Pere Riba: "Recé para volver a ser competitivo"

El catalán, lesionado durante 10 meses, cede en la final de Orbetello tras ganar el título en Todi semanas atrás

Pere Riba (Barcelona, España; 1988) acaba de perder la final del Challenger de Orbetello frente a Volandri. Eso, sin embargo, es una buena noticia. Campeón en Todi semanas atrás, el catalán inició en febrero de este año una terrible ascensión en Viña del Mar después de diez meses en la lona. Esto es lo que ocurre: abrazando su mejor posición en el ránking (65º), Riba se rompe el labrum y decide parar tras el torneo de Casablanca para someterse a una operación en la cadera. Luego, rodeado de incógnitas, inicia una dolorosa recuperación que le lleva de la bicicleta a la piscina. Cuando vuelve a la pista, ya está hundido en en el ránking (636 del mundo). Se lanza entonces a la búsqueda de las sensaciones que le llevaron a las puertas de la élite pasando a competir a la sombra de los focos. El horizonte, no obstante, aparece ahora despejado tras meses de trabajo. Minutos después de perder en Orbetello y antes de viajar a Liberec, donde debutará contra el eslovaco Semjan, Pere atiende a Punto de Break para rememorar su paseo por el infierno.

Pregunta. ¿Por qué el mago?

Respuesta. Es una larga historia, la verdad. Me lo puso Joaquín Monso, un entrenador de la Federación Catalana con el que viajaba a menudo cuando pasé mi primera previa en el circuito ATP en el torneo de Umag a los 18 años. Todo empezó por una tontería y desde entonces todos mis compañeros de entrenos me llaman así.

P. ¿Qué es lo más parecido a la magia que has visto en tenis?

R. El ambiente que se crea en una Copa Davis. El tenis es un deporte individual, pero cuando se juega esta competición es todo diferente, totalmente distinto. Jugar por tu país es lo máximo.

P. ¿La magia sale del físico o de la mente?

R. Van relacionados. Ayuda mucho estar bien de cuerpo para estar bien de mente. Cuando tienes lesiones que no te dejan competir y entrenar como deberías, automáticamente el nivel mental baja. Igualmente, si has trabajado duro y continuado tienes un plus mental para afrontar los partidos complicados.

P. Labrum. ¿Qué es lo primero que sientes cuando escuchas esa palabra?

R. (resopla) El peor momento de mi carrera tenística. No me lo digas muchas veces...

P. ¿Lo peor de una lesión en la cadera?

R. Lo peor de todo es que no te da opción a jugar con el dolor. Cuando te rompes el labrum, como me ocurrió, notas que ya no puedes desplazarte con soltura y un fuerte dolor cuando intentas hacer cambios de ritmo y dirección.

P. Se trata de una lesión padecida por Kuerten, Nalbandian o Raonic entre otros. ¿Quizás motivada por la evolución que ha sufrido la forma de jugar durante los últimos años?

R. Cada se vez se están viendo más casos de cadera debido a que se juega a una velocidad más rápida y los apoyos son más bruscos. Eso hace que las articulaciones y los huesos sufran más.

P. ¿Qué pensamiento recorre tu mente cuando ya estás en la camilla camino del quirófano?

R. Sinceramente, cuando iba a entrar al quirófano me pasaron un millón de cosas por la cabeza, pero hay algo que recuerdo como si fuera ayer: yo no soy practicante, ni creo mucho, pero me acuerdo que me puse a rezar internamente durante un largo rato para que todo fuera bien y pudiera volver a jugar a tenis competitivamente. Era lo único que deseaba.

P. Una operación de esa gravedad es una zanja de dudas en la carrera de un profesional.

R. Sí. No voy a engañar a nadie: más de una vez, incluso justo después de operarmen, tenía dudas de si podría volver a jugar.

P. ¿Te arrepientes de no haber tomado la decisión de operararte antes pensando en mantener la posición que tenías por entonces en el ránking

R. ¡Es que no me dolía nada! Fue de la noche a la mañana. Me noté un fuerte dolor, acudí a hacerme las pruebas y me salío que me había roto el hueso. Cuando Ángel Ruiz Cotorro me lo dijo, me quedé en blanco. Por eso no me puedo arrepentir, porque salió inesperadamente.

P. ¿Te paras a pensar dónde podrías estar ahora sin esa lesión de cadera?

R. Alguna vez sí que me he parado a pensarlo. Estaba con mi mejor ránking [65 mundial] después de perder en la segunda ronda del Abierto de Australia con Melzer. Hasta Casablanca no defendía puntos y venía toda la gira de tierra batida en Sudamérica. Tenía tiempo hasta abril para mejorar bastante haciendo las cosas normal. Ahí tuve un contratiempo, me tuvieron que operar de dos hernias inguinales y pasé dos meses y medio parado. Terminé el año 72 del mundo, pero con mal sabor de boca porque estuve cuatro meses sin competir por esas operaciones y algún que otro problema físico. Después, me puse a entrenar, a hacer las cosas genial, y en Australia me noté el dolor en la cadera. Ahí empezó todo mi calvario. He tenido mala suerte con las lesiones, pero he vuelto para intentar mejorar en todos los aspectos y así no tener que volver a pensar en la lesión de cadera ni en ninguna otra más.

P. ¿Cuánto duele la recuperación iniciada días después de la operación?

R. ¡Cotorro me hizo subir a una bicicleta estática el día después de operarme! Forma parte de la recuperación. Ese día lloré de dolor, parecía que se me iba a salir la pierna. Tuve muchísimo dolor al principio, sobre todo cuando me quitaron los calmantes, pero poco a poco me iba encontrando mejor. Tengo que agradecerle a Ángel muchísimo ya que estuvo y está muy pendiente de todo lo que hago.

