Estadísticas débiles en materia antidopaje

USADA revela la cantidad de controles realizados por deporte. El tenis, entre los más laxos

En su último informe sobre ‘cantidad de test por deportes en 2013’ la Agencia Antidopaje Estadounidense (USADA) registra cuantitativamente los controles iniciados, planeados y completados por las diferentes disciplinas. El tenis fue una de las modalidades con registros menos incisivos.

El estudio se centra en el primer cuarto de la temporada 2013, período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de marzo del presente año. Tradicionalmente el tenis viene siendo una disciplina donde se vienen requiriendo mayores esfuerzos en materia de control contra el dopaje, y estos números vienen a constituir otra señal de necesidad de mejora en la prevención.

El hecho de tratarse de un informe multidisciplinar pone de manifiesto la descompensación existente entre unas modalidades y otras, dejando al deporte de la raqueta en una posición difícilmente cómoda una vez más.

Mientras en deportes como el atletismo se llevaron a cabo 496 controles (392 realizados fuera de competición, 104 en competición) o el ciclismo registra hasta 275 test (249 fuera de competición, 26 en competición), el tenis apenas presenta 19 controles (todos ellos fuera de competición).

Entre todas las disciplinas que componen el informe suman un total de 1.919 test contra el dopaje. La cuota correspondiente a una modalidad tan profesionalizada como el tenis ni siquiera llega al 1% de los controles realizados. Hay, incluso, disciplinas de perfil más bajo como el curling que, con 35 controles registrados, se encuentran por encima del tenis en términos cuantitativos.

A pesar de los bajos números, es cierto que las figuras representan un avance respecto a la temporada anterior. Si decimos que en los tres primeros meses del año 2013 se han realizado un total de 19 controles, en todo 2012 apenas quedaron registrados 29 test. De mantenerse el promedio, el incremento de controles realizados respecto al año anterior sería del 262%.

Ocho han sido los tenistas estadounidenses seleccionados para someterse a estos controles: Mike Bryan (3), Bob Bryan (3), Mardy Fish (1), Liezel Huber (1), John Isner (3), Wayne Odesnik (4), Serena Williams (2) y Venus Williams (2).

Meses atrás uno de los grandes expertos en materia antidopaje realizó unas declaraciones indicando el problema del programa de test en el tenis, construyendo un argumento realizado también por algunas de las grandes figuras de la disciplina.

Don Catlin, president de Anti-Doping Research –una de las organizaciones de lucha contra el dopaje más importantes del mundo- comentó: “si solamente estás dando dos pasos cuando se necesitan dar 100, esto no va a funcionar. Si empezases con los 100 primeros jugadores del circuito, eso sería una buena representación y si después les haces controles 5 veces al año… pero (el tenis) probablemente no quiere hacer eso. Si no empiezas haciendo algo de esa magnitud, no vas a llegar muy lejos”.

Catline considera que el tenis está reaccionando a una presión incrementada para dar soluciones a la lacra del dopaje, muy azotado tras la salida a la luz pública del caso Armstrong, en lugar de acudir a los problemas reales.

Durante el pasado mes de marzo se anunció la implantación del pasaporte biológico para esta temporada. Un docmumento mide parámetros sanguíneos así como el perfil esteroide en la orina. Todos estos datos, una vez agrupados, permiten determinar el perfil hematológico o urinario del atleta, y, por consiguiente, seguir con precisión la evolución de los diferentes parámetros de su organismo en relación a las constantes referidas. Una medida que llevaría aparejada el incremento en el número de controles sanguíneos realizados a los tenistas, un campo de control bastante limitado hasta el momento en virtud de cifras oficiales publicadas por ITF.

Stuart Miller, Jefe del Departamento Científico y Técnico de ITF, anticipó el plan de realizar al menos tres test sanguíneos aleatorios a tenistas top (como el anunciado ayer por Andy Murray en las redes sociales), que se sumarían a los controles de orina actuales. "Esto es un paso muy importante y estamos cerca de cerrar todos los detalles" comentó Miller la pasada semana.

Asimismo, se pretende elevar la cantidad total de controles efectuados, siendo especialmente rigurosos en el incremento de test realizados fuera de competición.

Las últimas estadísticas publicadas por el departamento de antidopaje de la Federación Internacional, relativos a la temporada 2012, mostraban que de los 2.185 controles llevados a cabo, únicamente 187 (8.5% del total) fueron test sanguíneos y sólo 63 (2.8%) de ellos tuvieron lugar fuera de competición, comparados con los más de 3.000 realizados en ciclismo. La media de test por jugador es de 3.3, comparado con las nueve veces por corredor en ciclismo.

Las reclamaciones por parte de jugadores estrella han sido numerosos en los últimos meses expresando la demanda de un mayor control jugadores como Andy Murray, Roger Federer y Novak Djokovic o a la reciente postura de Rafael Nadal alegando la necesidad de que todas las pruebas realizadas tengan un carácter público.

Para hacer viable dicho esfuerzo, todos los cuerpos rectores se comprometen a elevar los presupuestos destinados a combatir el fraude deportivo. El montante actual con el que cuenta ITF para su programa antidopaje se estima entre 1,5 y 2 millones de dólares.

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