Roger Federer, baja en Montreal

El helvético, tras retomar la tierra batida en busca de ritmo, se ve obligado a renunciar a uno de los colosos de cemento

Roger Federer anunció su baja en el Masters 1000 de Montreal, a disputarse en tre el 5 y el 11 de agosto. Sin llegar a mencionar de manera explícita el motivo oficial de su baja deportiva, los problemas de espalda surgidos durante el periplo de tierra batida en Hamburgo y Gstaad emergen como causa más lógica de su decisión.

Este movimiento, que borra de su calendario una de las grandes citas de cemento previas al US Open, supone un golpe notable en el rodaje sobre la superficie camino del último Grand Slam de la temporada. El suizo, que retomó la tierra batida tras Wimbledon buscando rodaje de cara a la gira norteamericana, contempla cómo los planes trazados de cara al tramo de pistas duras sufre un importante vuelco.


Ni encontró, con dos salidas prematuras en Alemania y Suiza, el tiempo en pista buscado. Ni su periplo entre arcillas supuso, a tenor de otras dos derrotas ante jugadores fuera de los cien primeros, un repunte de confianza tras caer por primera vez en nueve años antes de los cuartos de final en Grand Slam. Esta baja en un gran torneo de cemento castiga aún más ese movimiento.

Federer hizo pública su decisión a través de las redes sociales. "Estoy decepcionado por no poder jugar la próxima semana e Montreal" expresó el suizo a través de un comunicado. "Es un gran torneo con unos aficionados maravillosos. Estoy deseando volver a competir allí en el futuro" indicó en el escueto mensaje.

Problemas de espalda surgidos durante el torneo de Hamburgo, donde llegó a cubrir su cuerpo con un chaleco y la zona posterior del torso con cintas protectoras, lastraron la preparación del torneo de Gstaad. "En los últimos 7-10 días apenas he podido practicar, lo que me impidió realizar una preparación correcta" comentó al ceder en territorio patrio.

Sendas derrotas ante Federico Delbonis y Daniel Brands, sembraron dudas sobre su futuro cercano. El propio suizo, inmediatamente después de ceder en la primera ronda del torneo de Gstaad, colocaba interrogantes sobre su potencial participación en el Masters 1000 canadiense.

"He tenido serios problemas con la espalda. Tuve que tomar algunos antiinflamatorios en Hamburgo debido al dolor. Tendré que realizar un montón de ejercicios para ver cómo evoluciona la zona. Mi principal prioridad es arreglar mi espalda. Me gustaría ser capaz de entrenar al 100%. Tendré que comprobar si la rehabilitación es suficiente para dejarme jugar en Montreal. Si es así, adelante. Si no, entonces necesitaría otra semana".

Roger, que renunció a este mismo evento en la temporada 2012 debido a la cercanía con los Juegos Olímpicos, podría ver cómo se aprieta la carrera por llegar a la Copa de Maestros. Pudiera darse la circunstancia de que, en virtud de terceros resultados, apareciera el próximo lunes como séptimo clasificado del curso. Con un margen estrecho, renunciar a este tipo de eventos pudiera apretar la pelea a finales de temporada.

La siguiente parada en el calendario del suizo sería el Masters 1000 de Cincinnati. Un torneo donde contará con mayor responsabilidad que en Canadá. Si en Montreal causó baja en 2012, en Cincinnati defiende corona. En Ohio se juega de manera directa la permanencia en top5.

También te puede interesar:

Roger Federer: "Mi presencia en Montreal no está asegurada"

Comentarios recientes