Así llegan las estrellas de la WTA a la pista dura norteamericana

Repasamos los principales nombres femeninos de cara a la inminente gira de cemento

Tras la disputa del corazón de la temporada, con el Abierto de Francia y Wimbledon como cimas del recorrido, el circuito femenino (también el masculino, claro) vuelve su mirada hacia el continente norteamericano. El de las grandes pistas centrales y el superespectáculo; el de las emocionantes sesiones nocturnas; el de las pistas de cemento y húmedo calor.

Tras un parón levemente atenuado por ciertos torneos como Bastad o Bad Gastein, que rescatan la tierra batida del olvido por un par de semanas, este es el estado en que llegan las estrellas del circuito femenino a la emocionante temporada de pista dura norteamericana, cuyos 'highlights' son Cincinnati, Montreal, y la guinda, el US Open, pero que también incluye Stanford, Carslbad, New Haven...

Serena Williams: tras sufrir el que prácticamente se ha catalogado como el 'shock' del año ante Lisicki en la Centre Court de Wimbledon en octavos, Serena ha decidido saborear de nuevo la tierra antes de volver a su territorio natal. La arcilla sueca de Bastad fue una parada sorpresiva en su calendario, y ello le llevará a perderse casi con total seguridad la defensa de Stanford, donde de momento no está inscrita. Sin nada confirmado, se prevé que su ruta se detenga en Montreal y Cincinnati, como es habitual. Pese al traspiés londinense, Serena llegará a Nueva York pase lo que pase como indiscutible favorita (un partido no le va a costar tal estatus, de momento), salvo lesión o una desastrosa gira en pista dura (improbable lo segundo, nunca descartado lo primero), pero ya sin ese aura de invencible que le acompañaba al inicio de Wimbledon, donde reinaba la sensación de que era imposible verla derrotada. No olvidemos que pese a todo, la americana solo ha ganado uno de los tres Grand Slam disputados esta temporada. Serena es favorita; favoritísima mejor dicho, pero ahora al menos existe una mínima duda. Una mínima esperanza para sus rivales.

Maria Sharapova: tampoco entraba en los planes de la siberiana esa madrugadora derrota ante Larcher de Brito en Londres en segunda ronda. Sea por lo que sea, lo cierto es que Maria cruza el Atlántico con nuevo 'coach' en el box, un tal Jimmy Connors. Pese a los motivos oficiales, sorprende el divorcio con el sueco Hogstedt, con quien recuperó la regularidad, el número 1, y completó el Career Grand Slam. La rusa será de nuevo candidata a todo, y sin puntos que defender hasta la disputa de Nueva York, puede encontrar un colchón interesante para abrigar bien su segunda plaza en el ránking, que puede pasar frío si Azarenka rinde bien en su superficie fetiche. Casi nadie duda que Masha es inferior en cemento a Serena y Vika, pero descartar a la rusa para el trono neoyorkino es muy arriesgado, y la nueva colaboración con Connors podría aportarle aire fresco... y ese anhelado plan B al que agarrarse si las cosas no salen bien.

Victoria Azarenka: la bielorrusa ha sido, muy injustamente, la gran olvidada de este 2013. Parece que se ha obviado que ganó el Open de Australia o que venció a Serena en Doha. Cierto es que poco más ha hecho, pero es que las lesiones tampoco le han dejado. Vika ha dibujado una trayectoria intermitente esta temporada, que la llevó a renunciar Miami o retirarse en Indian Wells, Brisbane y Wimbledon (ha disputado 8 torneos en lo que va de año). Los medios proclamaron que la WTA era una batalla de dos entre Williams y Sharapova, pero lo cierto es que de las dos europeas, la única que inquieta algo a Serena es Azarenka, la misma que tiene en 'hard' su mejor superficie, y la misma (y la única) que ha alcanzado las últimas tres finales de Grand Slam en esta superficie, ganando dos de ellas en suelo 'aussie'. Si Victoria está libre de lesiones, es la gran alternativa a Williams en Nueva York. Y alternativa seria.

