El impacto de la crisis en el tenis español

Repasamos el cambio que ha sufrido el tenis español desde que comenzó la desaceleración económica

España está sufriendo una fuerte crisis económica. Foto: www.csd.gob.es
España está sufriendo una fuerte crisis económica. Foto: www.csd.gob.es

Repasamos cómo ha influido la crisis en el tenis español comparando la situación del deporte de la raqueta hace más de un lustro con la que ahora tiene.

En 2007, España era un país en auge. La tasa de desempleo apenas llegaba al 8,5% de la población que quería trabajar y sólo 1.833.900 personas no encontraban oficio en un estado que no paraba de crecer al amparo del sector inmobiliario. Cientos de inmigrantes aterrizaban en Barajas con la intención de encontrar acomodo en un paraíso que luchaba codo con codo con Canadá con por convertirse en la octava economía mundial del planeta con un Producto Interior Bruto que facturaba 1.053.161 millones de euros. Ese mismo año 2007, las ayudas sociales se multiplicaban en un país donde las cadenas autonómicas ofrecían el mejor partido de fútbol de la jornada los sábados por la noche ante millones de espectadores viendo las evoluciones de los rutilantes fichajes que cada club hacía en verano. Por supuesto, nadie ponía en duda el sistema bancario español ni la sanidad pública, buques insignia de un potencia en constante crecimiento.

La crisis ha afectado al tenis español.

Seis años después la cosa es completamente distinta. España es el segundo país de Europa con más tasa de desempleo rondando el 27% (a muy pocas décimas del primero que es Grecia) y hasta 5.769.000 personas no son capaces de encontrar trabajo. Los aviones en los que antes se trasladaban miles de inmigrantes son hoy vía de salida para miles de emigrantes que buscan un futuro mejor fuera de un estado cuya facturación de PIB es de 1.049.525 millones de euros (la 14ª potencia mundial). La sanidad pública está en el ojo del huracán y la firmeza del sistema bancario en entredicho. Las ayudas sociales disminuyen de forma peligrosa mientras el partido del sábado ha pasado a ser un encuentro de lunes clandestino donde no hay presencia en abierto de los mejores equipos, muchos de los cuales luchan por subsistir como bien pueden. Y en todo este escenario de crisis y decadencia, ¿cómo ha evolucionado el tenis? ¿Ha notado en exceso la crisis como sí lo han hecho otros deportes, o por el contrario, es una excepción a la recesión?

Pues bien, para empezar habría que decir que en 2007, si usted era amante del tenis podía seguir en abierto por TVE en directo los dos primeros Grand Slams de la temporada como son el Open de Australia y Roland Garros y las semifinales y final de Nadal en Wimbledon a través de Cuatro. Situación completamente distinta a la de este 2013 donde con suerte y tras largas negociaciones se ha podido ver en abierto el grande parisino sólo a partir de la segunda semana y tras la compra de una cadena privada como Mediaset de los derechos de retransmisión del evento francés por un precio notablemente inferior al de otros cursos. Y todo ello, teniendo a Rafa Nadal y David Ferrer como finalistas de Roland Garros.

Claro que si ese era a nivel televisivo el escenario, a nivel deportivo las cosas también han ido a peor. España gozaba en 2007 en categoría masculina de tres torneos ATP (los mismos que ahora sólo que Valencia era en tierra y Madrid en pista cubierta) y hasta un total de siete Challengers (Pozoblanco, Lanzarote, Sevilla, Maspalomas, Segovia, Tarragona o Vigo) y 42 torneos Futures. En 2012, los tres eventos ATP se mantuvieron y con mayores premios, pero se redujeron notablemente los Challengers (a cinco) y los Futures (a 29) Y no sólo se redujeron, sino que por ejemplo ganar en El Espinar en 2007 suponía llevarse 15.300 euros, frente a los 6.150 de 2012. Y caer en primera ronda equivalía hace seis años a 1.105 euros frente a los 440 del año pasado.

Ello en categoría masculina, porque si nos pasamos al bando femenino la situación aún puede ser peor. Madrid sigue aún en pleno auge, pero Marbella por ejemplo víctima de los problemas económicos desapareció, algo que también le ha ocurrido a Barcelona (recomendable el artículo que en su día hizo mi compañero Pedro Gutiérrez) y si en 2009 había hasta 32 torneos ITF en España, en 2012 la cifra se redujo hasta 17.

Ya sabemos que los torneos son la base del éxito para un crecimiento adecuado de los jugadores. Pero, ¿y qué ocurre con éstos? ¿hay más jugadores o menos que antes? Pues bien, en mayo de 2007, la Federación Española de Tenis contabilizaba 105.729 licencias, de las cuales 74.448 correspondían a hombres y 31.281 a mujeres aportando la catalana 40.156 jugadores. En 2012, , la RFET contaba con 103.898 licencias, de las cuales 75.158 eran de tenistas masculinos y 28.740 de tenistas del sexo contrario.

Ligero descenso, especialmente porque mientras que los hombres si han conseguido mantener e incluso aumentar el número de licencias, las mujeres no han lo han podido conseguir siendo más de 2.500 las federadas que ya no lo están.

Indian Wells quiere aumentar los premios en el tenis.

Consecuencias de todo ello: el tenis sufre la crisis. Los de arriba más que los de abajo (los Grand Slams e Indian Wells siguen aumentando premios generando una muy dudosa solidaridad con los torneos y tenistas más modestos) y las mujeres más que los hombres (ahí esta el reciente caso de la gallega Leticia Costas que ha abandonado el tenis por problemas económicos).

Las previsiones (si es que conviene fiarse de ellas) no son nada buenas, pero claro queda un consuelo: en 2007, no sabíamos lo que era ganar un Open de Australia y el último Wimbledon conquistado quedaba bastante lejos. Como vemos, el que no se consuela es porque no quiere.

Conclusiones a tener en cuenta:

- El tenis se está convirtiendo en un deporte cada vez más elitista donde los mejores tenistas cada vez cobran más y los más modestos menos.

- El tenis femenino está en una clara desventaja con el masculino, con los agravios que ello conlleva.

- El tenis español recibe 958.252 euros en subvención en 2013, por los 2.027.228 euros de 2011.

- En Francia, con una población de unos 65 millones de personas, el número de licencias asciende a 1.121.752 por las 103.898 de España. Su precio lo fija la Federación francesa en 21 euros para todo el año, 12,50 para los menores de 18 años. En España, cada Federación regional fija un precio que suele oscilar entre los 51 euros de Catalunya y los 48,90 de la Comunidad Valenciana.

- En 2007, España era el país con más ITF Futures del mundo con 42. Hoy en día, Turquía cuenta con 50, cuando hace seis años apenas gozaba de seis.

- En el número de licencias influyen dos factores, uno positivamente y otro negativamente: De modo positivo, el "boom Nadal y Ferrer". De modo negativo la falta de dinero y el auge de un deporte alternativo al tenis como el pádel. Condicionantes a tener en cuenta.

- Los éxitos de Nadal y en menor medida de Ferrer están tapando una realidad: el tenis español en su base cada vez sufre más. De seguir por esta línea en los próximos 15 o 20 años además de echar de menos a estos dos Top 5, se puede añorar jugadores del perfil de Tommy Robredo, Nico Almagro, Fernando Verdasco o Feliciano López, pues ni siquiera será fácil crear un Top 30.

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