Budó: "La evolución de Carla la marcará su corazón"

La canaria buscará el pase a los cuartos de final de Wimbledon. Hablamos con su entrenador Xavier Budó

Carla Suárez afronta un reto de calibre notable entre los muros de All England Tennis Club: buscar una plaza en los cuartos de final en el Grand Slam de hierbade Wimbledon. Lo hará, además, encarando a una antigua campeona en la figura de Petra Kvitova. Ninguna tenista española gobernaba tal altura en el torneo británico desde la temporada 2001. Es Carla rompiendo sus propios límites. Situada en el puesto 18 del escalafón, jamás gozó de un ranking tan poderoso. Ubicada entre las dieciséis más fuertes de Londres, nunca brilló con tanta intensidad sobre las briznas británicas. Y, aun sabiendo del margen de mejora que atesora, no duda en mirar hacia adelante.

“No me voy a conformar” afirma contundente la canaria, consciente de que a su alrededor brota la oportunidad. Un Wimbledon que se cae a pedazos. Apenas cuatro de las diez mejores tenistas del mundo aguantan la vertical tras el tercer asalto. Eso es una barbaridad. Eso es la mayor purga que jamás contempló un Grand Slam femenino en los 45 años de Era Abierta. Eso es, también, una invitación a soñar. Una ventana abierta para ampliar horizontes y gozar sin ponerse límites en la muñequera.


Situada en la cuarta ronda del torneo, cuando sólo sobreviven las dieciséis mejores, Suárez lanza frases de ambición que dejan a la luz un viraje de mentalidad. Expresiones cortas, pero llenas de significado. Firma su mejor resultado en Wimbledon, pero mantiene la mirada hacia delante, sin observar el camino avanzado.

“Creo que he hecho un partido cien por cien perfecto, porque no me podían despistar”. Así resume Suárez el último restregón deportivo en Londres, tras superar en Bouchard a la campeona vigente del evento junior. La lectura es tan certera como cristalina. La pureza competitiva encontrada en la catarsis psicológica.

Es Carla compitiendo en una burbuja. Una jugadora que busca echar el cerrojo a nivel psicológico. Crear un perfil duro y frío como el hielo. Evitar el vaivén de sentimientos y enterrar cualquier atisbo de bravata. Sabe que su juego le permite llegar al top20. Sabe, también, que su mente es la clave para sobrevivir y avanzar en él.

En la madrugada del domingo, horas antes del encuentro y tras haber mantenido la charla general con la jugadora, el entrenador de la canaria Xavier Budó se sumerge entre vídeos para terminar de entender al jeroglífico checo al que harán frente. Plena noche en Londres empleada para escudriñar el papel reciente de Kvitova y analizar los últimos detalles de cara al choque. Desde allí, en la penumbra de la capital británica va recopilando los materiales que terminarán de forma a la última charla previa al choque que mañana mantendrá con la canaria. Desde la capital británica atiende el técnico catalán a Punto de Break en la víspera de uno de los días más importantes de la carrera de Suárez Navarro.

"Creo que el crecimiento de los últimos meses es debido a todo un trabajo previo de Carla. En pretemporada trabajó muy bien en aspectos que le faltaban y que aún no están consolidados: agresividad, intensidad, ganar un metro de pista, constancia a ritmo alto de juego, etc".

"Y los primeros meses de temporada tuvo que aplicar los cambios y supo sufrir en partidos sin jugar a su mejor nivel. Esta capacidad de sufrimiento le dio más fuerza interior y mentalidad acumulada para que posteriormente cuando se han ido visualizando mucho más sus resultados por un juego más agresivo, fuera acompañado de más fortaleza mental".

La pasada semana Carla alcanzaba sus primeras semifinales en hierba, incluyendo una remontada ante la búlgara Tsvetana Pironkova, antigua semifinalista de Wimbledon. Tradicionalmente poco cercana al césped, ¿qué tiene que decir Suárez en la superficie?

"Siempre le he dicho a Carla que cada año jugaria mejor en hierba. Es cuestion de tiempo. A mi entender su riqueza técnica y táctica, acompañada de intensidad y agresividad fisica y mental, le puede hacer jugar bien en ella. Aspectos como la mejora de saque cortado, reves cortado o mejores apoyos de golpes de atrás le ayudan".

"Pero no hay que olvidar un aspecto muy importante, que se incrementa en pista rapida o de hierba: Carla tiene una línea muy fina entre cuando su tenis hace daño de verdad y cuando no lo hace. Por su altura y envergadura (1.62) debe jugar a una media de 9 sobre 10 en agresividad, intensidad, aceleraciones de los golpes,... De esta Carla a la que no está agresiva, concentrada e intensa hay mucha diferencia" analiza Budó.