Agnieszka Radwanska: la polaca es, cada vez más, una incógnita. Tras desperdiciar la oportunidad de su vida para coronarse en un Grand Slam, y mostrar su imagen más antipática ante su rival, da la impresión de que algo ha cambiado en Aga. Tras una desastrosa gira de tierra previa a París, llegó a cuartos en la Chatrier, y en Wimbledon ha cumplido con unas semifinales que saben a poquísimo, visto lo abierto del cuadro. En Nueva York, me temo que, o se produce un nuevo descalabro del Top 3, o no habrá un primer entorchado grande para ella. En 2012, Li Na le propinó sendas palizas en Canadá y Cincinnati, antes de caer en octavos del US Open ante una Vinci inspirada. No nos engañemos, la polaca no tiene a día de hoy capacidad para vencer a ninguna tenista del top-3, y si el cuadro avanza según lo previsto, Aggie puede dar gracias de llegar a semifinales.

Li Na: la china del 'todo o nada' vuelve al territorio de su resurgir. Ese renacer se transformará ahora en puntos a defender, en concreto los de la final en Canadá y el título en Ohio. La asiática puede perfectamente caer en ambos a las primeras de cambio y ganar el US Open, o ganar ambos y ceder antes de la segunda semana en Nueva York, pero todo parece indicar que su trayectoria en el país de los sueños será más lineal y no tan abrupta. Salvo tropiezos justificables como el de Mattek-Sands en París (Li no hizo en realidad un mal partido), la de Wuhan se ha acostumbrado a cumplir con su ránking y aportar alguna que otra alegría (Australia) inesperada. Si está por repetirse la hazaña de Melbourne en Nueva York nadie lo sabe. Todo depende de ella y de su raqueta. Eso sí, aunque es probable que dé alguna sorpresa, pero llevarse el título se antoja tarea complicada.

Aunque tras lo visto en SW19, es una osadía volver la espalda a lo que ocurre fuera del top 5 (y del top 15, para el caso), sería muy extraño que la ganadora del US Open se encuentre nuevamente fuera del grupo anterior, pero analizaremos brevemente las posibilidades de otro grupo de tenistas que puede alzar la voz en la ciudad de los rascacielos:Marion Bartoli: tras conquistar, pase lo que pase, la cima de su carrera, es muy difícil que Bartoli consiga otro Grand Slam en esta misma temporada. Sin desmerecer en absoluto el increíble mérito de Marion, es muy difícil que se dé otra situación como la de Wimbledon 2013, y para conseguir coronarse de nuevo habría de vencer a jugadoras mejor posicionadas en el ránking. Me inclino más bien por una derrota de resaca en las primeras rondas.

Sara Errani: por muy notable que esté siendo la temporada de la transalpina, no hay que olvidar que ha cedido en la primera ronda de dos de los tres grandes disputados, y ademas en dos sets. Tiene que defender los 900 puntos de las semifinales del año pasado, lo cual se antoja complicado. Los cuartos serán su techo, si no se encuentra con una gran sacadora o 'big hitter' por el camino que desvele sus carencias en superficies veloces.

Sabine Lisicki: la reciente finalista en Londres tiene en la pista dura al aire libre posiblemente su peor superficie, como acredita su primera ronda en Nueva York el pasado año. Aunque evitará tal descalabro, será difícil verla en la segunda semana.Petra Kvitova: la checa es un 'quiero y no puedo' constante a la que se le agota el tiempo poco a poco. Dos años han pasado ya de su coronación en Wimbledon, y los síntomas no son buenos. Un tropiezo en Canadá y Cincinnati la pueden llevar a llegar al US Open fuera del top 10.

Angelique Kerber: otrora estandarte de la solidez, la alemana está siendo quizás la gran decepción de la temporada. De ser elegida como alternativa al tridente de oro, lucha ahora por no caer del top 10, pero actuaciones como la de Wimbledon no ayudan. Nueva York es su última bala en la recámara; una nueva decepción será una herida difícil de sanar. Estambul se tambalea en su calendario.

Por lo demás, encontramos casos como el de Wozniacki, que poco peor lo puede hacer ya en un Grand Slam; Kirilenko, quien después de alcanzar el top 10 se desvaneció de él tras ser arrasada por el huracán Robson; una Jankovic que podría ser la sorpresa positiva, o su compatriota Ana Ivanovic, quien después de romper su aparentemente indisoluble unión con Nigel Sears, se enfrenta a una posible salida del top 20 si no responde a las expectativas en Nueva York. Arranca así una gira sobre cemento en el continente de las esperanzas, con luces y sombras, posibles sorpresas, y sobre todo, mucho tenis. Lo esperamos con impaciencia, no se lo pierdan.

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