P. Pasas más de tres meses en la piscina...

R. Y fui muy metódico. No me salté ni un día, de lunes a sábado. También debo agradecer mucho a Sergi Valldaura, mi preparador físico, porque me dedicó mucho tiempo y cuidado. Hacíamos cinco o seis horas diarias en el centro Accura Gavá Mar. Las sensaciones que tenía al principio eran malas. Dolor y... ¡mucho miedo! Pero cada día iba cogiendo más confianza. Luego, cuando llevaba meses haciendo lo mismo, fue duro porque a mí lo que me encanta es competir. Iba a entrenar y hasta ocho meses después no iriía a competir.

P. ¿Piensas en abandonar?

R. ¡Eso jamás! Tenía fe, aunque es obvio que también alguna duda. Confiaba en que todo iría bien si hacía todo perfecto.

P. ¿Y en que no volver a pisar una gran pista era una posibilidad?

R. No. Si volvía era para jugar competitivamente. Nunca he tenido en mente jugar por jugar. El tenis me encanta, pero ya tengo otras aficiones.

P. ¿Cómo es el después? El primer día que tocas una raqueta tras tanto sin hacerlo.

R. Como un niño pequeño con un juguete nuevo. Lo cogí con unas ganas...

P. Aunque tengas el beneplácito médico, ¿estás preparado para competir despues de todo ese tiempo?

R. Sí. De hecho, llevo compitiendo cuatro meses de forma seguida y no me está yendo nada mal, ya empecé desde abajo del todo. Es cierto que todavía puedo mejorar mucho más físicamente. Creo que en 2014 estaré mejor que nunca.

P. ¿El ránking protegido es suficiente para ayudar a los jugadores lesionados de gravedad?

R. Bueno... lógicamente es una ayuda, pero está poco protegido el jugador. Pasas mucho tiempo sin competir y nueve torneos [en los que se puede participar usando el ránking protegido] pasan muy rápido. Es muy difícil volver a estar con el mismo ránking disputando sólo nueve torneos. Eso sólo lo hace Nadal, que es especialista en romper todo tipo de marcas (risas).

P. Ganas el Challenger de Todi semanas antes de llegar a la final aquí en Orbetello. ¿A qué sabe la victoria tras cruzar el infierno?

R. Es el torneo que más ilusión me ha hecho en mi vida. ¡Una satisfacción personal increíble! Se lo dediqué a mi familia porque fueron las primeras personas que me vinieron a la cabeza. Me cuidaron de una forma increíble cuando más lo necesitaba.

P. ¿Cúal es el objetivo inmediato?

R. Mejorar en todos los aspectos para intentar acabar lo más alto en el ránking.

P. ¿Y futuro?

R. Estar entre los cincuenta mejores y jugar la Copa Davis.

P. ¿Qué te enseñaron Arrese y de Miguel?

R. ¡Con Arrese estuve doce años! Me ha enseñado un 90% del jugador que soy. Él me decía que sólo me preocupara de dar el 100% en cada cosa que hiciera. Me enseñó la base del esfuerzo, sacrificio y constancia. Le debo mucho a Jordi, es como un segundo padre. Con David [de Miguel] estuve tres años, los dos primeros de forma conjunta con Arrese. David me enseñó mucho también. Es un grandísimo entrenador que ha estado con grandes jugadores. Tengo muy buena relación con él, hablamos a menudo para echarnos unas risas.

P. ¿Roig?

R. Tuve mala suerte porque coincidió la operación con el momento de empezar a trabajar juntos. No lo pude aprovechar y me hubiera gustado porque sabe mucho de tenis.

P. ¿Y ahora Portas?

R. A Albert ya lo conocía. Yo empezaba y él estaba terminando su carrera. Ha tenido mucha paciencia conmigo, sobre todo al principio. Ha vivido mis momentos más duros junto con Sergi Valldaura. Me aporta tranquilidad y me enfoca muy bien los partidos, la forma de jugarlos. A veces voy muy a saco, sin pensar demasiado. Pero llevo poco tiempo con él para poder hacer una buena crítica (risas).

P. Troicki ha sido apartado 18 meses de las pistas por no entregar una muestra sanguínea. Parece que Cilic también lo será con tres por un positivo de glucosa encontrado en un análisis de orina. ¿Hay dopaje en tenis?

R. Bueno... que hay es evidente porque no saldrían estas noticias si no fuese así. Aunque pienso ue el tenis es un deporte muy limpio. Durante el año los jugadores nos sometemos a muchísimos controles.

P. ¿La forma de llevar a cabo los controles antipoding son excesivas? Hay quien dice que os hacen sentir como a criminales.

R. Todo es mejorable, pero esa exigencia mostrada en los controles hace que el tenis esté tan limpio.

P. ¿Ganar la Copa Davis en categoría junior te hizo pensar demasiado?

R. Fueron momentos muy bonitos que guardo como un gran reuerdo. Cuando eres joven y ganas estas competiciones no puedes evitar que empiece a sacar comparaciones. Has de tener las cosas claras y saber que si te despistas te puedes quedar por el camino porque todo el mundo aprieta.

P. ¿Hay hueco en el equipo de Copa Davis?

R. Actualmente, no hay ninguna opcion, pero voy a trabajar para que pueda haberla algún día. Es uno de mis objetivos.

P. Nadal dijo que siempre había considerado Cataluña parte de España y que se le haría muy raro tener que jugar una Copa Davis contra alguno de sus compañeros.

R. Soy de los que no les gusta mezclar política con deporte. Lo que sí puedo decir es que me encantaría jugar la Copa Davis.

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