Tenistas Top 10 que nunca ganaron torneos en pista rápida

Cada vez es más difícil llegar a ser Top 10 sin haber ganado nunca un torneo en pista rápida, que es donde se reparten más puntos

Repasamos aquellos Top 10 que consiguieron serlo a pesar de no haber podido conquistar nunca un torneo sobre pista rápida al aire libre a lo largo de su carrera.

Para llegar lejos en el ranking ATP se viene diciendo, y cada vez más, que es importante saber jugar bien en pistas rápidas, que es en estas veloces superficies donde se reparten la mayor parte de puntos en juego para el ranking. Sin embargo, a lo largo de los cuarenta años de historia de la clasificación mundial hemos visto que no es necesario rendir de forma sobresaliente en pistas duras para llegar a ser una de las diez mejores raquetas del mundo.

Un dominio abrumador en canchas lentas o hierba, o el simple hecho de basar la mayor parte del calendario lejos de las “hardcourts” hace que sea posible ser Top 10 sin haber ganado nunca un torneo en pista rápida. Incluso, hay ejemplos de tenistas que lo fueron sin haber llegado nunca a una final sobre este tipo de canchas. Repasamos algunos de ellos:

Coria y Gaudio han llegado siempre muy arriba en tierra batida.

1- Guillermo Coria: quizás el caso más sonado. Campeón de nueve torneos ATP, llegó a ser número 3 del mundo sin haber levantado nunca una copa de campeón en pista rápida al aire libre. Lo máximo que hizo fue ganar en la ya extinta moqueta de Basilea en 2003, aprovechando que su rival David Nalbandian no disputó la final. Su gran especialidad era la tierra y en ella, sacaba los mayores puntos de su clasificación.

2- Gastón Gaudio: en una clasificación repleta de españoles y argentinos exclusivamente, el “Gato” no podía faltar. Ganó un Grand Slam en Roland Garros 2004 y llegó a ser número cinco del mundo, pero en su debe en rápida cabe anotarle unos cuantos datos adversos: nunca pisó la segunda semana de un grande en cemento y nunca alcanzó una final en pista rápida.

3- Albert Costa: otro ganador de Grand Slam que tenía alergia a levantar copas fuera de la tierra batida. El caso de Costa era curioso, pues no era un tenista que jugara nada mal en pista rápida. Más bien al contrario, llegó a unos cuartos de final del Open de Australia en 1997, un año después de haber alcanzado la final de Dubái.

4- Alberto Berasategui: el finalista de Roland Garros 1994 tenía una tremenda derecha que hacía estragos en tierra. Pero su vulnerabilidad al saque en unas superficies que entonces eran mucho más rápidas le hicieron que no alcanzara jamás un lugar en una final de cemento.

5- Mariano Puerta: finalista en Roland Garros 2005, estamos hablando de un Top 10 casual, pues fue precisamente esa actuación la que le encumbró a un tenista que apenas tiene en su palmarés tres títulos ATP y siete finales, todas ellas en polvo de ladrillo.

6- Carlos Costa: el ahora manager de Rafa Nadal era otro de los que sufría lejos de las pistas lentas. Décimo del mundo en mayo de 1992, sus seis títulos y siete finales trasncurrieron siempre bajo la presencia de la tierra batida, donde su consistente juego hacía mucho daño a los rivales.

7- Alberto Mancini: únicamente tres títulos, aunque dos de ellos de enorme calado, Montecarlo y Roma jalonan la carrera de un argentino que llegó a ser número 8 del mundo y a pisar la final del Masters 1000 de Miami, pero que nunca pudo quitarse la espina de ganar en cemento.

8- Félix Mantilla: ganador de diez títulos, uno de los hombres más duros de ganar sobre una cancha de tenis que jamás ha existido nunca ganó en pista rápida y no fue precisamente por falta de oportunidades. Doha, Indianápolis, Long Island, Dubái...le vieron perder en el último partido.

9- Juan Aguilera: llegó a ser número 7 del mundo en 1984 y se llevó cinco títulos ATP en tierra. En pistas rápidas, la cosa cambiaba. Apenas compitió dos veces en el cuadro grande de un Grand Slam sobre pista rápida y por supuesto, nunca ganó un torneo en dicha superficie.

10- Nico Almagro: el caso más reciente de los citados. Tiene aún tiempo de corregir una estadística que le señala 12 títulos ATP en tierra y ninguna final en rápida. Algo sorprendente para un jugador de poderoso saque, y dura pegada, tanto de derecha como de revés, pero que aún sigue teniendo problemas evidentes a la hora de defender, el gran hándicap que quizás le ha impedido saborear las mieles del éxito en rápida.

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