debo ir variando esa agresividad e intensidad jugando más cerca de la línea de fondo con el hecho de variar alturas, ángulos y velocidades, pero la pista rápida me está ayudando mucho a poder integrar ese estilo nuevo cada vez más en mi juego.

Por primera vez en su carrera, Carla goza estatus de cabeza de serie en Nueva York. Es una consecuencia del crecimiento experimentado como deportista. Ser preclasificada en el último major del curso implica ser capaz de mantener una posición potente en el noveno mes de competición Una muesca de consistencia en el rendimiento.

“Ser cabeza de serie en un Grand Slam tiene algo muy positivo, y es el poder evitarte a las 32 mejores jugadoras del mundo de ese momento hasta la tercera ronda. El estar o ser top 20 no te regala ningún punto y mucho menos ningún partido, pero es algo que te recuerda que las cosas se están haciendo bien y que para seguir creciendo hay que seguir, nunca frenarse en querer seguir mejorando”.


Lourdes Domínguez, segunda de a bordo en el contingente español, es una de las tenistas más veteranas del top100. Una mujer que camina sobre la treintena pero que mantiene la ilusión de una juvenil. Si los siete partidos de un Grand Slam representan la tenacidad hecha competición, es un valor adherido a la piel de la gallega.

"Este US Open y como todos los que he jugado será especial, cada vez que voy a saltar a una pista en un Grand Slam es mágico... De pequeña soñaba tantas veces en poder estar jugando aquí algún día... ¡¡Y he cumplido ese sueño!! ¡¡¡Qué fuerte!!! Me siento una privilegiada, así que intentare disfrutarlo al máximo, jugar con ganas, ilusión y motivadísima".

La pontevedresa, que abrazó el profesionalismo hace 17 temporadas, guarda en las piernas un tesón notable. Cortada por un patrón físico y un arquetipo de juego poco acorde al tiempo actual, lucha por sobrevivir en un entorno adverso. La acumulación de experiencias es enorme. El objetivo, seguir gozando la oportunidad de competir en La Gran Manzana.

“Es cierto que cada año que pasa se va haciendo más especial y mágico, no sé cuántos US Open más voy a jugar ya que estoy llegando al final de mi carrera, aunque espero que me queden unos cuantos más, Porque de momento ¡no quiero dejar de jugar al tenis!

"Es donde más partidos he ganado en pista rápida de un Grand Slam" afirma, he disfrutado muchísimo sobre estas pistas y espero hacerlo también este año".

"Me encanta Nueva York, eso me hace sentir bien aquí, cada año que vengo voy descubriendo más la ciudad y siempre hay cosas nuevas que te sorprenden... Me encanta perderme por Central Park con música y un libro bajo el brazo alguna tarde para desconectar, tener un poco de tiempo para mí. Observar el ritmo de vida, la cultura y la gente que vive o va de paso... Llenarme por dentro de cosas para enriquecerme como persona".

"Me gusta el US Open, me gusta Nueva York, me gusta el tenis, me gusta competir... ¡Tengo muchísimas ganas de salir a jugar el lunes!". Domínguez tendrá delante un pulso durísimo. La británica Robson, uno de los valores emergentes de la disciplina y la gran revelación de la edición de 2012. Mayor experiencia en la española, una muñeca derecha maltrecha de Laura y esa presión de reválida que encarará la británica, serán aspectos que rodearán el pulso.

Tercera en discordia en el contingente español, la ilicitana Silvia Soler representa el eslabón intermedio nacional entre las jóvenes que apuntan alto y las más veteranas que caminan con la experiencia de los años. Una mujer a la que España debe buena parte del mérito de haber recuperado un sitio en el Grupo Mundial de Copa Federación. Tiene Silvia en Nueva York su Slam más eficiente. Las dos veces que compitió quedó apenas a un paso de alcanzar la segunda semana.

“El US Open 2013 representa dar un paso más en mi evolución como jugadora, seguir creciendo y mejorando como intento en cada torneo, pero con el sabor especial que siempre tiene Nueva York para mí. Es un torneo que siempre afronto con mucha ilusión, Nueva York es una de mis ciudades favoritas, fue el primer Grand Slam que jugué en mi carrera y los resultados han acompañado en las últimas ediciones. Más allá de los resultados, siempre me he encontrado muy bien jugando en Flushing Meadows, así que espero que esta edición no sea una excepción y pueda dar mi mejor tenis”.

Soler tendrá un privilegio mayúsculo en La Gran Manzana. Quitar el precinto al estadio Arthur Ashe. Jugará el primer partido de la edición de 2013 en la pista más grande del mundo. Eso, claro, tiene un precio a pagar. Tener delante a la cuarta jugadora del mundo, la polaca Agnieszka Radwanska.

