Los planes de regreso de Rafa Nadal

El Masters 1000 de Montreal, entre el 5 y el 11 de agosto, es hoy día el escenario marcado para volver a competición

Rafael Nadal tiene planificado a día de hoy reaparecer en el Masters 1000 de Montreal, según confirmaron a Punto de Break fuente del equipo del tenista balear. Eliminado en la primera ronda de Wimbledon y protagonista de imágenes donde se veía su rodilla izquierda poblada de kinesiotape en sus vacaciones veraniegas, las preguntas han venido surgiendo sobre el estado de la articulación. Han surgido rumores sobre una posible vuelta a la arcilla y la llegada del cemento supone nuevas interrogantes en torno al balear. Con informaciones de primera mano, abordamos los planes del mallorquín para las próximas semanas.

Tras una gira de tierra batida europea saturada de actividad, alcanzando la final en cada evento competido (Montecarlo, Barcelona, Madrid, Roma, Roland Garros) con 27 partidos disputados en apenas 53 días, los galenos recomendaron al mallorquín dar un respiro a las articulaciones antes de acudir a Wimbledon. Tal consejo médico generó una circunstancia: Nadal acudiría al Grand Slam de hierba sin competir en un evento preliminar sobre césped por primera vez desde la temporada 2003.

Su derrota en primera ronda de Wimbledon, en tres parciales a manos del belga Steve Darcis -#135 ATP por aquel entonces-, volvió a levantar comentarios acerca de un posible período de baja prolongado como el experimentado el pasado año, motivado por una rotura parcial del ligamento rotuliano de la rodilla izquierda y una hoffitis en la misma articulación, tras su prematura caída en el Grand Slam londinense. El propio balear fue el primero en indicar la no pertinencia de la comparación entre ambos episodios.

Inmediatamente después de caer eliminado en Londres, el balear acudió a consulta en Barcelona para revisar sus articulaciones. Fuentes médicas indicaron no haber encontrado un agravamiento significativo en la rodilla izquierda del mallorquín, cuyo estado describieron como ‘prácticamente idéntico’ al presente en el momento de la conquista de Roland Garros. El mallorquín apuntó a cierta ‘inseguridad’ para manejarse en hierba, especialmente exigente para con las flexiones articulares en el tren inferior, fruto del escaso margen de adaptación experimentado.

Tal escenario generó un nuevo debate: la posibilidad de que el mallorquín incrementase en su calendario la cantidad de eventos sobre tierra batida, la superficie más benévola para con la articulación. Una circunstancia ya experimentada al comienzo de la temporada al incluir en su hoja de ruta el periplo sudamericano, una fase del curso no palpada por Rafael desde la campaña 2005. Intercalar arcilla entre Wimbledon y la gira de cemento es algo no protagonizado por el balear desde el curso 2007.

Roger Federer anunció su decisión de volver al polvo de ladrillo para buscar ritmo en los torneo de Hamburgo y Gstaad, algo inédito desde que Roger es referencia en el deporte. Una circunstancia, sin guardar relación alguna, que alimentó las preguntas en torno a si los futuros pasos del mallorquín también pasarían por un retorno a la arcilla.

Días atrás, en concreto el día 27 de junio, el rotativo austriaco Tiroler Tageszeitung abría su sección deportiva con una pieza donde indicaba la participación del mallorquín en el ATP 250 de Kitzbühel, un evento jamás disputado por Nadal y situado la semana inmediatamente anterior a la apertura de la gira norteamericana de cemento.

Consultada por este portal la organización del torneo austriaco, que tendrá lugar entre el 28 de julio y el 3 de agosto, ha denegado la veracidad de esas informaciones indicando que, por el momento, no tienen constancia de que el mallorquín tenga entre sus planes acudir al ATP 250.

Asimismo fuentes del equipo del balear contactadas por Punto de Break fueron igualmente claras al indicar los pasos que, a día de hoy, tiene planificados tomar el mallorquín en esta segunda mitad de temporada. “El calendario de Rafa por el momento es el de siempre. Con Montreal y Cincinnati antes del US Open”. De esta manera, las intenciones actuales del número 4 del mundo pasarían por mantenerse alejado de la competición hasta la llegada de las grandes citas de cemento del verano norteamericano.

De seguir la hoja de ruta anteriormente indicada, Rafael reaparecería en el circuito en el Masters 1000 de Canadá, a competir entre el 5 y el 11 de agosto. Esto es, en caso de no intercalar eventos previos y seleccionar la cita canadiense como escenario de regreso, el mallorquín habría acumulado cerca de 40 días fuera de competición.

Según declaraciones de Toni Nadal en Stuttgart, donde se encuentra impartiendo charlas y clinics durante estos días de forma paralela al ATP que se disputa en la ciudad alemana, Rafael se encuentra realizando entrenamiento físico en Manacor, sin prodigarse por el momento en ejercicios en pista. Del mismo modo, apuntó a la necesidad de descanso dada la cantidad de partidos competidos en la temporada.

Apartado de la competición, en principio, preparará Rafael un reto no experimentado desde hace más de un año: someter sus articulaciones en semanas consecutivas a torneos de cemento. Una de las realidades, dada su baja en Miami tras conquistar Indian Wells, no afrontadas a su regreso. La hoja de ruta, a día de hoy, es la seguida desde la temporada 2004 con la única excepción de 2012: jugar en Canadá, Cincinnati antes de abordar el US Open. Quedarían, según el estado actual de cosas, algo más de veinte días para su regreso. A día de hoy, el plan es aceptar los desafíos del cemento.

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