La grancanaria, cortada por un patrón alejado del arquetipo de jugadora moderna, necesita salvar barreras fisiológicas con extras. "Ella no tiene puntos gratis de saque o de atrás por las palancas como otras jugadoras y debe dar siempre su 100%" matiza. "Si no lo da, nos pueden ganar muchas jugadoras. Si lo da, puede ir creciendo cada vez más, porque a ello luego le sumas el talento que tiene Carla. Pero talento sin mucho trabajo en estos aspectos, te quedas limitado. Ella está trabajando muy bien este año estos aspectos" apunta Xavier.

Al otro lado de los nudos, la contundencia hecha juego. La checa Kvitova, envergadura de albatros (1.83m), mirada azul y coleta al viento. Zurda, la campeona de 2011 posee en el servicio y el golpe de derecha argumentos prohibitivos sobre hierba. Es la mujer que deslumbró dos años atrás entre las briznas inglesas con una exhibición de tenis directo, promediando más de 30 golpes ganadores por partido, sentando a Sharapova con una autoridad colosal en el choque decisivo. Es, también, una tenista a la que apenas un centenar de puntos le separaron de coronar el escalafón femenino. Una de las mejores tenistas del mundo. En superficie fetiche. Sin la presión de defender título que en 2012 carcomió su interior. Contra todo eso deberá remar la grancanaria.

"Petra es una de las mejores jugadoras del mundo en hierba. Lo ha demostrado ganando ya Wimbledon. Por su envergadura y tipo de juego, es de las rivales más incómodas para Carla. Juega muy directo y le da muy poco tiempo de jugar y de hacer su tenis a Carla. Este partido es clave que Carla lo entienda mentalmente y sea capaz de jugar muy agresiva y constante. Si no, iremos a remolque de Kvitova".

Es un partido de auténtica élite. De los que curten. Un choque frontal de los que no permiten relajaciones de tipo alguno. Un pulso donde esa firmeza mental anteriormente apuntada cobra vigor capital. "Ser fuerte de cabeza es clave mañana. Si es fuerte de cabeza, si es constante, si acepta los buenos momentos de Kvitova y Carla sigue creyendo en sí misma, en su tenis, y le pone agresividad y actitud todos los puntos, puede tener premio. Si no, no".

Si atendemos a resultados recientes, Suárez presenta una evolución evidente a nivel de regularidad. En cinco de sus últimos seis torneos, algo inédito, ha logrado sumar al menos tres triunfos. Una circunstancia que le ha permitido asentarse en el top20. Por primera vez en su vida, ha enlazado segundas semanas en Slam sucesivos. Y llegando al cuarto partido en Wimbledon, cuelga de su pechera una medalla únicamente lograda por Conchita y Arantxa en el tenis español: firmar segunda semana en todos los cuatro grandes. ¿Dónde está el margen de mejora? Habla el muñidor de su destino.

"Para mí, Carla tenía que dar dos pasos hacia adelante" anticipa Budó. "El primero, era en unos niveles medios de agresividad en el juego, de ganar un metro en la pista, de intensidad, de dominio del partido, de constancia mental, etc... que lo está trabajando, lo ha trabajado muy duro y ella empieza a ver los resultados. Esto, junto a su talento, creo que la puede consolidar en el top-20".

El techo marcado es más ambicioso, si bien deberán asumirse unas responsabilidades de escarpada gestión. "El segundo paso es, una vez consolidado el primer paso, aspirar al top ten. Para ello, dependerá de su valentía, de su ambición personal y su mentalidad para seguir aprendiendo de todo y querer ser mejor cada día" matiza Budó. "Podría hablar de cuestiones técnicas, fisicas, etc... pero sobretodo la mentalidad y el corazón que le ponga en el día a día será lo que marcará su evolución y dónde estarán sus limites".

Trabajar con el alma es la clave. "Para ser de los mejores del mundo hagas lo que hagas, debes desearlo interiormente y buscarlo cada día. Hemos hablado mucho de todo ello con Carla. Tiene cosas muy buenas y otras a mejorar. Pero la clave es no perder nunca la humildad y las ganas de aprender cada día. Sólo ello te permite poder intentar ser mejor cada día. Carla vivió las dos caras del deporte, la del éxito deportivo y la de las lesiones graves y largas".

"Ahora estamos en una tercera fase de madurez que el tiempo nos dirá hasta dónde le permitirá llegar. Yo soy optimista, creo mucho en ella. Pero necesita tiempo, para consolidar aspectos mentales y competitivos muy importantes y donde todavia tiene mucho margen de mejora".

De momento mañana, en Wimbledon, cita de las grandes. "Todo a ganar y nada a perder" sentencia Budó. A pelear con Kvitova.

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