“Es una de las jugadoras más completas e inteligentes del circuito. Será un partido muy duro en el que tendré que jugar mi mejor tenis, con muy poco margen de error. Pero como he dicho anteriormente, debo centrarme en mí y en mi evolución como jugadora. Si consigo ser muy agresiva y poner en práctica todo lo que estoy entrenando, estaré contenta independientemente del resultado. Cada día es una historia diferente, ¡quizá sea mi día!”

Voluntad de crecer, pero mentalidad en el día a día. “El resto del cuadro no lo he visto... Por lo que no puedo decir más”.

Beatriz García Vidagany cedió en la fase de clasificación, pero es una de las narrativas nacionales a tener en cuenta de este US Open. Su camino neoyorquino terminó días atrás, pero puede ser la base sobre la que sostener presencias futuras. Ha sido su primer Grand Slam en un año de remar a contracorriente. De recuperar estatus que un día tuvo. Una mujer que con 22 años metió su nombre entre las 150 mejores raquetas del mundo pero a quien las lesiones cortaron el progreso, tirándole más allá del peldaño 400. No obstante, de todo se aprende.

Beatriz, que se patea torneos de calibre modesto para construir su regreso, pudo acudir in extremis a Nueva York. Mientras competía en un ITF de Rumanía, la valenciana lo hacía con un ojo puesto en las listas del US Open. Nombre arriba, nombre abajo, pendiente de bajas de última hora. Y así fue. De remar en barro a poder nadar en aguas cristalinas. En la vida puedes sentarte, dejar pasar el tiempo ante los ojos y no hacer nada. O puedes tratar de avanzar teniendo presente una circunstancia: estar dispuesto a caminar supone asumir el riesgo de dar algún tropiezo. No es más fuerte quien más duro pega, sino aquél que es capaz de encajar más golpes. Cosida a lesiones, la carrera de Beatriz no está siendo sencilla. Una mujer que, sin haber cumplido 25 años, cuenta a pares sus visitas al quirófano (especialmente con problemas en su rodilla izquierda). Ahora, al poder volver a un major, contempla su avance con los ojos del que valora lo sufrido.

“El hecho de entrar en un Grand Slam siempre es muy gratificante. Pero éste quizás haya sido uno de los más significantes y a la vez inesperado de mi carrera” cuenta una mujer que repasaba con ansia las listas neoyorquinas al tiempo que tenía competición entre las manos. “Entré 4 días antes de que empezara y obviamente las ganas de llegar y jugar son casi incontrolables”.

“No fue como yo esperaba, ya que me encuentro muy bien tanto física como tenísticamente" cuenta una Beatriz que en el último mes ha pegado un salto tremendo en las listas (288 > 213), alcanzando lugares que no veía desde antes de sus visitas a la sala de operaciones. "Pero teniendo en cuenta que llegué dos días antes, que llevaba meses sin jugar en pista rápida y que la rival jugó uno de sus mejores tenis, poco más pude hacer”.

"Aun así, verme jugando una vez más un Grand Slam, después de la cantidad de lesiones que he tenido, me da más fuerza y ganas para seguir luchando por mi objetivo".

"El US Open es uno de mis torneos favoritos. En Nueva York es más especial. Todo lo que te rodea es increíble y eso provoca que te encuentres como en una burbuja (por lo menos en mi caso). Sientes que la gente vive y ama el tenis. Y eso significa que entienden lo que haces y a lo que te dedicas... Creo que no todo el mundo es consciente de ello y por lo tanto, eso le da un plus a este torneo".

"Espero que este "regalo" de última hora me sirva para poder verme entre las buenas y terminar un buen año. ¡Para que el próximo pueda serlo mejor!" cierra con entusiasmo la valenciana.

En total, serán siete las mujeres que representan a España en el cuadro individual del US Open 2013, uno de los contingentes más numerosos de los últimos años. Estará también Anabel Medina, compitiendo en su cuadragésimo (!) Grand Slam consecutivo, algo con difícil par en el circuito. Lara Arruabarrena y Tita Torró, como exponentes punteras de una nueva generación que va cobrando valiosa experiencia en forma de presencias en grandes torneos o Estrella Cabeza, quien a sus 25 años compite en su segundo cuadro final de Grand Slam -debut en main draw de Nueva York- demostrando que la oportunidad suele llegarle a quien confía en si mismo y sabe esperar su momento.

Ilusiones variadas en La Gran Manzana.

Pulsos femeninos de primera ronda con representación española

Carla Suárez v Lauren Davis (USA)

Lourdes Domínguez v [30]Laura Robson (GBR)

Silvia Soler v [3]Agnieszka Radwanska (POL)

Lara Arruabarrena v [23]Jamie Hampton (USA)

Tita Torró v Marina Erakovic (NZL)

Anabel Medina v Kristina Mladenovic (FRA)

Estrella Cabeza v Ashleigh Barty (AUS)

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