El ranking ATP, ¿anual o teniendo en cuenta los dos últimos años?

¿Anual o bianual? Esa es la cuestión que nos plantea un ranking que curiosamente esta temporada cumple su 40º aniversario

Esta semana Andy Murray ha puesto un tema que ya puso sobre la mesa Rafa Nadal en su día: el ranking ATP, ¿debe ser anual o tener en cuenta los resultados de los dos últimos años?

Andy Murray no sólo es protagonista estos días por volver a las pistas de la hierba de Queen's tras su ausencia en Roland Garros. El escocés ha puesto sobre la mesa un debate eterno y siempre polémico: ¿debe ser el ranking ATP bianual o anual como hasta la fecha? Y es que pese a que la mayoría de nuestros lectores saben cómo funciona el ranking de entradas de la ATP (que designa los cabezas de serie en los torneos), hay que recordar que éste tiene en cuenta únicamente los resultados obtenidos en los últimos doce meses, por lo que los tenistas defienden o suman puntos en la clasificación atendiendo a sus actuaciones en la misma semana del curso anterior.

Murray propone un ranking bianual.

Sin embargo, este hecho genera problemas especialmente cuando existen periodos largos de lesiones, lo que hace que las caídas en la clasificación sean bruscas en determinados casos. No brusca pero sí importante ha sido la de Rafa Nadal, generador en gran parte de las palabras del escocés. Y es que el balear pese a ganar en Roland Garros su octavo título ha descendido a la quinta plaza del ranking al no poder sumar puntos por haber vencido en 2012, algo que ha aprovechado David Ferrer para arrebatarle la cuarta plaza.

Este hecho propiciará que el balear aparezca con casi total seguridad como quinto cabeza de serie en la próxima edición de Wimbledon, pese a la particularidad en la designación de los cabezas de serie del grande londinense que tiene en cuenta además del ranking de entradas , el 100% los puntos sumados en hierba en los últimos 12 meses y el 75% de los puntos conseguidos en el mejor torneo de césped en los doce meses anteriores. Una circunstancia que hará posible enfrentar a Rafa Nadal con el actual Top 4 en unos hipotéticos cuartos de final con el peligro que ello conlleva tanto para el balear como para los cuatro primeros.

Murray propone para evitar situaciones como la del próximo Wimbledon utilizar la fórmula de ranking que usa el golf. Un sistema que basa su estructura en una periodicidad de dos años y que a “grosso modo” podríamos resumir en que tiene en cuenta los resultados de los últimos 24 meses pero donde los puntos obtenidos en un evento en las 13 primeras semanas se mantienen tal y como se ganaron, y a partir de la decimocuarta van depreciándose progresivamente hasta llegar a la 104 (dos años) en que se quedan a 0. Así y poniendo un ejemplo, si un golfista hubiera ganado 100 puntos en un torneo, durante las 13 primeras semanas computará en su ranking los 100 puntos de ese torneo, pero en la decimocuarta semana bajará hasta los 98,9 puntos los 97,8 de la decimoquinta. Al cabo de dos años, le pertenecerían 0 puntos por ese torneo en que un día sumo 100 unidades.

Sin embargo, ¿qué es más útil y mejor para el mundo del tenis?, ¿el ranking anual actual o la fórmula alternativa que utiliza el mundo del golf? Veamos las ventajas de ambos métodos.

A favor de un año tal y como está:

- Mayor entendimiento del sistema de puntuación. Pese a que para muchos ya la clasificación es engorrosa porque hay que contar y descontar lo acontecido un año antes, lo cierto es que si se utilizará la fórmula del golf, la situación se complicaría de forma notable. Si ahora mismo, los buenos aficionados al tenis pueden diagnosticar con la mente como quedarán de forma aproximada los tenistas al término de un torneo si recuerdan la actuación del curso anterior, con la clasificación que usa el golf directamente habría que tirar de calculadora y de ecuaciones.

- Es cierto que un tenista puede pegar un descenso brusco en la clasificación. Pero de igual manera que lo puede dar por causa de una lesión, puede escalar rápidamente posiciones en el ranking sin tener en cuenta lo que hizo hace dos años. En ese sentido, se premia a los que mejor están. En otras palabras y yéndonos al ejemplo actual. Rafa Nadal posiblemente no hubiera bajado a la quinta plaza con el método del golf, pero difícilmente podría aspirar este año a acabar como número 1.

A favor de dos años:

- Se respeta más al tenista y se evitan situaciones tan desagradables como las de Juan Martín del Potro, Tommy Robredo y tantos otros que ocuparon puestos en el pozo de la clasificación por culpa de las lesiones, pero cuyo nivel de juego era evidentemente mucho mayor.

Del Potro ya entrena en Queen's.

- Para ser Top 10 se requiere una mayor regularidad. Para estar entre los mejores ya no valdría una actuación o un par de resultados espectaculares en dos grandes citas. Si no que se requeriría una mayor constancia. Dicho de otro modo y sin ánimo de ofender, tenistas como Jerzy Janowicz no hubieran dado ese salto tan elevado en la clasificación fruto principalmente de una buena semana.

Como ven, tanto una como otra alternativa es válida. Ahora bien, uno de los grandes logros del tenis ha sido su ranking, Ser número 1 del mundo es casi tan valioso o más que ganar un Grand Slam y ello genera que los mejores tengan que esforzarse en todos los eventos importantes sin necesidad apenas de poder tomarse un respiro. En cambio, en otros deportes, lo que importa es ganar una determinada competición. Ser el mejor en el ranking está bien, pero es algo secundario. Y si no ahí tenemos los casos del ciclismo y en menor medida del golf.

Comentarios recientes