El mérito de Robredo en Umag

El gerundense, hundido un año atrás, logra el segundo título de la temporada y se coloca al borde del top20

Tommy Robredo consiguió en Umag el duodécimo torneo de su carrera, segundo de la temporada, al derrotar a Fabio Fognini (6-0 6-3) sobre la arcilla croata. Una actuación que pone final a su periplo estival de tierra batida y llevará lanzado al catalán a la gira norteamericana de cemento.

Termina a lo grande Robredo reduciendo a la mínima expresión al italiano Fognini. Con una demostración clásica de solidez, apenas deja en tres juegos a un tipo que pelea por ganar un tercer título consecutivo. No se agosta Tommy ante el pasado reciente de su rival. No encontrará concesiones Fabio en un Robredo curtido en mil peleas. Da igual que el italiano sea el hombre de moda en el circuito. Que tenga adrenalina saliendo por los poros. El catalán le recuerda que las piernas tienen un límite a base de regularidad sobre la arena. Si Fabio está cansado, delante tiene a un tipo sin memoria.

Es Tommy un ejemplo de superación, un apologeta de la resistencia ante el viento en contra. El decimotercer jugador capaz de ganar un torneo en 2013 pasada la treintena, por partida doble en su caso, reconstruye su camino con paso firme. Un hombre que ve cómo la carrera se le desmorona en la cara con una lesión en la pierna izquierda que lo manda al puesto 470, en mitad del desierto. A él, que ha sido top5 y llevaba entre los 50 primeros más de una década, el cuerpo le dice basta y lo envía a las catacumbas. El paso por quirófano no perdona y le coloca con un ranking que le manda de vuelta a los torneos modestos. Lejos de rabietas o malos gestos, entereza profesional.

Decide coger la situación por los cuernos y subir a pulmón. No quiso invitaciones en su día, prefiriendo comenzar desde el barro de los Challenger para escalar más suavemente la montaña. Ganó el primer torneo a su regreso. Y también el segundo. Significativo mérito y muestra del carácter obrero que guarda en su interior. Sin prisas pero volviendo en serio, confiando en volver a por todas. “No vuelvo para jugar Challengers” le confesó a la revista Tenis World a mediados de 2012. Tenía entre los ojos el retorno a la élite. No era un farol. Quien no cree en lo que hace, dicen, no suele conseguirlo. Tommy veía la meta desde una salida apenas tomada.

Así, rema a contracorriente Robredo. Alternando Challenger con eventos del World Tour, al cierre de 2012 pasa de estar al borde del top500 a situarse en los márgenes del top100. Es un espíritu imperecedero. En 2013 sigue pisando el pedal. Así, por ejemplo, hará historia en Roland Garros. Un año atrás se ataba los cordones en discretos Challengers. Doce meses más tarde se mete entre los ocho mejores de Roland Garros. En los cuartos de final de un Grand Slam. No sólo eso, lo hace de manera heroica. Levantando a la grada francesa y llorando tras cada tortura ganada. Sobrevive hasta a tres partidos consecutivos con dos mangas de desventaja. Desde que el tenis es una actividad de profesionales, en los 45 años de Era Abierta, nadie había logrado eso. Jamás.

Afronta Tommy la vida profesional con los ojos del que lo ha visto todo en peligro, valorando los esfuerzos desde el punto de vista de un veterano de guerra arañado a cicatrices. “Ya he borrado eso de mi mente" afirma Robredo sobre las visitas al quirófano para reparar los adductores que lo empujan durante meses a la cuneta. "Obviamente fue una experiencia que tuve que superar, y en la vida todas las experiencias son buenas. Creo que aprendes mucho más de las experiencias negativas que de las positivas. De manera que de ésta aprendí muchísimo, y ahora estoy disfrutando mucho más cada vez que gano un partido” se repite el tercer hombre en activo con más coronas sobre polvo de ladrillo.

Así se plantea la figura del catalán como el hombre renacido del curso. El Comeback Player of the Year designado cada temporada por ATP para rendir pleitesía a aquellos hombres capaces de renacer de sus cenizas. En el caso del gerundense, cosido a lesiones, el crematorio tomaba temperatura hace apenas un puñado de meses. Es difícil no pensar en Nadal para ese reconocimiento, número 1 en la Race del curso tras siete meses de parón. Es complicado, también, no incluir a Tommy en el racimo de candidatos.

Caminando sobre la treintena, habiendo dejado probablemente tras de sí los mejores años de su carrera deportiva y quedando anudado a las sombras a causa de lamentos físicos, lo fácil hubiera sido tomar la tesitura como punto final. No obstante, se ajusta las muñequeras, se coloca las gafas y a sudar. Una dedicación deportiva que le hará brillar muy alto el próximo lunes en el escalafón masculino. Podía estar mirando al circuito desde la tranquilidad del retirado. Al abrir la semana, sin embargo, verá sus esfuerzos muy cercanos al top20, entre los 20 mejores del año, con dos títulos en la temporada 2013 (Casablanca, Umag) y el reconocimiento de todos.

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