Increíble volea en plancha de Dustin Brown

El estrafalario jugador de origen jamaicano Dustin Brown dejó boquiabiertos a los asistentes con sus espectaculares golpes.

Dustin Brown pasa por ser uno de los jugadores más espectaculares del circuito masculino. A falta de Gael Monfils, ausente en Wimbledon en virtud de razones personales, al competidor de origen jamaicano podría atribuírsele el perfil más similar al del llamativo jugador galo. Defiende los colores germanos por la falta de ayudas económicas recibidas de la federación jamaicana. Y ha venido a Wimbledon para jugar.

Situado en una pista de las importantes, de las llamadas show court, ante el campeón de 2002, Dustin no dejó pasar la oportunidad para desplegar su inventiva a ojos de todos. Celebraciones viscerales, golpes que coqueteaban continuamente con la más absoluta heterodoxia, esa tendencia a venirse hacia la red con la querencia de antaño, protagonizando acciones inesperadas de manera frencuente,... En definitiva, un jugador para disfrutar en un escenario como Wimbledon.

Para muestra, la acción con que concluyó la primera manga del partido que le enfrentaba al australiano Lleyton Hewitt. Con bola de set, en una circunstancia donde a muchos les sudan las manos y las dudas proceden a nublar la mente, Dustin dibujó uno de los pasajes de la jornada.

Situado al resto, decidido a atacar desde la primera pelota. Un servicio de Lleyton abierto sobre el cuadro del deuce es respondido por Brown con una derecha cruzada bastante profunda. Un tiro que le permite ir ganando pista. Posteriormente, un revés paralelo le permite terminar de acometer la subida a la red.

Hewitt, acorralado en el fondo, busca un pasante con la derecha cruzada. La trayectoria trazada por el australiano es magnífica. Pero Brown responde con una espectacular acción. Se lanza en planchar a cazar la esfera, la cual acomoda con una sutil volea de derecha antes de caer al césped. Una acción que recorre el interior del alemán de origen jamaicano, que celebra efusivamente su proeza ante el reconocimiento de una grada entregada.

Ganaría en cuatro mangas el encuentro a Hewitt, accediendo a tercera para firmar a los 28 años el mejor resultado de su carrera en un Grand Slam. Un tipo que años atrás recorría Europa de torneo en torneo en una autocaravana en busca de pequeños cheques intentando hacerse un hueco en el tenis profesional. Esta vez se aseguró el más grande de su carrera, ganando más en esta quicena que en el resto del curso. Cerca de 75.000€, por los 45.000€ acumulados durante 2013.

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