Roland Garros 2013: Valoración del torneo de dobles

Los hermanos Bryan siguen con su particular tiranía en el circuito de parejas tras ganar su segundo título en París

Bob y Mike Bryan siguen superándose a sí mismos. Sí, han oído bien. A sí mismos, porque ya no les queda a nadie por superar. Campeones de todos los grandes títulos posibles, ya sean Grand Slams, JJOO o Masters 1000, la pareja californiana es ya considerada por todos como el mejor tándem de la historia del tenis. Esta tarde, y ante una grada que apoyaba a los locales Mahut y Llodra, han sumado en París su decimocuarto Grand Slam, manteniendo su incontestable dominio en la modalidad. Tras una década sin conseguir la victoria, los estadounidenses vuelven a salir victoriosos de Roland Garros.

Mucho público esta tarde en la Phillipe Chatrier para ver la final de dobles. En otras ediciones, tras ver coronarse a la campeona del torneo femenino, había desbandada en general. De hecho, la temporada pasada la final estuvo pasada por lluvia, y el tándem formado por Max Mirnyi y Nestor se hizo con su segundo título en Roland Garros ante la atenta mirada de solo un centenar de aficionados. En esta ocasión era muy diferente. Y es que una pareja francesa iba a luchar por el campeonato. Nicolas Mahut y Michael Llodra iban a intentar llevarse el cetro ante los mismísimos hermanos Bryan, la mejor pareja de la historia.

El combinado francés llegó a estar prácticamente fuera del torneo en la segunda ronda. Max Mirnyi y Horia Tecau llegaron a servir con 5-3 en el último, y hasta ese momento del partido ni siquiera habían tenido que afrontar una bola de break en contra. Sin embargo, y contra todo pronóstico, los galos rompieron hasta en doas ocasiones de forma consecutiva para hacerse con el partido, eliminar a una de las parejas favoritas y de paso hacer vibrar al público de la Pista 1. Desde ese momento, todo fue rodado para los locales, que se deshicieron de Huey/Inglot, Granollers/López y Cuevas/Zeballos -genial vuelta del uruguayo, campeón en 2008, tras casi dos años fuera de las pistas- para meterse en su primera final como pareja.

Llodra, bicampeón en el Open de Australia con Fabrice Santoro y triunfador también en Wimbledon junto a Arnaud Clement, es además medallista olímpico tras conseguir junto a Jo-Wilfried Tsonga la plata en los pasados JJOO de Londres. Mahut, por su parte, con menos experiencia en finales de este calibre, a lo máximo que había llegado era a la final de París-Bercy hace un par de años acompañado de Julien Benneteau. Al otro de la red, unas leyendas de la modalidad. Bob y Mike Bryan. Ganadores de trece Grand Slams, de todos los Masters 1000, de una medalla de oro en los JJOO y de otra de bronce. La mejor pareja de todos los tiempos.

El encuentro ha sido uno de los mejores que se recuerda en una final de Roland Garros. Los estadounidenses empezaron muy fuertes, cogiendo la iniciativa desde el resto gracias al acierto del siempre incisivo Mike, y mostrándose infranqueables al servicio. El primer set fue para ellos de forma cómoda, pero las tornas empezaron a cambiar en el segundo parcial. Bob cedió su saque y la maquinaria francesa empezó a funcionar. Llodra siempre muy regular y haciendo gala de su clase, con un Mahut intermitente se marcó un auténtico partidazo. El partido debía morir en el tie-break. Con igualdad máxima, los locales tuvieron la opción de ponerse con 5-2 y dos saques pero 'Micka' erró un revés en la red y los hermanos Bryan reaccionaron con dos buenos restos y cerrando el partido por 7-4 en el desempate. Se tiran al suelo para celebrarlo. Mahut llora de forma desconsolada. La derrota es cruel.

La victoria de los Bryan, que consiguen así su segundo título en Roland Garros tras el cosechado en 2003, no hace sino confirmar el dominio tiránico que ejercen en este 2013. Finalistas en Montecarlo y campeones en Roma y Madrid, ya habían logrado cuajar grandes campañas en la gira primaveral de tierra batida pero finalmente siempre fallaban París. Por eso muchos dudaban de su favoritismo en la capital francesa. Pero en esta ocasión, nadie ha podido pararles. Lideran con mano de hierro la Carrera de Campeones con un total de 8,555 puntos. Una verdadera barbaridad.

Sus más inmediatos perseguidores son la pareja formada por el austriaco Alexander Peya y el brasileño Bruno Soares, que actualmente tienen 2925 puntos en la Race . Con buenos resultados en torneos menores, durante esta temporada de arcilla se han destapado como un tándem peligroso tras ganar en Barcelona o hacer final en el Masters 1000 de Madrid. En Roland Garros, llegaron a semifinales, sumando una buena suma de puntos que les hacen afianzarse en la segunda plaza de la Carrera de Campeones. Eso sí, en la antesala de la final, poco pudieron ante los Bryan.

Por su parte, la participación española no fue todo lo exitosa de lo que en principio se podría haber esperado, pero no se puede calificar como un mal torneo para los nuestros. David Marrero y Fernando Verdasco llegaron hasta cuartos de final, ronda donde perderían ante los hermanos estadounidenses, y han pasado a Qureshi-Rojer en la Race, por lo que ahora son la cuarta mejor pareja del año. La regularidad en sus resultados y el poco éxito del madrileño en individuales les podrían llevar en volandas hacia la disputa del torneo de maestros de Londres que reúne a las ocho mejores parejas de la temporada.

Marcel Granollers y Marc López, sin embargo, cayeron en la misma ronda que David y Fernando pero se esperaba mucho más de ellos. Su derrota ante Mahut-Llodra confirmó su pobre temporada de tierra batida, donde no consiguieron llegar a ninguna final y donde llegaron a acumular balance negativo en el ratio victorias-derrotas antes de que empezase Roland Garros. A pesar de ello, los puntos obtenidos les ayudan para mantenerse como tercera mejor pareja del curso. Una pareja que también lo hizo bien fue la formada por Mariusz Fyrstenberg y Marcin Matkowski. Los polacos, unos clásicos en la élite de la modalidad, llevaban varios torneos cayendo en las primeras rondas y desde la final de Miami no conseguían encadenar más de dos victorias seguidas. En París lo hicieron y eso les ha valido para colocarse como séptimos en la Carrera de Campeones, aunque la lesión que obligó a Mariusz a retirarse de los cuartos de final le va a impedir disputar Wimbledon y ahí puede que sean superados en la clasificación por otras parejas que sí disputen tan legendario torneo.

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