¿Qué consecuencias provoca la prematura derrota de Nadal en Wimbledon?

Su tropiezo genera toda una serie de consecuencias para la parte de arriba de la clasificación mundial

La derrota de Rafa Nadal en la primera ronda del torneo de Wimbledon supone toda una catarata de consecuencias que no sólo le afectan a él directamente, sino también a sus principales rivales y al circuito en general.

La historia se ha repetido casi un año después. Tras ganar Roland Garros, la hierba del tercer Grand Slam le ha vuelto a ser esquiva a Rafa Nadal, quien por primera vez en su vida ha caído en un major en primera ronda. Pero al margen de ese negativo dato, la derrota ante Steve Darcis provoca toda una serie de consecuencias. En Punto de Break, analizamos algunas de ellas:

Nadal ha perdido con Darcis en Wimbledon.

- La primera para él mismo. Al margen de no pasar por primera vez el citado corte de los 128 mejores en un grande, Nadal pierde una oportunidad de oro de luchar por el que hubiera sido su 13º Grand Slam, y sobre todo de mantener con cierta comodidad su primer puesto en la Race de 2013. Los 7.000 puntos que llevaba sumados en este curso en dicha clasificación puede ser superados por Novak Djokovic (5030) en caso de ganar el torneo.

-La segunda también es relativa a la clasificación pero no de la Race, sino la del ranking de entradas que tiene en cuenta los resultados de los últimos 12 meses. Nadal no mejorará su quinta plaza a menos que Roger Federer caiga antes de la final. Precisamente, el suizo es el gran beneficiado de su tropiezo. Lo evitará en unos posibles cuartos de final despejándole de forma notoria el camino al que sería su octavo Wimbledon.

- A pesar de ir por el lado contrario del cuadro, David Ferrer es uno de los principales agraciados por su derrota. Número 4 del mundo, el de Jávea no se verá superado de momento por el balear. Por contra, superará a Federer si éste no gana el torneo, o en caso de hacerlo es capaz de llegar a la final. Posibilidad más que real, que teniendo en cuenta que pocas semanas después se han de descontar los puntos de los JJOO lo coloca en una posición inmejorable no sólo para asaltar la tercera plaza, sino incluso la segunda a 1.340 puntos (Murray defiende 1.950 entre Wimbledon y los Juegos).

- Djokovic se quita un rival de en medio peligrosísimo en la lucha por un Grand Slam y le sitúa en clara ventaja de cara a la batalla por el número 1 a final de temporada. Tradicionalmente, la segunda mitad del curso siempre ha sido peor para Nadal que para el balcánico, al que la pista dura le sienta realmente bien.

- Dudas para el futuro. La derrota contra Darcis provoca un doble interrogante: ¿le afectó el estado de su rodilla a Nadal? Y ¿podrá volver a rendir bien el español en una superficie tan exigente para las rodillas como es la hierba que exige flexionar mucho? El manacorí declaró nada más perder que no quería excusas. Sin embargo, en su partido se le pudo observar ciertos movimientos que ponían en duda el estado de la rodilla. Es cierto que llegó sin rodaje (algo que posiblemente nunca más volverá a repetir a tenor de la experiencia), pero la caída representa una incógnita sobre si realmente podremos ver al Nadal que ha sido cinco veces finalista de Wimbledon.

- Deja un torneo menos emocionante, pero abre el abanico a que jugadores que iban por su lado del cuadro puedan avanzar hasta por lo menos los cuartos de final. Es el caso de Lleyton Hewitt, verdugo de Stanislav Wawrinka.

- Nadie ganaba a Nadal tres sets consecutivos desde que lo hiciera David Ferrer en los cuartos de final del Open de Australia 2011, en un partido donde tuvo un problema muscular. Un año antes lo había hecho Andy Murray (abandonó el español en el tercer set con 3-0 en contra tras ceder las dos primeras mangas) y dos antes Juan Martín del Potro en el US Open. Curiosamente, en esos tres partidos, el manacorí tuvo dolencias de diverso tipo (problemas musculares, abdominales).

- Más valor a las gestas de Federer. Una derrota como la de un campeón como Nadal demuestra la grandeza de los éxitos del suizo, capaz de enlazar 40 cuartos de finales consecutivos en Grand Slam, no cayendo nunca antes de la segunda semana de competición desde Roland Garros 2003.

Comentarios recientes